{"id":3118,"date":"2025-04-29T09:14:10","date_gmt":"2025-04-29T09:14:10","guid":{"rendered":"https:\/\/thementoringproject.com\/?post_type=field_guides&#038;p=3118"},"modified":"2026-03-01T10:17:18","modified_gmt":"2026-03-01T10:17:18","slug":"fatherhood-for-the-glory-of-god","status":"publish","type":"field_guides","link":"https:\/\/thementoringproject.com\/es\/field-guide\/fatherhood-for-the-glory-of-god\/","title":{"rendered":"#14 Paternidad para la gloria de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Paternidad para la gloria de Dios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPadres, no provoqu\u00e9is a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina y amonestaci\u00f3n del Se\u00f1or.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 El ap\u00f3stol Pablo, Efesios 6:4<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Parte I: La Paternidad de Dios Primero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La paternidad humana, modelada seg\u00fan la paternidad divina<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dios es nombrado Padre en muchos textos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Isa\u00edas ora: \u201cOLOrden judicial\u201cT\u00fa eres nuestro Padre\u201d (Isa\u00edas 64:8). Al abordar la realidad de un mundo quebrantado donde algunos enfrentan la vida sin la ayuda de un buen padre humano, David nos recuerda que \u201cDios en su santa morada\u201d es un \u201cPadre de los hu\u00e9rfanos\u201d (Salmo 68:5). Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a sus seguidores a dirigirse a Dios como \u201cPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos\u201d (Mateo 6:9). Pablo dijo que los cristianos, que tienen el Esp\u00edritu de Dios, llaman a Dios \u201cPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos\u201d.<em>Abba<\/em>\u201cPadre\u201d (Rom. 8:14-17 y G\u00e1l. 4:4-6). Esta es la misma manera en que Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a Dios en el Huerto de Getseman\u00ed la noche antes de ser crucificado (Marcos 14:46). <em>Abba<\/em> es una palabra aramea que es f\u00e1cil de pronunciar y, al igual que la palabra inglesa <em>pap\u00e1<\/em>Era una palabra que se aprend\u00eda muy temprano en el desarrollo del habla del ni\u00f1o. Es dif\u00edcil imaginar un instinto m\u00e1s \u00edntimo o b\u00e1sico para el cristiano que referirse a Dios con el nombre revelado de Padre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda natural que pens\u00e1ramos que el nombre Padre se aplica a Dios como met\u00e1fora de la intimidad, el cuidado, la direcci\u00f3n y la provisi\u00f3n que los buenos padres terrenales proporcionan a sus hijos. En esta suposici\u00f3n, la idea de paternidad ser\u00eda v\u00e1lida en primer lugar y con mayor propiedad para las criaturas humanas. El nombre Padre s\u00f3lo ser\u00eda v\u00e1lido para Dios como una figura ret\u00f3rica adecuada. Algunos han ense\u00f1ado que esta es la manera en que debemos entender la paternidad en referencia a Dios. Sin embargo, la Escritura afirma expl\u00edcitamente que la analog\u00eda entre la paternidad divina y la paternidad humana en realidad es al rev\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Efesios 3:14-15, Pablo dice: \u201cPor esta raz\u00f3n doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra\u201d. La palabra traducida \u201cfamilia\u201d por la Biblia ESV es la palabra griega <em>patria<\/em>, que significa \u201cpaternidad\u201d. La ESV incluso proporciona una nota al pie que sugiere que la frase \u201ctoda familia\u201d podr\u00eda traducirse como \u201ctoda la paternidad\u201d. Considere el pasaje nuevamente, esta vez con la traducci\u00f3n alternativa: \u201cPor esta raz\u00f3n doblo mis rodillas ante el Padre, de quien <em>toda paternidad<\/em> En el cielo y en la tierra se nos nombra Padre\u201d. Pablo est\u00e1 demostrando el hecho de que Dios no se revela como Padre debido a alguna correspondencia entre \u00e9l y los padres humanos. M\u00e1s bien, Dios da el nombre de padre a los humanos como una analog\u00eda, un reflejo de qui\u00e9n es \u00e9l. La paternidad humana debe aprenderse y modelarse seg\u00fan la paternidad divina, no al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Si toda paternidad deriva su nombre de \u201cnuestro Padre que est\u00e1s en los cielos\u201d, entonces una breve consideraci\u00f3n del significado de Padre como nombre de Dios puede ser instructiva al considerar c\u00f3mo ser fieles como aquellos que llevan el nombre del Padre verdadero y eterno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfDe qu\u00e9 manera es Dios Padre?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos maneras en que la Biblia aplica el nombre Padre a Dios: (1) la primera persona de la Sant\u00edsima Trinidad es el Padre eterno en relaci\u00f3n con la segunda persona de la Trinidad, que es el Hijo, y (2) el Dios trino y \u00fanico es llamado Padre en relaci\u00f3n con las criaturas con las que est\u00e1 en pacto. Consideremos brevemente estas dos maneras de llamar a Dios Padre.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La relaci\u00f3n eterna entre Dios Padre y Dios Hijo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta relaci\u00f3n eterna nos lleva directamente al coraz\u00f3n del misterio de la Trinidad. No permitas que esto te ponga nervioso o te inquiete. \u00bfEs la gloriosa doctrina de la Trinidad dif\u00edcil de entender y, en \u00faltima instancia, m\u00e1s all\u00e1 de nuestra capacidad de comprenderla por completo? S\u00ed, por supuesto. Pero eso no deber\u00eda disuadirnos de buscar un mayor conocimiento de Dios. M\u00e1s bien, \u00a1deber\u00eda deleitarnos! El Dios que buscamos conocer y entender est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del alcance de nuestras mentes finitas. Es precisamente por eso que vale la pena conocerlo en primer lugar. Reflexionando sobre las incomprensibles profundidades del conocimiento de Dios, Pablo dice: \u201c\u00a1Oh profundidad de las riquezas y de la sabidur\u00eda y del conocimiento de Dios! \u00a1Cu\u00e1n insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!\u201d (Rom. 11:33).<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda persona de la Trinidad es llamada Hijo de Dios porque es engendrado por el Padre. La palabra b\u00edblica \u201cunig\u00e9nito\u201d se usa para referirse a la relaci\u00f3n del Hijo con el Padre cinco veces en los escritos del ap\u00f3stol Juan (Juan 1:14, 1:18, 3:16, 3:18 y 1 Juan 4:9 \u2014la versi\u00f3n ESV traduce esta palabra como \u201cunig\u00e9nito\u201d en estos vers\u00edculos, pero la NASB y la KJV dan la traducci\u00f3n m\u00e1s precisa \u201cunig\u00e9nito\u201d). Cuando un ni\u00f1o es engendrado por su padre, ese ni\u00f1o es, por naturaleza, lo mismo que es el padre. Los padres humanos engendran hijos humanos. Por analog\u00eda, Dios el Padre engendra a Dios el Hijo. En otras palabras, el hecho de que el Hijo de Dios sea llamado \u201cunig\u00e9nito\u201d nos asegura que el Hijo es exactamente lo que es el Padre, verdaderamente Dios. Debido a que tanto el Padre como el Hijo son verdadera y completamente Dios, no puede haber antes y despu\u00e9s, ni principio ni fin, para la paternidad de Dios el Padre. Esta verdad dif\u00edcil de entender nos recuerda que la paternidad era algo cierto de Dios antes de crear el mundo y sigue siendo cierto independientemente de su relaci\u00f3n con el mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n eterna entre Dios Padre y Dios Hijo es similar a la que existe entre los padres terrenales y sus hijos en aspectos muy limitados. En este punto, las diferencias son mucho m\u00e1s profundas. Muchas de las caracter\u00edsticas de la relaci\u00f3n padre-hijo entre los seres humanos simplemente no pertenecen a la relaci\u00f3n eterna Padre-Hijo en Dios. Cosas como la autoridad y la sumisi\u00f3n, la provisi\u00f3n y la necesidad, la disciplina y el pecado, la instrucci\u00f3n y el aprendizaje no tienen lugar en la relaci\u00f3n eterna Padre-Hijo. Por esta raz\u00f3n, es realmente la segunda forma en que se aplica el nombre Padre a Dios la que ser\u00e1 el enfoque de esta gu\u00eda de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dios es el Padre celestial de su pueblo del pacto.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este sentido que oramos a Dios como \u201cnuestro Padre\u201d. Si la primera persona de la Trinidad es llamada Padre porque es eternamente <em>engendra<\/em> el Hijo, entonces el Dios trino es llamado Padre porque \u00e9l <em>adopta<\/em> Su pueblo como hijos en una relaci\u00f3n de pacto con \u00e9l. Debido a la venida de Jesucristo al mundo para lograr nuestra salvaci\u00f3n y debido al env\u00edo del Esp\u00edritu Santo al mundo para aplicar la redenci\u00f3n a nuestros corazones, los cristianos somos hijos adoptivos de Dios de manera permanente. En G\u00e1latas 4:4-6, Pablo explica:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos, Dios envi\u00f3 a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibi\u00e9ramos la adopci\u00f3n de hijos. Y como sois hijos, Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clama: \u00ab\u00a1Abba, Padre!\u00bb. As\u00ed que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, tambi\u00e9n heredero por obra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este sentido de pacto que el nombre divino de Padre tiene la mayor similitud con la paternidad humana. Dios es Padre como cabeza del pacto en relaci\u00f3n con su pueblo. De manera similar, aunque no exactamente de la misma manera, los padres humanos son llamados por Dios a una posici\u00f3n de jefatura del pacto en relaci\u00f3n con los miembros de su familia. En la siguiente parte de esta gu\u00eda de campo, identificaremos maneras en que la paternidad de Dios se nos revela para ayudarnos a reconocer los roles y responsabilidades clave que deben llevar a cabo los padres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 es importante comprender que la paternidad humana sigue el modelo de la paternidad de Dios, y no al rev\u00e9s?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo esta secci\u00f3n ampli\u00f3 su comprensi\u00f3n de la paternidad de Dios y su relaci\u00f3n con \u00c9l?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><strong>Parte II: Dios como Padre de sus hijos del pacto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo el modelo de Efesios 3:14-15 \u2014toda paternidad deriva su nombre de la paternidad de Dios\u2014 buscaremos identificar maneras en que la relaci\u00f3n de pacto de Dios como Padre con su pueblo es similar a la relaci\u00f3n que un padre humano tiene con sus propios hijos. El nombre divino \u201cPadre\u201d nos revela al menos cuatro verdades acerca de Dios y su relaci\u00f3n con su pueblo del pacto:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Su autoridad como nuestro Se\u00f1or (2 Juan 4).<\/li>\n\n\n\n<li>Su cuidado como nuestro proveedor (Mateo 26:25\u201334).<\/li>\n\n\n\n<li>Su disciplina e instrucci\u00f3n como una que nos entrena en justicia (Hebreos 12:5-11).<\/li>\n\n\n\n<li>Su fidelidad como aquel que terminar\u00e1 lo que comenz\u00f3, llevando muchos hijos a la gloria (Heb. 2:10).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Exploremos brevemente cada una de estas cuatro verdades, haciendo observaciones sobre c\u00f3mo cada una nos ense\u00f1a sobre la paternidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La autoridad paternal de Dios<\/em><\/strong><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dios cre\u00f3 todo el universo, es decir, todo lo que existe que no es Dios. La Biblia lo dice claramente en su primer vers\u00edculo: \u201cEn el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra\u201d (Gn 1,1). Dios mismo no es creado por nadie. Su existencia es necesaria, eterna y absolutamente independiente. Como Creador increado de todo, Dios tiene autoridad absoluta sobre todas las criaturas. Las criaturas racionales como nosotros (con mentes pensantes y conciencia de s\u00ed mismas) le debemos a Dios verdadera adoraci\u00f3n y perfecta obediencia. Los cristianos no s\u00f3lo son creados por Dios, sino que, como hemos visto, son adoptados por Dios en su familia. Dios es su padre y ellos son sus hijos. Esta relaci\u00f3n de pacto conlleva muchos beneficios y a\u00f1ade una hermosa complejidad a la relaci\u00f3n que tenemos con Dios. Pero, por mucho que nuestra salvaci\u00f3n y adopci\u00f3n a\u00f1adan a nuestra relaci\u00f3n con Dios, no quitan la realidad fundamental de la autoridad de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Juan escribi\u00f3 una carta muy breve (2 Juan) a una iglesia y a sus miembros \u2014\u201cla se\u00f1ora elegida y sus hijos\u201d (v. 1)\u2014 para felicitarlos por su fe en Cristo y animarlos a seguir adelante en fidelidad a Cristo. \u00c9l dijo: \u201cMe regocij\u00e9 mucho al encontrar a algunos de tus hijos andando en la verdad, tal como nos lo orden\u00f3 el Padre\u201d (v. 4). Juan entiende que los cristianos tienen una relaci\u00f3n especial de pacto con Dios como su Padre. Como tal, los anima a seguir obedeciendo los mandatos de su Padre. Contin\u00faa diciendo que la obediencia de los cristianos a Dios como su Padre no es una cuesti\u00f3n de mero deber; es una cuesti\u00f3n de amor: \u201cEste es el amor, que andemos seg\u00fan sus mandamientos\u201d (v. 6).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como Dios ejerce una autoridad paternal amorosa sobre sus hijos, Dios coloca a los padres humanos en una posici\u00f3n de autoridad sobre sus hijos. Vivimos en un mundo donde se desprecia la noci\u00f3n misma de autoridad. Parece que nadie quiere serlo. <em>bajo<\/em> autoridad, y nadie quiere <em>ser<\/em> Una autoridad. Para los o\u00eddos modernos, hablar de autoridad y de dictar mandamientos huele a arrogancia y opresi\u00f3n. La mentalidad antiautoritaria que prevalece en nuestra \u00e9poca es una de las mentiras m\u00e1s exitosas que Satan\u00e1s ha difundido entre los hombres. Si prestamos atenci\u00f3n a las Escrituras, veremos que la autoridad es realmente buena. Dios ha ordenado una estructura jer\u00e1rquica y autoritaria para el orden social humano. Para que las vidas humanas y las sociedades enteras florezcan en el mundo, no s\u00f3lo se debe aceptar la autoridad de Dios, sino tambi\u00e9n las estructuras de autoridad humana ordenadas por Dios. La m\u00e1s b\u00e1sica de ellas es la estructura de autoridad en el hogar.<\/p>\n\n\n\n<p>La Escritura es clara, en primer lugar, en que existe una relaci\u00f3n de autoridad (cabeza) y sumisi\u00f3n entre el esposo y la esposa (Efesios 5:22-33). De esto surge la relaci\u00f3n entre los padres y sus hijos (Efesios 6:1-4). Bajo la autoridad de Dios, un padre humano debe ejercer autoridad sobre su esposa como cabeza abnegada y amorosa. Tambi\u00e9n debe ejercer autoridad sobre sus hijos para el bienestar de estos ante Dios. Asumir una posici\u00f3n de autoridad en el hogar no es f\u00e1cil, pero es esencial para vivir la paternidad de la manera que Dios quiere.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La provisi\u00f3n paternal de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante su famoso Serm\u00f3n del Monte, Jes\u00fas instruye a las multitudes acerca de la provisi\u00f3n ben\u00e9vola de Dios para sus necesidades diarias. \u00c9l dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso os digo: No os preocup\u00e9is por vuestra vida, qu\u00e9 comer\u00e9is o qu\u00e9 beber\u00e9is; ni por vuestro cuerpo, qu\u00e9 vestir\u00e9is. \u00bfNo es la vida m\u00e1s que el alimento, y el cuerpo m\u00e1s que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y sin embargo, no siembran. <em>Vuestro Padre celestial los alimenta<\/em>. \u00bfNo sois vosotros de mucho m\u00e1s valor que ellas? \u00bfY qui\u00e9n de vosotros, por mucho que se afane, puede a\u00f1adir una hora al curso de su vida? \u00bfY por el vestido, por qu\u00e9 os afan\u00e1is? Observad los lirios del campo, c\u00f3mo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo que ni Salom\u00f3n con toda su gloria se visti\u00f3 como uno de ellos. Y si Dios viste as\u00ed a la hierba del campo, que hoy es y ma\u00f1ana se echa al horno, \u00bfno har\u00e1 mucho m\u00e1s por vosotros, hombres de poca fe? No os afan\u00e9is, pues, diciendo: \u00bfQu\u00e9 comeremos?, o \u00bfqu\u00e9 beberemos?, o \u00bfcon qu\u00e9 nos vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas, y no saben qu\u00e9 hacer. <em>Vuestro Padre celestial sabe que ten\u00e9is necesidad de todos ellos.<\/em>. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os ser\u00e1n a\u00f1adidas. As\u00ed que, no os preocup\u00e9is por el d\u00eda de ma\u00f1ana, porque el d\u00eda de ma\u00f1ana traer\u00e1 su propia preocupaci\u00f3n. A cada d\u00eda le basta su propio mal (Mateo 6:25-34, \u00e9nfasis a\u00f1adido).<\/p>\n\n\n\n<p>Al dar estas instrucciones, Jes\u00fas va de lo general a lo m\u00e1s \u00edntimo. Dios se preocupa de manera general por toda la creaci\u00f3n. El ejemplo de Jes\u00fas de la provisi\u00f3n de Dios para los p\u00e1jaros y las flores es reminiscente del Salmo 104:10-18. El salmista reflexiona sobre los arroyos en los valles donde los asnos beben y los p\u00e1jaros cantan (vv. 10-13), la hierba del campo donde el ganado se alimenta (v. 14) y los \u00e1rboles de la tierra donde los p\u00e1jaros hacen sus nidos (vv. 16-17). Todos estos son dados por Dios para cuidar de tales criaturas. Pero Jes\u00fas quiere que nos demos cuenta de que el cuidado de Dios por nosotros trasciende su cuidado por la creaci\u00f3n menor. Aquel que provee de manera general para todas las cosas en la creaci\u00f3n es aquel a quien t\u00fa y yo tenemos el privilegio de llamar Padre.<em>Su<\/em> \u00a1El Padre celestial \u201calimenta\u201d a las aves (v. 26)! <em>Su<\/em> \u00a1Nuestro Padre celestial conoce todas tus necesidades (v. 32)!<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante en el mismo serm\u00f3n, Jes\u00fas hace una analog\u00eda entre la provisi\u00f3n que nuestro Padre celestial nos da y la provisi\u00f3n que los padres terrenales dan a sus hijos. En Mateo 7:7-11, Jes\u00fas dice:<\/p>\n\n\n\n<p>Pedid, y se os dar\u00e1; buscad, y hallar\u00e9is; llamad, y se os abrir\u00e1. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrir\u00e1. \u00bfO qui\u00e9n de vosotros, si su hijo le pide pan, le dar\u00e1 una piedra? \u00bfO si le pide un pescado, le dar\u00e1 una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sab\u00e9is dar cosas buenas a vuestros hijos, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos dar\u00e1 cosas buenas a los que le pidan?<\/p>\n\n\n\n<p>Aprendemos de nuestro Padre celestial que un buen padre provee para las necesidades de sus hijos. Por supuesto, Dios no tiene limitaciones que puedan inhibir su provisi\u00f3n para sus hijos. Los padres humanos, por otro lado, deben trabajar diligentemente para proveer todo lo que sus hijos necesitan. Este tipo de provisi\u00f3n constante es el resultado de h\u00e1bitos de autosacrificio, placer postergado, trabajo duro y perseverancia. Sin embargo, es importante notar aqu\u00ed que ninguna cantidad de disciplina, formaci\u00f3n de h\u00e1bitos o trabajo duro puede garantizar su capacidad como padre para proveer para su familia. Su trabajo duro y cuidado por ellos siempre deben llevarse a cabo con confianza paciente y dependencia de Dios, su Padre celestial, quien es el \u00fanico que realmente puede suplir todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jes\u00fas (Fil. 2:19).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La disciplina paternal de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Puesto que los cristianos somos adoptados por Dios como hijos, debemos esperar que \u00c9l nos discipline para nuestro bien. Nuestra comprensi\u00f3n de la disciplina no debe reducirse a consecuencias punitivas. Es cierto que la buena disciplina implica consecuencias punitivas, pero la disciplina no es <em>meramente<\/em> punitivo. La diferencia entre una consecuencia que es meramente punitiva y las consecuencias que son disciplinarias se encuentra en el resultado previsto. El resultado previsto del mero castigo es la retribuci\u00f3n, un ajuste de cuentas justo. El resultado previsto de la disciplina es la instrucci\u00f3n de la persona disciplinada. La disciplina tiene como fin el bien de quien la recibe.<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor de Hebreos recuerda a los cristianos esta verdad en Hebreos 12:5-11:<\/p>\n\n\n\n<p>En vuestra lucha contra el pecado a\u00fan no hab\u00e9is resistido hasta la sangre. \u00bfY hab\u00e9is olvidado la exhortaci\u00f3n que como a hijos se os dirige?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHijo m\u00edo, no menosprecies la disciplina del Se\u00f1or,&nbsp; ni te canses cuando seas reprendido por \u00e9l.&nbsp;Porque el Se\u00f1or al que ama, disciplina,&nbsp;y castiga a todo el que recibe por hijo.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es para la disciplina que deb\u00e9is soportar. Dios os trata como a hijos. \u00bfQu\u00e9 hijo es aquel a quien su padre no disciplina? Si se os deja sin disciplina, de la que todos han participado, entonces sois bastardos y no hijos. Adem\u00e1s, tuvimos padres terrenales que nos disciplinaban y los respet\u00e1bamos. \u00bfNo tendremos mucho m\u00e1s que someternos al Padre de los esp\u00edritus, para vivir? Pues aquellos nos disciplinaban por un corto tiempo como a ellos les parec\u00eda, pero \u00e9ste nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad. Al presente toda disciplina parece m\u00e1s bien tristeza que gozo, pero despu\u00e9s da fruto apacible de justicia a los que han sido ejercitados por ella.<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor de Hebreos quiere que estos cristianos vean sus dificultades como la disciplina amorosa, aunque a menudo dolorosa, del Se\u00f1or, que los trata como hijos porque es un Padre amoroso. Tome nota de algunas cosas sobre la disciplina paternal del Se\u00f1or en este pasaje. Primero, el Se\u00f1or solo disciplina a sus hijos. Todos enfrentan dificultades. Y todos est\u00e1n bajo la justicia divina, que ser\u00e1 satisfecha un d\u00eda. Pero solo los hijos de Dios est\u00e1n siendo disciplinados. <em>disciplinado<\/em> Por \u00e9l. Aquellos que no son sus hijos enfrentar\u00e1n su castigo, pero no son los beneficiarios de su disciplina. El texto nos dice claramente que \u201cel Se\u00f1or al que ama, disciplina\u201d (v. 6) y que aquellos que est\u00e1n sin disciplina son \u201chijos ileg\u00edtimos y no hijos\u201d (v. 8). Este es uno de los pasajes que nos ayuda a entender que el nombre Padre no es simplemente nombrar a Dios como Creador. M\u00e1s bien, hay un sentido importante en el que el nombre Padre est\u00e1 reservado para aquellos que est\u00e1n en una relaci\u00f3n de pacto con Dios, lo cual es cierto solo para aquellos que est\u00e1n en Cristo por la fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, este texto nos recuerda que la disciplina de nuestro Padre celestial es \u201cpara nuestro bien, para que participemos de su santidad\u201d (v. 10). Es \u201cm\u00e1s bien dolor que gozo\u201d a corto plazo, pero produce \u201cfruto apacible de justicia\u201d cuando \u201chemos sido ejercitados en ella\u201d (v. 11). Una vez m\u00e1s, la disciplina no es meramente punitiva, sino formativa. Entrena a quienes la reciben porque est\u00e1 destinada al bien, lo que este texto define como el cultivo de la santidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, este texto traza expl\u00edcitamente la analog\u00eda entre la funci\u00f3n disciplinaria de los padres humanos y la disciplina del Padre celestial. El escritor pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 hijo es aquel a quien su padre no disciplina?\u201d. Contin\u00faa diciendo: \u201cTuvimos padres terrenales que nos disciplinaban, y los respet\u00e1bamos\u2026 Porque ellos nos disciplinaban por un corto tiempo como a ellos les parec\u00eda, pero \u00e9ste nos disciplina para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad\u201d (vv. 9-10). La disciplina de los padres terrenales sigue el modelo de la disciplina amorosa de nuestro Padre celestial. Observe c\u00f3mo el escritor dice que los padres terrenales disciplinaban \u201ccomo a ellos les parec\u00eda mejor\u201d, y contrasta esto con el Padre celestial que nos disciplina \u201cpara lo que nos es provechoso\u201d. El punto de este contraste es destacar la naturaleza falible de la disciplina paternal humana. El objetivo de la disciplina para los padres humanos es que los padres terrenales nos disciplinan \u201ccomo a ellos les parec\u00eda mejor\u201d, y lo contrasta con el Padre celestial que nos disciplina \u201cpara lo que nos es provechoso\u201d. El objetivo de este contraste es destacar la naturaleza falible de la disciplina paternal humana. <em>deber\u00eda<\/em> El objetivo de la disciplina es el mismo que el de nuestro Padre celestial. Pero a veces los padres humanos no alcanzan ese objetivo. Por eso, una vez m\u00e1s, las Escrituras les recuerdan a los padres humanos que siempre deben buscar la ayuda del cielo y confiar siempre en su Padre verdaderamente bueno para recibir la gracia en la tarea de la paternidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La fidelidad paternal de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tu Padre celestial est\u00e1 comprometido a terminar la buena obra que comenz\u00f3 en sus hijos (ver Filipenses 1:6). \u00c9l es fiel. Hebreos 2:10 dice: \u201cPorque conven\u00eda que aquel para quien y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por medio de los padecimientos al autor de la salvaci\u00f3n de ellos\u201d. En este vers\u00edculo, el escritor de Hebreos nos dice que Dios estaba perfeccionando la vida humana del Se\u00f1or Jes\u00fas \u2014el \u201cfundador\u201d de nuestra salvaci\u00f3n\u2014 por medio del sufrimiento. No debemos pensar en perfeccionar como arreglar algo que estaba defectuoso. M\u00e1s bien, la palabra para perfecci\u00f3n se deriva de la palabra griega para \u201ccompleto\u201d. El punto es que, para cumplir la meta que le fij\u00f3 el plan eterno de Dios para salvar a su pueblo, el Hijo de Dios tuvo que experimentar las limitaciones humanas, incluyendo la necesidad de crecer tanto en cuerpo como en mente (cf. Lc 2,42), el sufrimiento de la tentaci\u00f3n (cf. Heb 4,15), y la agon\u00eda f\u00edsica, el dolor y la verg\u00fcenza de una vida mortal que termina en muerte (cf. Heb 12,1-3). Dios perfeccion\u00f3 a Jes\u00fas a trav\u00e9s del sufrimiento. \u00a1Pero no pasemos por alto la raz\u00f3n de esto! \u00bfPor qu\u00e9 era apropiado que Jes\u00fas fuera perfeccionado a trav\u00e9s del sufrimiento? El escritor de Hebreos dice que era para llevar \u201cmuchos hijos a la gloria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La encarnaci\u00f3n, la vida, la muerte y la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas no fueron en vano. Debido al sufrimiento del \u201cautor de la salvaci\u00f3n de ellos\u201d, nuestro Padre celestial est\u00e1 llevando a muchos hijos a la gloria. \u00c9l no te deja a tu suerte. \u00c9l no te abandona en tu dolor. Tu Padre celestial, quien hizo perfecto al fundador de la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s del sufrimiento, tambi\u00e9n te perfeccionar\u00e1 a trav\u00e9s del sufrimiento. \u00c9l permanecer\u00e1 fiel, llev\u00e1ndote a salvo a la gloria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La fidelidad de nuestro Padre celestial hacia nosotros desde el principio hasta el fin tiene una analog\u00eda adecuada con la paternidad humana. En primer lugar, la fidelidad de Dios hacia sus hijos implica una meta, un prop\u00f3sito para todos sus actos de amor y cuidado hacia ellos. De manera similar, los padres humanos deben tener una meta para sus hijos hacia la cual guiarlos y servirlos. No quiero decir que los padres humanos deban planificar los detalles temporales de la vida de sus hijos, como qu\u00e9 talentos desarrollar\u00e1n y qu\u00e9 vocaciones seguir\u00e1n. M\u00e1s bien, quiero decir que los padres humanos deben abrazar la meta de Dios para sus hijos como su propia meta para sus hijos. Los padres humanos deben estar orientados hacia una meta, y la meta debe ser el bien espiritual general de sus hijos, es decir, su santidad y su eventual entrada a la gloria. En segundo lugar, Dios trabaja sin cesar hasta que se cumpla la meta. De la misma manera, los padres humanos fieles no dejar\u00e1n de luchar, trabajar, persuadir, ayunar y orar por la salvaci\u00f3n de sus hijos y su crecimiento y desarrollo en santidad durante toda su vida en el camino a la gloria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La importancia de comenzar con Dios<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Espero que enmarcar esta discusi\u00f3n en t\u00e9rminos de aprender de la paternidad de Dios te ayude a sentir el peso y la gloria de la paternidad humana. La paternidad es una vocaci\u00f3n, un llamado, que se lleva a cabo, no solo <em>Coram Deo<\/em>, en la presencia de Dios, y <em>bajo dei<\/em>, bajo la autoridad de Dios, pero tambi\u00e9n <em>imitaci\u00f3n de Dios<\/em>, por imitaci\u00f3n de Dios. Dios es quien cre\u00f3 a los seres humanos como portadores de su imagen y les dio la posibilidad particular de cumplir esa vocaci\u00f3n de una manera que corresponde, sin duda, al nombre m\u00e1s b\u00e1sico e \u00edntimo con el que los creyentes se refieren a Dios: Padre.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfDe qu\u00e9 manera la autoridad paternal de Dios, su provisi\u00f3n, su disciplina, su instrucci\u00f3n y su fidelidad influyen en el modo en que debe ser la paternidad humana?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPuedes pensar en alg\u00fan padre humano que sea un buen ejemplo de esto?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><strong>Parte III: Prepar\u00e1ndonos para la paternidad progresando en la piedad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ser un buen padre es una consecuencia de ser un buen hombre. Tanto si eres un joven que espera ser padre alg\u00fan d\u00eda como si ya eres un padre que espera recibir aliento e instrucci\u00f3n a lo largo del camino, espero que esta pr\u00f3xima secci\u00f3n te d\u00e9 una idea de las cualidades que caracterizan a un hombre piadoso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 es la piedad?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La palabra piedad, en espa\u00f1ol, se deriva de dos palabras: Dios y semejante. Por lo tanto, se podr\u00eda concluir que piedad significa \u201cser como Dios\u201d. De manera limitada, esa idea ciertamente est\u00e1 contenida en el significado. Sin embargo, la palabra piedad abarca m\u00e1s que las formas limitadas en las que somos \u201ccomo Dios\u201d. Abarca todas las formas en que debemos vivir como personas redimidas, obedeciendo gozosamente la palabra de Dios con la ayuda del Esp\u00edritu Santo. En resumen, la piedad puede definirse como <em>Vivir la vida cristiana fielmente seg\u00fan la ense\u00f1anza de las Escrituras.<\/em>La piedad perfecta es una meta que nunca alcanzaremos plenamente en esta vida, pero es algo hacia lo cual siempre nos esforzamos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La necesidad de entrenamiento en la piedad<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Pablo le dijo a Timoteo:<\/p>\n\n\n\n<p>No tengas nada que ver con mitos irreverentes y necios. M\u00e1s bien, ejerc\u00edtate para la piedad. Porque aunque el ejercicio f\u00edsico aprovecha poco, la piedad aprovecha para todo, pues tiene promesa de la vida presente y tambi\u00e9n de la venidera. Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos. Por esto mismo trabajamos y nos esforzamos, porque tenemos puesta nuestra esperanza en el Dios vivo, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los creyentes. Manda y ense\u00f1a esto. (1 Tim. 4:7-11)<\/p>\n\n\n\n<p>Tome nota de s\u00f3lo dos puntos destacados en este pasaje. Primero, <em>El progreso en la piedad no es algo que sucede por defecto.<\/em> Usted debe &#8220;<em>tren<\/em> \u201cEntrenaos para la piedad\u201d (v. 7). La palabra griega traducida \u201centrenaos\u201d se usaba principalmente para los atletas que se entrenaban para competencias atl\u00e9ticas intensas. El rendimiento y la habilidad atl\u00e9ticos no se desarrollan y mejoran autom\u00e1ticamente. M\u00e1s bien, los atletas dedican tiempo y atenci\u00f3n a desarrollar sus habilidades y aumentar su fuerza con el fin de sobresalir en la competencia. Si un atleta deja de entrenar, eligiendo confiar en el talento natural o en los esfuerzos de entrenamiento pasados, no solo no mejorar\u00e1, sino que en realidad empeorar\u00e1. Su fuerza, resistencia y habilidad disminuir\u00e1n con el tiempo. No hay sustento para un atleta estanc\u00e1ndose. Lo que sucede con el atleta, sucede con el cristiano. La piedad es algo que debe buscarse de manera activa e intencional, incluso a veces con sacrificio y dolor, por lo que Pablo dice: \u201cPor esto (la piedad) trabajamos arduamente y nos esforzamos (agonizamos)\u201d (v. 10).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, <em>Entrenarse en la piedad es un requisito previo para ense\u00f1ar a otros a ser piadosos.<\/em>. Pablo le dice a Timoteo que se capacite (v. 7) antes de decirle: \u201cManda y ense\u00f1a estas cosas\u201d (v. 11). No solo eso, sino que Pablo le recuerda a Timoteo que \u00e9l mismo practica estas cosas antes de ense\u00f1\u00e1rselas a Timoteo. Pablo escribe: \u201cCon este fin, <em>Nosotros<\/em> \u201cTrabajad y esforzaos\u201d (v. 10). La relevancia de esta observaci\u00f3n para la paternidad es obvia. Los padres deben instruir a sus hijos en los caminos del Se\u00f1or (Efesios 6:4). Es decir, los padres deben \u201cmandar y ense\u00f1ar\u201d la piedad, pero la formaci\u00f3n en la piedad es un prerrequisito para ense\u00f1ar la piedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Pasos pr\u00e1cticos para entrenarse para la piedad<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s est\u00e9s pensando: \u201c\u00bfQu\u00e9 pasos pr\u00e1cticos puedo dar para entrenarme activamente en la piedad?\u201d. Lo que sigue es una lista de ejercicios pr\u00e1cticos de entrenamiento. Cada uno es un h\u00e1bito que debes formar en tu vida para progresar en la piedad. La lista no pretende ser exhaustiva, sino representativa. El entrenamiento para la piedad implica m\u00e1s que esta lista, pero no implica <em>menos<\/em>El debate que sigue a cada punto no pretende ser exhaustivo, y hay otros recursos disponibles en The Mentoring Project que brindan m\u00e1s detalles con respecto a cada uno de los puntos enumerados a continuaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El entrenamiento para la piedad incluye la ingesta regular de la Palabra de Dios.<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el Salmo 119:9, el salmista pregunta: \u201c\u00bfC\u00f3mo puede el joven guardar su camino puro?\u201d. \u00c9l responde: \u201cGuardando tu palabra\u201d. En el vers\u00edculo 11 contin\u00faa diciendo: \u201cEn mi coraz\u00f3n he guardado tus dichos, para no pecar contra ti\u201d. \u00bfDeseas ser un hombre piadoso para poder servir al Se\u00f1or y a tu familia como un padre piadoso? \u00a1Entonces debes ser un hombre de la Palabra!<\/p>\n\n\n\n<p>Cada d\u00eda, un diluvio de informaci\u00f3n, llamamientos, anuncios y filosof\u00edas se derrama en tu mente a trav\u00e9s de una variedad de compuertas: las redes sociales, los principales medios de comunicaci\u00f3n, la m\u00fasica, las pel\u00edculas, los libros, las conversaciones, los correos electr\u00f3nicos, las vallas publicitarias y las im\u00e1genes. Este diluvio, en su mayor parte, no refleja la verdad divinamente revelada, sino que es contrario a ella. Un diluvio moldea la tierra sobre la que inunda. Esculpe barrancos para el futuro flujo del agua; erosiona paisajes; derriba estructuras. Ya sea que te des cuenta o no (y tal vez no, <em>especialmente<\/em> Si no te das cuenta, este diluvio de mensajes est\u00e1 moldeando tu mente. \u00bfQu\u00e9 esperanza tienes de ser entrenado en la piedad si no est\u00e1s contrarrestando activamente los mensajes mundanos con mensajes divinos? Solo la Escritura puede inundar tu mente, todo tu ser, con la mism\u00edsima Palabra de Dios (ver 2 Tim. 3:16-17). Al dedicar tiempo y atenci\u00f3n a la Escritura diariamente, est\u00e1s cavando el tipo correcto de barrancos, incluso cauces de r\u00edos, para dirigir el flujo de influencias seg\u00fan la verdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La asimilaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras puede realizarse de varias maneras. La m\u00e1s obvia es tomar una Biblia y leerla. \u00bfAlguna vez has le\u00eddo la Biblia entera? A un ritmo de lectura promedio, la mayor\u00eda de las personas pueden leer la Biblia entera en un a\u00f1o en menos de veinte minutos por d\u00eda. Te recomiendo que encuentres un buen plan de lectura que te oriente en las lecturas diarias a leer la Biblia entera. Otro medio para asimilar las Sagradas Escrituras es escucharlas. Las aplicaciones para tel\u00e9fonos celulares a menudo incluyen versiones en audio de las Sagradas Escrituras. Esta es una manera de tener las Sagradas Escrituras inundando tu mente mientras conduces, mientras te vas a dormir o en cualquier otro lugar que elijas escuchar. Este m\u00e9todo es particularmente \u00fatil para memorizar un pasaje de las Sagradas Escrituras. Otra manera de asimilar las Sagradas Escrituras es memorizando pasajes y repiti\u00e9ndolos reflexiva y cuidadosamente para ti mismo. Finalmente, puedes y debes asimilar las Sagradas Escrituras a trav\u00e9s de la lectura p\u00fablica y la predicaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras en los servicios de adoraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El entrenamiento en la piedad incluye un patr\u00f3n regular de asistir al culto corporativo en su iglesia local.<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hebreos 10:24-25 dice: \u201cY consider\u00e9monos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhort\u00e1ndonos; y tanto m\u00e1s, cuanto veis que aquel d\u00eda se acerca\u201d. El escritor de Hebreos les dice a los cristianos que reunirse con el prop\u00f3sito de animarse unos a otros e instarse unos a otros a la piedad es una pr\u00e1ctica esencial del pueblo de Dios. Asistir regularmente al culto de una iglesia local ciertamente no te convierte en cristiano. Pero un cristiano piadoso sin duda asiste al culto de una iglesia local.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si usted no es miembro de una iglesia local que cree, ense\u00f1a y obedece la Biblia, entonces eso es una deficiencia evidente en su vida cristiana y un obst\u00e1culo para su progreso en la piedad. Como tal, ser\u00e1 un obst\u00e1culo para su fidelidad como padre. Busque una iglesia fiel y siga sus pasos para convertirse en miembro. Si usted es parte de una iglesia local, no subestime la importancia de esa conexi\u00f3n para su vida cristiana. El Se\u00f1or Jesucristo manifiesta su presencia de una manera especial en la reuni\u00f3n del pueblo de Dios en el nombre de Jes\u00fas (Mateo 18:20). Si usted quiere tomar en serio la piedad (y la paternidad), comprom\u00e9tase con una iglesia local.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El entrenamiento en la piedad incluye la oraci\u00f3n regular.<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Pablo les dijo a los tesalonicenses que \u201coraran sin cesar\u201d (1 Tes. 5:17), no les estaba aconsejando que estuvieran en todo momento en un estado de oraci\u00f3n. M\u00e1s bien, les estaba exhortando a que siguieran siendo personas de oraci\u00f3n regular. Podr\u00edamos parafrasear sus palabras: \u201cNunca dejen de orar\u201d. Pablo sab\u00eda que el maligno busca asediar al pueblo de Dios hasta el punto de que se cansen y se vuelvan mundanos, perdiendo as\u00ed su vigilancia. La falta de oraci\u00f3n es una de las primeras se\u00f1ales de una piedad menguante, y seguramente es un presagio de ineficacia en el servicio. Si quieres entrenarte para la piedad, entonces debes ser una persona de oraci\u00f3n disciplinada y regular.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser un hombre de oraci\u00f3n implica tener una mentalidad guerrera ante la realidad de la gloria celestial y el mal de la \u00e9poca actual en la que vivimos. Las Escrituras son muy claras en cuanto a que la vida cristiana es una vida de guerra contra las fuerzas del mal empe\u00f1adas en nuestra destrucci\u00f3n (ver Efesios 6:10-18; 1 Pedro 5:8). Las oraciones eficaces y significativas las pronuncian quienes comprenden la urgencia de esta batalla. Santiago 4:2b-3 dice: \u201cNo ten\u00e9is lo que dese\u00e1is, porque no ped\u00eds; ped\u00eds y no recib\u00eds, porque ped\u00eds mal, para gastarlo en vuestros deleites\u201d. Al comentar sobre este pasaje, John Piper dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n principal por la que la oraci\u00f3n no funciona en manos de un creyente es que intenta convertir un walkie-talkie de guerra en un intercomunicador dom\u00e9stico. Hasta que no creas que la vida es una guerra, no puedes saber para qu\u00e9 sirve la oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n es para cumplir una misi\u00f3n en tiempos de guerra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser un hombre y padre piadoso requerir\u00e1 que usted sea una persona que ora con urgencia y sin cesar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El entrenamiento en la piedad como hombres incluye el cultivo de una masculinidad moldeada b\u00edblicamente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En una \u00e9poca de enorme confusi\u00f3n y enga\u00f1o con respecto al g\u00e9nero y la sexualidad, un t\u00e9rmino como \u201cmasculinidad moldeada b\u00edblicamente\u201d necesita una definici\u00f3n. Lo que quiero decir con ese t\u00e9rmino es <em>Las cualidades de car\u00e1cter y los patrones de conducta que son particularmente apropiados para los hombres, como se ense\u00f1a en las Escrituras.<\/em>. Un hombre que se entrena con el prop\u00f3sito de la piedad buscar\u00e1 intencionalmente cultivar cualidades de car\u00e1cter y patrones de conducta que sean apropiados para los roles que est\u00e1 llamado a desempe\u00f1ar como hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>El liderazgo es una de esas cualidades o patrones. Puesto que las Escrituras ense\u00f1an que el dise\u00f1o normativo de Dios para los hombres es que se conviertan en esposos y padres (Gn. 1:28 y 2:24), y puesto que Dios quiere que los hombres casados gu\u00eden a sus esposas (Ef. 5:22-23) e hijos (Ef. 6:1-4) de maneras apropiadas para esas relaciones, todos los hombres deber\u00edan cultivar la habilidad del liderazgo para que puedan practicar ese patr\u00f3n de conducta de manera eficaz en sus hogares. Adem\u00e1s, puesto que Dios dise\u00f1\u00f3 a los hombres para que ejercieran el liderazgo en el cultivo y cuidado de la creaci\u00f3n (Gn. 2:15-16), es correcto y bueno que los hombres cultiven y ejerzan las habilidades para liderar de una amplia variedad de maneras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los hombres piadosos deben cultivar las disciplinas del autocontrol y la mansedumbre en el ejercicio de sus responsabilidades de liderazgo. En un mundo ca\u00eddo, todos los hombres tienen una naturaleza corrupta que los inclina a una dominaci\u00f3n autoritaria, es decir, al ejercicio de su mayor fuerza para obtener el control de los dem\u00e1s para su beneficio personal. Esta no es la manera b\u00edblica de liderazgo. Jes\u00fas advierte que los l\u00edderes de las naciones gentiles \u201cse ense\u00f1orean\u201d de aquellos que est\u00e1n bajo su autoridad. Sin embargo, los ciudadanos del reino de Dios lideran buscando los mejores intereses de aquellos que est\u00e1n bajo su autoridad, incluso a un gran costo personal para ellos mismos. Todos los cristianos deben caracterizarse por las cualidades del autocontrol y la mansedumbre (G\u00e1latas 5:22-23), pero los hombres en particular deben aprovechar estos frutos del Esp\u00edritu en su ejercicio de la autoridad para que su liderazgo no sea una dominaci\u00f3n mundana sino un servicio piadoso y orientado a objetivos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El entrenamiento en la piedad incluye la confesi\u00f3n regular y el arrepentimiento.<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos llamados a la perfecci\u00f3n (Mateo 5:48). No podemos alcanzar la perfecci\u00f3n en esta era presente porque el pecado no ser\u00e1 erradicado completamente de nuestros corazones hasta que seamos glorificados en el regreso de Jes\u00fas. En el presente, hay una guerra dentro de nosotros entre la obra del Esp\u00edritu, que nos dirige hacia la justicia, y el poder de nuestra carne pecaminosa, que nos obliga a la maldad (ver Romanos 7:22-23 y G\u00e1latas 5:16-23).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque sabemos que no podemos alcanzar la perfecci\u00f3n en esta era, no obstante debemos anhelarla y esforzarnos por lograrla. Filipenses 3:12-14 dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si lo alcanzo, as\u00ed como lo alcanc\u00e9 yo tambi\u00e9n por Cristo Jes\u00fas. Hermanos, yo no pretendo haberlo alcanzado ya; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s, y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Una parte importante de \u201cseguir adelante\u201d y \u201cesforzarse hacia adelante\u201d hacia la culminaci\u00f3n de su crecimiento y progreso espiritual implica la respuesta apropiada al pecado. Los cristianos cometen pecados. Pero los verdaderos cristianos experimentan la convicci\u00f3n misericordiosa, aunque dolorosa, del Esp\u00edritu Santo que nos dice la verdad sobre nuestro pecado, gui\u00e1ndonos al arrepentimiento. 1 Juan 1:8-9 es instructiva en este sentido: \u201cSi decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y la verdad no est\u00e1 en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad\u201d. La persona que se est\u00e1 entrenando en la piedad es una persona que tiene el h\u00e1bito de confesar el pecado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca olvidar\u00e9 una de las impresiones m\u00e1s duraderas que me caus\u00f3 la lectura. <em>Las cr\u00f3nicas de Narnia<\/em> Por primera vez, cuando era un joven adulto. En muchas ocasiones, Aslan, el gran le\u00f3n, confrontaba gentil pero firmemente a uno de los ni\u00f1os Pevensie por algo que hab\u00eda hecho mal. Inevitablemente, el ni\u00f1o pon\u00eda alguna excusa, como si el acto pecaminoso no fuera su culpa. O tal vez, se omit\u00eda alg\u00fan detalle de la historia para que el pecado pareciera m\u00e1s civilizado y menos ego\u00edsta de lo que realmente era. Aslan siempre respond\u00eda con un gru\u00f1ido bajo. Quienquiera que fuera \u2014Edmund, Lucy, Susan, Peter\u2014 siempre entend\u00eda el mensaje. Di toda la verdad sobre tu pecado. Ll\u00e1malo por su nombre. Solo entonces podr\u00e1s encontrar realmente alegr\u00eda en el perd\u00f3n que es tuyo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser un hombre piadoso que cultiva los h\u00e1bitos de entrenamiento para la piedad es lo m\u00e1s importante que puede hacer para prepararse para convertirse en padre en el futuro o para ser un mejor padre ahora. Hombres, entren\u00e9monos para la piedad.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfLas disciplinas espirituales son parte habitual de tu vida? \u00bfDe qu\u00e9 manera puedes cultivar estos h\u00e1bitos?<\/li>\n\n\n\n<li>Una manera \u00fatil de crecer como disc\u00edpulos es a trav\u00e9s de la rendici\u00f3n de cuentas. \u00bfA qui\u00e9n podr\u00edas invitar para que te ayude a rendir cuentas por estos asuntos?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><strong>Parte IV: Ejercer la autoridad como padre fiel (Efesios 5-6)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La instrucci\u00f3n m\u00e1s extensa de toda la Escritura con respecto a las relaciones familiares dentro del hogar se encuentra en Efesios 5:18\u20136:4. En 5:18, Pablo instruye a la iglesia de \u00c9feso a \u201cser llenos del Esp\u00edritu\u201d. Esta frase \u2014llenos del Esp\u00edritu\u2014 al igual que las frases similares en Lucas y Hechos, se refiere a un estado en el que un cristiano est\u00e1 rendido al Esp\u00edritu Santo y ordena su vida de acuerdo con la clara ense\u00f1anza de la Escritura para la exaltaci\u00f3n de Cristo en todo. Para Pablo, el mandato \u201cser llenos del Esp\u00edritu\u201d parece ser sin\u00f3nimo del mandato \u201candar en el Esp\u00edritu\u201d que se encuentra en G\u00e1latas 5:16\u201323. Despu\u00e9s de ordenar a los cristianos que sean llenos del Esp\u00edritu, Pablo da una serie de explicaciones sobre el efecto de estar as\u00ed llenos. Los que est\u00e1n llenos del Esp\u00edritu son adoradores de Dios (v. 19), agradecidos a Dios (v. 20) y dispuestos a someterse a los dem\u00e1s de acuerdo con las relaciones estructuradas de autoridad y sumisi\u00f3n que Dios ha incorporado al orden social humano, especialmente en el hogar (v. 21). A partir del vers\u00edculo 22, Pablo da sus instrucciones espec\u00edficas para los hogares. Comienza con instrucciones para la relaci\u00f3n entre esposo y esposa (vv. 22-33) y sigue inmediatamente con la relaci\u00f3n entre padres e hijos (6:1-4). El t\u00edtulo principal con el que el ap\u00f3stol se dirige al hombre es el de \u201ccabeza\u201d. Pablo dice: \u201cEl marido es cabeza de la mujer, as\u00ed como Cristo es cabeza de la iglesia\u201d (v. 23). M\u00e1s adelante, Pablo se dirige al cabeza del hogar en su vocaci\u00f3n espec\u00edfica como padre (6:4), pero todas las instrucciones de Pablo en este pasaje sobre la jefatura son relevantes para la paternidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La jefatura paternal como servicio amoroso<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pablo instruye a las esposas a \u201csometeos a vuestros maridos, como al Se\u00f1or\u201d (Efesios 5:22) precisamente porque el marido es la cabeza de la mujer (v. 23). La instrucci\u00f3n a las esposas con respecto a la sumisi\u00f3n deja en claro que la posici\u00f3n de jefatura es una posici\u00f3n de autoridad y liderazgo. Sin embargo, antes de hablar sobre la tarea de ser l\u00edder como cabeza de familia, necesitamos considerar el mandato exacto que Pablo dio a los maridos en este pasaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de leer que la esposa debe someterse a su esposo, quien es la cabeza, podr\u00edamos esperar leer: \u201cMaridos, guiad a vuestras mujeres\u201d o alguna otra nomenclatura que haga expl\u00edcita la autoridad de la jefatura. \u00a1Pero eso no es lo que encontramos! M\u00e1s bien, Pablo dice: \u201cMaridos, <em>amar<\/em> \u201cvuestras esposas\u201d. Si bien se da por sentada la autoridad, la ense\u00f1anza del amor es el punto central del mandato de Pablo a los esposos. Algunos han tratado de argumentar a partir de esto que la jefatura no debe significar autoridad o liderazgo. Pero esto es una falta de comprensi\u00f3n del pasaje y del resto de la ense\u00f1anza b\u00edblica sobre la relaci\u00f3n entre esposos y esposas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo ordena a los esposos que amen, no porque rechace la noci\u00f3n de autoridad y liderazgo en el papel del esposo (de lo contrario, \u00bfpor qu\u00e9 les dir\u00eda a las esposas que se sometan y a los hijos que obedezcan?), sino porque ha aprendido de Jes\u00fas c\u00f3mo es el liderazgo verdadero y piadoso. El liderazgo piadoso no es una cuesti\u00f3n de gritar \u00f3rdenes para que el l\u00edder pueda salirse con la suya. El liderazgo piadoso es servicio, lo que significa que un l\u00edder fiel siempre tomar\u00e1 decisiones y emitir\u00e1 instrucciones en beneficio de los mejores intereses de quienes est\u00e1n bajo su cuidado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ejemplo de Jes\u00fas se expresa con mayor claridad en el vers\u00edculo 25, donde Pablo dice que los esposos deben amar a sus esposas \u201ccomo Cristo am\u00f3 a la iglesia y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por ella\u201d. Cristo no dej\u00f3 de ser el Se\u00f1or y la m\u00e1xima autoridad sobre sus disc\u00edpulos al dar su vida por ellos, pero s\u00ed les mostr\u00f3 c\u00f3mo ejercer la autoridad fielmente: al dar su vida. Jes\u00fas vino \u201cno para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos\u201d (Mateo 20:28).<\/p>\n\n\n\n<p>El liderazgo amoroso del jefe de familia se aplica tambi\u00e9n a la relaci\u00f3n de los padres con los hijos. En Efesios 6:1, Pablo les dice a los hijos: \u201cObedeced en el Se\u00f1or a vuestros padres\u201d. Observe que a los hijos se les manda obedecer a ambos padres, lo que indica que la tarea de ser padres est\u00e1 dise\u00f1ada para ser un esfuerzo conjunto de marido y mujer. Sin embargo, son los padres quienes reciben la instrucci\u00f3n positiva sobre c\u00f3mo deben guiar a sus hijos. Pablo escribe: \u201cY vosotros, padres, no provoqu\u00e9is a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina y amonestaci\u00f3n del Se\u00f1or\u201d (Efesios 6:4). De esto aprendemos que el papel de la madre en la crianza de los hijos es el de liderazgo y autoridad sobre los hijos y el de ser una ayuda que sigue el ejemplo de su marido, el padre de los hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto sigue el patr\u00f3n que vemos en G\u00e9nesis 1:26-28 y 2:18-24, que Pablo ten\u00eda en mente al dar estas instrucciones para el hogar (Pablo cita G\u00e9nesis 2:24 en Efesios 5:31). Se les dice al hombre y a la mujer que gobiernen sobre el orden creado como portadores de la imagen de Dios (G\u00e9nesis 1:28). En el relato de la creaci\u00f3n de G\u00e9nesis 2, aprendemos que la mujer es creada para ser portadora de la imagen de Dios como una \u201cayudante\u201d para el hombre, mientras que el hombre recibe las instrucciones del Se\u00f1or con respecto a las responsabilidades del pacto de cultivar y cuidar el jard\u00edn y no comer del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal. De la misma manera que Ad\u00e1n es representado como la cabeza y Eva como su ayudante en el Jard\u00edn del Ed\u00e9n, as\u00ed tambi\u00e9n los padres reciben la instrucci\u00f3n principal para el liderazgo de los hijos, y las madres son ayudantes en ese papel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al instruir espec\u00edficamente a los padres, Pablo comienza con el mandato: \u201cNo provoqu\u00e9is a ira a vuestros hijos\u201d (Efesios 6:4). Este mandamiento muestra que el liderazgo y la autoridad de un padre sobre sus hijos deben llevarse a cabo en el mejor inter\u00e9s de los hijos. Un padre no gu\u00eda a sus hijos ejerciendo una actitud de indiferencia hacia sus necesidades y bienestar, ni concentr\u00e1ndose en sus propios caprichos y placeres. As\u00ed como el esposo gu\u00eda a su esposa con amor abnegado, as\u00ed tambi\u00e9n los padres gu\u00edan a sus hijos buscando el mejor inter\u00e9s de sus hijos seg\u00fan lo define la Palabra de Dios. Es solo despu\u00e9s de poner los intereses del ni\u00f1o a plena vista que Pablo ordena a los padres: \u201cCriadlos en la disciplina y amonestaci\u00f3n del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El mandamiento \u201cno provoqu\u00e9is a ira a vuestros hijos\u201d contiene un mundo de perspicacia. Tu objetivo como padre no es \u201cense\u00f1orearte\u201d de tus hijos (como los gentiles, cf. Mateo 20:23-28). Tu objetivo no es simplemente una asertividad autoritaria. M\u00e1s bien, tu objetivo como padre es guiar a tus hijos de tal manera que tu disciplina e instrucci\u00f3n los gu\u00ede hacia la piedad. Para guiarlos sin provocarlos a la ira, los padres deben estar atentos a las necesidades, personalidades, inseguridades, pecados que los acosan y fortalezas de sus hijos. Conocer bien a tus hijos te capacita para entender c\u00f3mo la disciplina y la instrucci\u00f3n que necesitan pueden ser efectivas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es un hecho que todos los hijos deben ser disciplinados e instruidos. Tambi\u00e9n es un hecho que a los hijos se les ordena obedecer la autoridad de sus padres. Pero la manera en que los padres procuran estos resultados es una cuesti\u00f3n de sabidur\u00eda que opera a trav\u00e9s del amor. La disciplina e instrucci\u00f3n que les doy a mi hija de once a\u00f1os puede parecer muy diferente a la que les doy a mi hijo de catorce a\u00f1os, porque las mismas t\u00e1cticas que son efectivas con mi hijo pueden provocar la ira de mi hija y viceversa. A medida que avanzamos hacia los siguientes aspectos del liderazgo \u2014autoridad, disciplina e instrucci\u00f3n\u2014 no descuidemos este primer aspecto: el servicio y el amor. Descuidar el primer principio har\u00e1 que se pierdan el resto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La jefatura paternal como liderazgo autoritario<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n de cabeza que Dios nos ha dado es una posici\u00f3n que implica autoridad. Como cabeza de familia, un padre debe ejercer autoridad sobre sus hijos. No todos los hombres est\u00e1n llamados o equipados para ser l\u00edderes con autoridad en su lugar de trabajo, su iglesia o su comunidad. A diferentes hombres se les dan diferentes dones y habilidades para trabajar y servir eficazmente de diferentes maneras. Aquellos que est\u00e1n dotados en \u00e1reas de liderazgo y ocupan tales puestos fuera del hogar no son necesariamente m\u00e1s varoniles o m\u00e1s piadosos que aquellos que no lo hacen. Pero cuando se trata del hogar, Dios equipa a los hombres para que sean l\u00edderes. <em>todos los hombres<\/em> Quienes son cabeza de familia deben ser l\u00edderes y ejercer autoridad. Si eres un hombre casado, eres la cabeza de tu esposa. Si eres un hombre con hijos, est\u00e1s en una posici\u00f3n de autoridad sobre ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si un hombre se niega a ejercer autoridad en su hogar, se niega a obedecer a Dios. A algunos hombres se les debe recordar que la autoridad divina se ejerce con amor desinteresado y no con dominio ego\u00edsta. A otros hombres se les debe instar a aceptar realmente la posici\u00f3n de autoridad a la que han sido llamados. Hombres, no descuiden su responsabilidad de obedecer a Dios ejerciendo autoridad sobre su familia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La jefatura paternal como disciplina<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Pablo instruye a los padres a \u201ccriar\u201d a sus hijos, identifica dos medios para lograr ese fin: la disciplina y la instrucci\u00f3n (Efesios 6:4). Analicemos cada uno de ellos por separado. Anteriormente, en esta gu\u00eda de campo, argument\u00e9 que la disciplina es m\u00e1s que un simple castigo. Tiene en mente el bienestar y la formaci\u00f3n final de la persona disciplinada. Somos disciplinados por Dios \u201cpara nuestro bien\u201d y para que podamos \u201cparticipar de su santidad\u201d (Hebreos 12:10). Por lo tanto, la disciplina es una instrucci\u00f3n de un tipo particular. Espec\u00edficamente, la disciplina es el tipo de instrucci\u00f3n que toma la forma de consecuencias punitivas. Porque, en el mismo pasaje que nos dice que la disciplina es para nuestro bien, se nos dice: \u201cPor el momento, toda disciplina parece m\u00e1s bien pena que gozo\u201d (Hebreos 12:11).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El libro de Proverbios tiene mucho que ense\u00f1ar al pueblo de Dios acerca de la paternidad, porque gran parte de su contenido fue escrito por el rey Salom\u00f3n a su hijo. Esas palabras, inspiradas por el Esp\u00edritu Santo, tienen el prop\u00f3sito de ser instructivas para todos los padres y todos los hijos. Uno de los temas que se repiten con frecuencia en la relaci\u00f3n padre-hijo en Proverbios es la disciplina. En particular, Proverbios identifica dos tipos distintos de disciplina: la vara y la reprensi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Proverbios, \u201cla vara\u201d se refiere a un palo o bast\u00f3n que se usa para golpear a alguien como una forma de castigo. En t\u00e9rminos generales, Proverbios ense\u00f1a que la vara est\u00e1 destinada a la espalda de los necios, es decir, las personas que carecen de sabidur\u00eda o sentido com\u00fan (ver Proverbios 10:13 y 26:3). En Proverbios, la sabidur\u00eda es el fruto de un temor y conocimiento apropiados de Dios (Proverbios 1:7, 9:10). Por lo tanto, la necedad es lo opuesto a conocer y temer a Dios. Por la sabidur\u00eda que Dios le concedi\u00f3, Salom\u00f3n sab\u00eda que la necedad (a veces traducida como locura) est\u00e1 arraigada en los ni\u00f1os desde el principio. El padre de Salom\u00f3n, David, una vez se lament\u00f3: \u201cHe aqu\u00ed, en maldad he sido formado, y en pecado me concibi\u00f3 mi madre\u201d (Salmos 51:5). Desde el pecado de Ad\u00e1n en el Jard\u00edn del Ed\u00e9n, todos los ni\u00f1os han venido a este mundo \u201cmuertos en delitos y pecados\u201d (Efesios 2:1-3). Por esta raz\u00f3n, Salom\u00f3n entendi\u00f3 que la vara, que generalmente es un buen medio para castigar a los necios por su necedad, es tambi\u00e9n un instrumento perfectamente adecuado para la disciplina de los ni\u00f1os. Escribi\u00f3: \u201cLa necedad est\u00e1 ligada al coraz\u00f3n del muchacho, pero la vara de la disciplina la aleja de \u00e9l\u201d (Proverbios 22:15). En otro Proverbio leemos: \u201cNo desv\u00edes la disciplina del muchacho; si lo castigas con vara, no morir\u00e1; si lo castigas con vara, salvar\u00e1s su alma del Seol\u201d (Proverbios 23:13-14).<\/p>\n\n\n\n<p>En estos pasajes, la Palabra de Dios est\u00e1 instruyendo a los padres a usar el castigo corporal (o nalgadas) en la disciplina de sus hijos. Contrariamente a la locura de la gran mayor\u00eda de los consejeros en el mundo de hoy, la Palabra de Dios ense\u00f1a que pegarle a un ni\u00f1o no resulta en da\u00f1o para el ni\u00f1o sino en su bien \u00faltimo, potencialmente ayudando al milagro de salvar su alma. Por supuesto, el uso del castigo corporal puede ser da\u00f1ino si lo hace un padre sin autocontrol y con un esp\u00edritu vengativo. Pero un padre que est\u00e1 imitando intencionalmente el cuidado paternal de Dios por sus hijos disciplinar\u00e1 a su hijo para el bien del ni\u00f1o, teniendo en mente el objetivo de la formaci\u00f3n a largo plazo en santidad. Una nalgada administrada intencionalmente en la parte trasera de un ni\u00f1o es un m\u00e9todo de disciplina divinamente dado que parece doloroso por el momento, pero a largo plazo, \u201cda fruto apacible de justicia a los que han sido ejercitados en ella\u201d (Hebreos 12:11).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La otra forma de disciplina identificada en Proverbios es la reprensi\u00f3n. Mientras que la vara es una forma f\u00edsica de castigo, la reprensi\u00f3n es una forma verbal de castigo. Una reprensi\u00f3n es una palabra hablada de desaprobaci\u00f3n en respuesta a un mal hecho. Una reprensi\u00f3n identifica el comportamiento pecaminoso y lo llama por lo que realmente es: despreciable a los ojos de Dios y vergonzoso a los ojos del hombre. Una reprensi\u00f3n solo es efectiva cuando se dirige a alguien a quien le importa la aprobaci\u00f3n, alguien que tiene una conciencia lo suficientemente sensible como para sentir una sensaci\u00f3n apropiada de verg\u00fcenza. En otras palabras, una reprensi\u00f3n supone cierto grado de sabidur\u00eda en el coraz\u00f3n de quien es reprendido. Proverbios 13:1 dice: \u201cEl hijo sabio escucha la instrucci\u00f3n de su padre, pero el escarnecedor (otra palabra para necio) no escucha la reprensi\u00f3n\u201d. O considere Proverbios 17:10, que dice: \u201cLa reprensi\u00f3n cala m\u00e1s en el hombre entendido que cien azotes en el necio\u201d. Por esta raz\u00f3n, la reprimenda tiende a ser m\u00e1s eficaz a medida que los ni\u00f1os crecen. Lo ideal es que, a medida que el ni\u00f1o madura, el uso de la \u201creprimenda\u201d como medida disciplinaria aumente en eficacia, de modo que el uso de la \u201cvara\u201d como herramienta disciplinaria pueda disminuir proporcionalmente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La jefatura paternal como instrucci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la disciplina, Pablo identifica la \u201cinstrucci\u00f3n\u201d como un medio para criar a los hijos en el Se\u00f1or (Efesios 6:4). Si bien la disciplina es un tipo de instrucci\u00f3n que utiliza medidas punitivas, la palabra traducida como \u201cinstrucci\u00f3n\u201d en este vers\u00edculo se refiere espec\u00edficamente a la ense\u00f1anza con el uso de palabras. La disciplina se aplica en respuesta al pecado, pero la instrucci\u00f3n puede darse en cualquier momento. Los padres tienen la responsabilidad particular de supervisar este proceso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las Escrituras est\u00e1n llenas de advertencias a los padres para que ense\u00f1en a sus hijos. Los padres deben ense\u00f1arles sabidur\u00eda para vivir en este mundo y, lo que es m\u00e1s importante, deben ense\u00f1arles qui\u00e9n es Dios y qui\u00e9nes son ellos en relaci\u00f3n con \u00c9l. El quinto mandamiento les dice a los hijos que honren a su padre y a su madre (\u00c9xodo 20:12). Este mandamiento supone que los padres ense\u00f1ar\u00e1n a sus hijos acerca de Dios y c\u00f3mo vivir correctamente en su mundo. Es por eso que el mandamiento en \u00c9xodo est\u00e1 asociado con la promesa de una larga vida en la tierra. La l\u00f3gica del mandamiento y la promesa no es dif\u00edcil de discernir. Los padres ense\u00f1an a sus hijos la ley del Se\u00f1or. Cuando los hijos obedecen las ense\u00f1anzas de sus padres, est\u00e1n obedeciendo los mandamientos del Se\u00f1or, que son ense\u00f1ados a los hijos por los padres. El resultado de guardar los mandamientos del Se\u00f1or es una larga vida en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Deuteronomio 6:6-7 hace expl\u00edcita esta l\u00f3gica al llamar a los padres a ense\u00f1ar la ley del Se\u00f1or a sus hijos: \u201cY estas palabras que yo te mando hoy, estar\u00e1n sobre tu coraz\u00f3n. Y las repetir\u00e1s a tus hijos, y hablar\u00e1s de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes\u201d. Observe que Mois\u00e9s da instrucciones espec\u00edficas sobre cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se debe ense\u00f1ar la Palabra del Se\u00f1or a los hijos. Primero, al final del vers\u00edculo 7, dice: \u201cal acostarte, y al levantarte\u201d. Estas son las actividades que marcan el final del d\u00eda. El punto de esta expresi\u00f3n es decir que la tarea de los padres de ense\u00f1ar a los hijos es algo que contin\u00faa durante todo el transcurso del d\u00eda de principio a fin. No faltar\u00e1n oportunidades para que los padres ense\u00f1en a sus hijos los caminos de Dios si tan solo prestamos atenci\u00f3n y mantenemos la Palabra del Se\u00f1or siempre en nuestros propios corazones (v. 6).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, Mois\u00e9s dice que esta instrucci\u00f3n debe llevarse a cabo \u201ccuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino\u201d. La frase \u201ccuando te sientes en tu casa\u201d probablemente se refiere a la instrucci\u00f3n formal en el hogar cuando todos se re\u00fanen para este prop\u00f3sito. En el mundo antiguo, los momentos de instrucci\u00f3n formal implicaban que el maestro se sentaba para dirigirse a su audiencia (bastante diferente de nuestra costumbre actual en la que los oradores formales se ponen de pie ante una audiencia). Probablemente lo que Mois\u00e9s ten\u00eda en mente son momentos en los que la familia se re\u00fane con el prop\u00f3sito de leer la Palabra de Dios y alguna medida de instrucci\u00f3n de la Palabra. Algunos hoy se refieren a esos momentos como \u201cculto familiar\u201d. Como sea que lo llames, lo importante es que lo hagas. Los padres tienen el deber de asegurarse de que sus hijos tengan el h\u00e1bito de recibir de ellos la ense\u00f1anza formal de la Palabra de Dios. La frase \u201ccuando andes por el camino\u201d probablemente se refiere al tipo de ense\u00f1anza que se lleva a cabo en medio de la vida diaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Pablo les dice a los padres cristianos que \u201ccrien\u201d a sus hijos \u201cen la disciplina y amonestaci\u00f3n del Se\u00f1or\u201d (Efesios 6:4), est\u00e1 ense\u00f1ando que esta responsabilidad paternal de disciplinar e instruir es una carga que recae m\u00e1s directamente sobre los hombros de los padres que sobre los de cualquier otra persona. Es cierto que las madres se encargan de la disciplina y la instrucci\u00f3n, pero lo ideal ser\u00eda que fuera el padre quien fuera responsable, mediante su ejemplo y liderazgo, de cultivar un hogar en el que dicha disciplina e instrucci\u00f3n fueran la norma.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfEn qu\u00e9 aspecto de la jefatura paternal \u2014entre el servicio amoroso, el liderazgo autoritario, la disciplina y la instrucci\u00f3n\u2014 podr\u00edas crecer m\u00e1s? Eval\u00faa con tu esposa (\u00a1y tal vez con tus hijos!) c\u00f3mo te est\u00e1 yendo en estas \u00e1reas.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo puedes poner en pr\u00e1ctica Deuteronomio 6:6-7 en tu familia?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: Ayuda de Dios tu Padre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras mi hijo mayor caminaba hacia el altar con su nueva esposa, el an\u00e1lisis reflexivo de mi papel como padre entr\u00f3 en pleno apogeo. \u00bfMi profunda conclusi\u00f3n despu\u00e9s de d\u00edas de tal introspecci\u00f3n? No soy el padre perfecto. Si bien hay muchos ejemplos de mis acciones paternales que se ajustan a la gu\u00eda que he ofrecido aqu\u00ed, tambi\u00e9n hay innumerables ejemplos de mi fracaso en ajustarme a estas cosas. En la paternidad, como en todas las cosas, he pecado y estoy destituido de la gloria de Dios (Rom. 3:23). A veces he ejercido la autoridad ego\u00edstamente en lugar de hacerlo con amor; en otras ocasiones he abdicado de la autoridad, prefiriendo en cambio ignorar \u00e1reas en las que se necesitaba mi liderazgo. A veces he disciplinado a mis hijos por ira pecaminosa y ego\u00edsmo; en otras ocasiones he descuidado disciplinarlos por pereza. A veces he perdido oportunidades de instruir a mis hijos mientras camino con ellos en el camino; y otras veces he descuidado reunirlos para recibir instrucci\u00f3n formal mientras estoy sentado en la casa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si usted tiene alguna experiencia como padre cristiano, imagino que se sentir\u00eda obligado a hacer la misma confesi\u00f3n. Tal vez su situaci\u00f3n parezca a\u00fan m\u00e1s desesperada. Tal vez su familia no se ajuste al modelo descrito en Efesios 5-6 (un esposo y una esposa con sus hijos viviendo con ellos en el hogar). Tal vez usted sea un padre soltero por diversas razones. Tal vez sus hijos no vivan con usted en este momento, pero alguien m\u00e1s los cuida con regularidad. Ya sea que se trate de las deficiencias repetidas de un padre cristiano sincero o de un patr\u00f3n m\u00e1s pronunciado de quebrantamiento en el hogar, el hecho es que, como padres cristianos, estamos lamentablemente lejos de lo que deber\u00edamos ser.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de este hecho, concluyo con dos palabras de advertencia. Primero, aunque reconocemos que no alcanzaremos el ideal de la paternidad cristiana, nunca debemos cansarnos de esforzarnos por alcanzarlo como meta. Lo que Pablo dijo acerca de la piedad perfecta es cierto tambi\u00e9n con respecto a la paternidad: \u201cOlvidando ciertamente lo que queda atr\u00e1s, y extendi\u00e9ndome a lo que est\u00e1 delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes\u00fas\u201d (Fil. 3:13b-14). En segundo lugar, el evangelio de Jesucristo da la buena noticia del perd\u00f3n de los pecados y nos dice por qu\u00e9 podemos llamar a Dios nuestro Padre de una manera especial, de pacto. Al procurar imitar la paternidad de pacto de Dios, lo haces como alguien a quien \u00c9l ha perdonado todos tus pecados. Procuras imitar a Dios como alguien que conoce tus limitaciones y siente profundamente el hecho de que eres un pecador. <em>No<\/em> Dios. Por eso, en vuestra debilidad de padre, mirad a Aquel que no es d\u00e9bil como Padre. En vuestros fracasos, mirad al Padre que no falla. En vuestra fatiga, mirad al Padre que no se cansa ni se fatiga. Que el \u00fanico Dios verdadero y vivo os d\u00e9 la gracia de ser el tipo de padre que vuestros hijos necesitan, un padre que los conduzca al Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<p>Kyle Claunch es el esposo de Ashley y padre de seis hijos. Tiene m\u00e1s de veinte a\u00f1os de experiencia en el ministerio pastoral vocacional de la iglesia local. Actualmente es anciano en la Iglesia Bautista Kenwood, donde ense\u00f1a regularmente en la Escuela Dominical y se desempe\u00f1a como instructor en el reci\u00e9n formado Instituto Kenwood. Kyle tambi\u00e9n es profesor asociado de Teolog\u00eda Cristiana en el Seminario Teol\u00f3gico Bautista del Sur en Louisville, KY, donde ha servido desde 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>On Site<\/p>\n","protected":false},"featured_media":1353,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"guides-category-es":[14,17,18],"class_list":["post-3118","field_guides","type-field_guides","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","guides-category-es-tu-relacion-con-dios","guides-category-es-tu-relacion-con-los-demas","guides-category-es-tu-relacion-contigo-mismo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>#14 Paternidad para la gloria de Dios<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" 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