{"id":3131,"date":"2025-04-29T09:11:30","date_gmt":"2025-04-29T09:11:30","guid":{"rendered":"https:\/\/thementoringproject.com\/?post_type=field_guides&#038;p=3131"},"modified":"2026-05-12T10:26:16","modified_gmt":"2026-05-12T10:26:16","slug":"11-el-perdon","status":"publish","type":"field_guides","link":"https:\/\/thementoringproject.com\/es\/field-guide\/11-el-perdon\/","title":{"rendered":"#11 El perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parte I: \u00bfQu\u00e9 y por qu\u00e9?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Jessica se encontraba sentada frente a su amiga, Kaitlin, con el coraz\u00f3n hecho trizas y un nudo en la garganta porque sab\u00eda que finalmente ten\u00eda que decirle que le hab\u00eda mentido. Todo este tiempo hab\u00eda temido lo que Kaitlin pudiera pensar si se enteraba de la verdad; as\u00ed que ocult\u00f3 informaci\u00f3n y enga\u00f1\u00f3 a su amiga. Para Kaitlin aquello ser\u00eda una sorpresa y probablemente (y con raz\u00f3n) se pondr\u00eda furiosa. Por fin, mirando a su amiga a los ojos, Jessica tom\u00f3 valor y le dijo: \u201cNecesito pedirte que me perdones. Te ment\u00ed, y lo siento mucho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, este tipo de conversaciones son necesarias en un mundo ca\u00eddo. Pero, \u00bfqu\u00e9 es exactamente lo que Jessica le est\u00e1 pidiendo a Kaitlin? Y si ambas son cristianas, \u00bfqu\u00e9 puede esperarse de ellas? \u00bfC\u00f3mo deber\u00eda responder Kaitlin? \u00bfEs opcional el perd\u00f3n? \u00bfEs esencial? \u00bfPerdonar quiere decir que todo se olvidar\u00e1 y que su amistad volver\u00e1 a ser como antes? Aunque entender el perd\u00f3n es complicado, es fundamental para los seguidores de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>\u00bfQu\u00e9 es el perd\u00f3n?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El Antiguo y el Nuevo Testamento utilizan al menos seis palabras para describir ciertos aspectos del perd\u00f3n. Algunas palabras solo hacen referencia al perd\u00f3n que Dios otorga a los pecadores; otras, a lo que las personas hacen cuando perdonan a sus hermanos pecadores. Sin embargo, en el coraz\u00f3n de todas estas palabras est\u00e1 la noci\u00f3n de cancelar una deuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nuestro prop\u00f3sito, definiremos el perd\u00f3n de la siguiente manera: El perd\u00f3n es la generosa cancelaci\u00f3n de la deuda adquirida por el pecado, y la elecci\u00f3n de relacionarse con la persona perdonada.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Perdonar no <\/em>significa olvidar las graves injusticias cometidas contra nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Perdonar no <\/em>es lo mismo que reconciliar y restaurar una relaci\u00f3n rota.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Perdonar no <\/em>elimina necesariamente la necesidad de restituci\u00f3n para corregir un mal cometido.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Perdonar no <\/em>significa proteger a alguien de las consecuencias legales de sus actos.<\/p>\n\n\n\n<p>Perdonar cancela la deuda relacional, sin embargo, no es gratis. Como se ha dicho, [El perd\u00f3n] nos cuesta mucho porque a trav\u00e9s de \u00e9l optamos por renunciar al derecho de que nuestro ofensor nos deba algo. Nos exige extender el amor y la bondad incluso cuando son inmerecidos; confiar en que Dios vengar\u00e1 nuestra causa en vez de hacerlo nosotros mismos; y utilizar los conflictos de la vida como oportunidades para mostrar el car\u00e1cter de Dios.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Pocos relatos de las Escrituras captan mejor la esencia del perd\u00f3n que la par\u00e1bola de Jes\u00fas sobre el siervo inclemente que aparece en Mateo<br>18:21-35. Si no la has le\u00eddo recientemente, toma un momento para hacerlo de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n de esta par\u00e1bola surgi\u00f3 cuando Pedro se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le pregunt\u00f3: \u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra m\u00ed? \u00bfHasta siete veces?\u201d. La propuesta de Pedro era un intento por rebasar la ense\u00f1anza de la tradici\u00f3n rab\u00ednica de la \u00e9poca, que solo exig\u00eda tres actos de perd\u00f3n. Pero Jes\u00fas desconcert\u00f3 a Pedro al replicarle: \u201cNo te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Para ilustrar Su respuesta, Jes\u00fas cont\u00f3 la historia de un rey que comenz\u00f3 a ajustar todas sus cuentas. Uno de sus deudores le deb\u00eda una cantidad exorbitante (aproximadamente el equivalente actual a 5.8 millones de d\u00f3lares). El hombre cay\u00f3 de rodillas y le suplic\u00f3: \u201cTenga paciencia conmigo y se lo pagar\u00e9 todo\u201d. La rid\u00edcula oferta del hombre conmovi\u00f3 al rey, que se compadeci\u00f3 de \u00e9l, \u201cperdon\u00f3 su deuda y lo dej\u00f3 en libertad\u201d. Pero en cuanto el hombre perdonado sali\u00f3 del palacio, se encontr\u00f3 con alguien que le deb\u00eda unos 10.000 d\u00f3lares, y \u201ccomenz\u00f3 a estrangularlo\u201d y a decirle: \u201c\u00a1P\u00e1game lo que me debes!\u201d. El deudor le suplic\u00f3 al hombre perdonado: \u201cTen paciencia conmigo, y te lo pagar\u00e9\u201d. En lugar de recordar la misericordia que hab\u00eda recibido despu\u00e9s de haber hecho la misma s\u00faplica, el hombre perdonado meti\u00f3 al deudor en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n insensible de este hombre provoc\u00f3 una conmoci\u00f3n en todo el reino, que lleg\u00f3 a o\u00eddos del mismo rey. Entonces, el rey llam\u00f3 al hombre, lo reprendi\u00f3, revoc\u00f3 su perd\u00f3n y lo conden\u00f3 a cadena perpetua. Jes\u00fas cerr\u00f3 la par\u00e1bola con su argumento principal: \u201cAs\u00ed tambi\u00e9n mi Padre celestial los tratar\u00e1 a ustedes, a menos que cada uno perdone de coraz\u00f3n a su hermano\u201d (Mt 18:35).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta par\u00e1bola se desprenden al menos tres principios acerca del perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>El perd\u00f3n es esencial<\/em>. Jes\u00fas espera que quienes han sido perdonados tambi\u00e9n perdonen. Si Dios te ha perdonado la enorme deuda que tienes por haber pecado contra \u00e9l, entonces debes estar dispuesto a perdonar a los que pecan contra ti. La dificultad de perdonar es una respuesta razonable: a menudo, el pecado nos hiere profundamente. Pero si endureces tu coraz\u00f3n contra el mandamiento de Dios y no est\u00e1s dispuesto a perdonar a los dem\u00e1s, podr\u00edas estar presumiendo de la misericordia de Dios hacia ti y, en realidad, no haber sido perdonado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El perd\u00f3n est\u00e1 motivado por el perd\u00f3n. <\/em>Todo el que ha le\u00eddo este pasaje espera que la compasi\u00f3n del rey transforme la vida del deudor. El hombre perdonado deber\u00eda haberse sentido tan conmovido por la misericordia que hab\u00eda recibido que no podr\u00eda evitar extender esa misericordia a los dem\u00e1s. La afectuosa bondad<sup> <\/sup>que se le brind\u00f3 deber\u00eda inspirar en su coraz\u00f3n un deseo desbordante de perdonar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El perd\u00f3n debe ser ilimitado. <\/em>Cuando Jes\u00fas le dice a Pedro que perdone hasta setenta y siete veces, no est\u00e1 simplemente subiendo el est\u00e1ndar \u2014est\u00e1 quitando el tope. El perd\u00f3n debe ser ilimitado para los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Debemos estar siempre dispuestos, listos y deseosos de perdonar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>\u00bfPor qu\u00e9 debemos perdonar?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Aunque el perd\u00f3n de Dios hacia nosotros deber\u00eda ser raz\u00f3n suficiente para perdonar, las Escrituras ofrecen tambi\u00e9n otras motivaciones. Las siguientes son cuatro razones claras por las que los cristianos deben perdonar a quienes pecan contra ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>1. Jes\u00fas ordena perdonar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas lo dice sin rodeos: \u201cPerdonen y se les perdonar\u00e1\u201d (Lc 6:37). La misma exhortaci\u00f3n aparece en la oraci\u00f3n del Se\u00f1or: \u201cUstedes deben orar as\u00ed: \u2026 Perd\u00f3nanos nuestras ofensas, como tambi\u00e9n nosotros hemos perdonado a nuestros ofensores. Y no nos dejes caer en tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del maligno\u2026 Porque si perdonan a otros sus ofensas, tambi\u00e9n los perdonar\u00e1 a ustedes su Padre celestial\u201d (Mt 6:9-14). Cuando oramos as\u00ed, le estamos diciendo a Dios: \u201cTrata mis pecados contra ti de la misma manera que yo trato los pecados de otros contra m\u00ed\u201d. \u00bfPuedes hacer esta oraci\u00f3n con la conciencia tranquila? \u00bfPuedes decir ante el rostro de Dios: \u201cPerd\u00f3name del mismo modo que perdono a otras personas\u201d? Esas son oraciones osadas.<\/p>\n\n\n\n<p>No estar dispuesto a perdonar es pecar contra Jes\u00fas. Y eso pone seriamente en duda nuestra profesi\u00f3n de fe. Sin embargo, cuando perdonamos, seguimos Su camino. Como dijo un amigo en una ocasi\u00f3n: \u201cNunca nos parecemos m\u00e1s a Jes\u00fas que cuando perdonamos\u201d.<sup>2<\/sup> En efecto, los creyentes somos perdonadores. Sin embargo, no debemos perdonar por obligaci\u00f3n, porque \u201csus mandamientos no son gravosos\u201d (1Jn 5:3 LBLA). M\u00e1s bien, a medida que crecemos en el amor al Dios que nos perdon\u00f3, nos sentimos movidos a extender ese amor en forma de perd\u00f3n. Como est\u00e1 escrito, \u201ca quien poco se le perdona, poco ama\u201d, pero a quien se le ha perdonado mucho, ama mucho (Lc 7:36-50).<\/p>\n\n\n\n<p><em>2. El perd\u00f3n libera nuestros corazones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como suele decirse: \u201cEl rencor es como beber veneno esperando que la otra persona muera\u201d. Tener un esp\u00edritu que no perdona causa efectos letales en nuestro coraz\u00f3n. Esto es algo que Bethany entendi\u00f3 con toda claridad. Bethany hab\u00eda perdido a su nieto en un tr\u00e1gico tiroteo y, un a\u00f1o despu\u00e9s, su hijo muri\u00f3 accidentalmente de una sobredosis. Para entonces ya se hab\u00eda desintoxicado pero, en un momento de debilidad, ingiri\u00f3 unas<sup> <\/sup>pastillas que acabaron con su vida. Bethany amaba al Se\u00f1or, pero su coraz\u00f3n roto se enfureci\u00f3 contra el hombre que le vendi\u00f3 las drogas a su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, Bethany recibi\u00f3 una llamada del hombre que le hab\u00eda dado las pastillas a su hijo. \u00c9l le pidi\u00f3 perd\u00f3n, dici\u00e9ndole que la culpa por su participaci\u00f3n en la muerte de su hijo se lo estaba comiendo vivo. Bethany le contest\u00f3: \u201cYa que Jes\u00fas me ha perdonado tanto, yo tambi\u00e9n quiero perdonarte a ti\u201d. Poco tiempo despu\u00e9s, me confes\u00f3: \u201cSent\u00ed como si me quitaran un peso de encima. No me hab\u00eda dado cuenta de lo mucho que me arrastraba mi odio\u201d. El perd\u00f3n la liber\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, el perd\u00f3n no es algo que damos simplemente para sentirnos mejor. No podemos reducir nuestro caminar con Dios a un pragmatismo terap\u00e9utico. M\u00e1s bien, el perd\u00f3n es un acto de fe que obedece el mandato de Dios, con la confianza de que valdr\u00e1 la pena. Perdonar conduce a la libertad y a la alegr\u00eda que Jes\u00fas promete a quienes le obedecen: \u201cLes he dicho esto para que tengan mi alegr\u00eda y as\u00ed su alegr\u00eda sea completa\u201d (Jn 15:11). El perd\u00f3n glorifica a Dios y, misteriosamente, tambi\u00e9n sana nuestras almas. No fuimos dise\u00f1ados para albergar resentimiento, venganza o amargura. Perdonar no arregla todos los males, pero es una forma de confiar en que Dios se ocupar\u00e1 de aquellos que fueron cometidos contra nosotros, y de ser conscientes de que \u00c9l los abordar\u00e1 de la forma que solo \u00c9l puede hacerlo. Cuando perdonamos, confiamos en Dios, que dijo: \u201cM\u00eda es la venganza; yo pagar\u00e9\u201d (Ro 12:19).<\/p>\n\n\n\n<p><em>3. El perd\u00f3n frustra los planes de Satan\u00e1s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Aparentemente, alguien en la iglesia de Corinto se dej\u00f3 influenciar por falsos maestros y se rebel\u00f3 contra el ap\u00f3stol Pablo. La congregaci\u00f3n respondi\u00f3 ejerciendo disciplina eclesi\u00e1stica sobre \u00e9l. No estamos seguros de todos los detalles, pero tuvo lugar un \u201ccastigo por la mayor\u00eda\u201d de la congregaci\u00f3n (2Co 2:6).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, este hombre se arrepinti\u00f3 de su pecado y pidi\u00f3 perd\u00f3n a la iglesia, pero algunos a\u00fan no estaban seguros de reconciliarse con \u00e9l. Esto llev\u00f3 a Pablo a pedirles: \u201cM\u00e1s bien debieran perdonarlo y consolarlo para que no sea consumido por la excesiva tristeza. Por eso les ruego que reafirmen su amor hacia \u00e9l\u2026 [Yo] lo he perdonado\u2026 en presencia de Cristo\u2026 para que Satan\u00e1s no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artima\u00f1as\u201d (2Co 2:8-11).<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo advierte a los corintios que Satan\u00e1s estaba merodeando por su iglesia como un tibur\u00f3n en aguas sangrientas. Estaba tramando devorar al hombre, a la iglesia y a su testimonio de Jes\u00fas. En unos pocos vers\u00edculos, Pablo ilumina al menos cuatro de los planes de Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, <em>Satan\u00e1s desea impedir el perd\u00f3n<\/em>. Dios desea que Su Iglesia sea una gran letrero de Su amor perdonador. Satan\u00e1s quiere acabar con esto impidiendo el perd\u00f3n, alimentando la amargura y profundizando la divisi\u00f3n. Pablo les ruega que dejen claro su amor hacia aquel creyente, para que no le quede ninguna duda de lo que Dios piensa de \u00e9l. Los corintios ya hab\u00edan sido fieles para disciplinarlo; ahora, deben ser fieles para perdonarlo y restaurarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, <em>Satan\u00e1s desea acumular verg\u00fcenza. <\/em>Antes que dejar que el hombre sea abrazado por la iglesia, Satan\u00e1s quiere que sea \u201cconsumido por la excesiva tristeza\u201d. Las palabras que usa son descripciones gr\u00e1ficas de un hombre siendo tragado por una ansiedad debilitante m\u00e1s all\u00e1 de su capacidad de soportar. Satan\u00e1s quiere encadenarlo con verg\u00fcenza para que no pueda caminar en la libertad del amor restaurador de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El diablo desea aplastarlo con la condenaci\u00f3n para obstaculizar su perseverancia en la fe. Sin embargo, la Iglesia debe soportar el peso de su dolor perdon\u00e1ndole. Deben curar su verg\u00fcenza con el b\u00e1lsamo de la gracia perdonadora.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, <em>Satan\u00e1s desea provocar el orgullo. <\/em>En lugar de permitir que la iglesia profundice en una humildad semejante a la de Cristo, Satan\u00e1s quiere avivar el orgullo farisaico en ella. Quiere que aquellos que no sucumbieron a la tentaci\u00f3n del hombre se cieguen a su propia necesidad de gracia. Al hacer esto, la iglesia se volver\u00e1 insensible hacia los dem\u00e1s y eventualmente hacia Cristo. Por el contrario, los corintios deben mirar a Cristo y admitir con humildad que la crucifixi\u00f3n del Se\u00f1or tambi\u00e9n fue culpa de sus propios pecados. Puede que no hubiesen pecado de la misma manera que este hombre, pero eran pecadores. Ellos, al igual que \u00e9l, eran deudores de la gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuarto lugar, <em>Satan\u00e1s desea afligir a Jes\u00fas<\/em>. Satan\u00e1s sabe que Dios se contrista cuando los creyentes no se aman unos a otros (Ef 4:30). Tal como Jes\u00fas camina en medio de Sus iglesias en Apocalipsis 2-3, as\u00ed tambi\u00e9n camina en medio de la iglesia de Corinto. Por eso Pablo dice: \u201cHe perdonado&#8230; en presencia de Cristo\u201d (literalmente, \u201cdelante de Cristo\u201d, 2 Co 5:10). Pablo quiere que comprendan que la manera en que respondan al llamado a perdonar contristar\u00e1 o agradar\u00e1 a Jes\u00fas. No deben sucumbir a las artima\u00f1as de Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>El perd\u00f3n es una guerra espiritual. Cancelar la deuda y consolar a los que han pecado contra nosotros es algo propio de Cristo. Asimismo, perdonar a los dem\u00e1s nos impide caer en la trampa de Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><em>4. Perdonar promueve el evangelio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si hab\u00eda alguien a quien la iglesia debi\u00f3 haber rechazado, era a Saulo. Fue \u00e9l quien aprob\u00f3 la ejecuci\u00f3n de Esteban, persigui\u00f3 a los creyentes casa por casa e incit\u00f3 la ayuda del gobierno para exterminar a la iglesia (Hch 8:1-3, 9:1-2). Sin la intervenci\u00f3n divina, Saulo parec\u00eda invencible. Sin embargo, el Se\u00f1or detuvo los ataques de Saulo y lo redimi\u00f3 para que amara a la iglesia que una vez trat\u00f3 de destruir (Hch 9:1-9).<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que Saulo comenzara a ministrar a los dem\u00e1s, Jes\u00fas llam\u00f3 a Anan\u00edas para que le sirviera a Saulo como ejemplo del perd\u00f3n evang\u00e9lico. En Hechos 9:17, podemos ver el momento en que se conocieron: Anan\u00edas\u2026 lleg\u00f3 a la casa\u2026 E imponi\u00e9ndole las manos, le dijo: \u201cHermano Saulo, el Se\u00f1or Jes\u00fas\u2026 me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Esp\u00edritu Santo\u201d\u2026 Se levant\u00f3 y fue bautizado. Luego comi\u00f3 y recobr\u00f3 las fuerzas. Saulo pas\u00f3 varios d\u00edas con los disc\u00edpulos que estaban en Damasco.<\/p>\n\n\n\n<p>En un emotivo momento de afecto evang\u00e9lico, Anan\u00edas impuso amorosamente sus manos sobre Saulo, el mismo que con odio hab\u00eda impuesto sus manos a los cristianos. Y le habl\u00f3 diciendo: \u201cHermano Saulo\u201d. Saulo hab\u00eda afligido a la familia, pero ahora era adoptado en ella. Reci\u00e9n salido de las aguas del bautismo, Saulo cen\u00f3 con los disc\u00edpulos. Su banquete fue posible gracias al perd\u00f3n. Cuando perdonamos a los dem\u00e1s, ofrecemos un ejemplo similar al mundo, un ejemplo que dice: \u201cEste es el tipo de amor que Jes\u00fas me ha mostrado; ven y con\u00f3celo. Amamos porque \u00e9l nos am\u00f3 primero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfHa conseguido esta secci\u00f3n corregir alg\u00fan malentendido que hayas tenido sobre el perd\u00f3n? \u00bf De qu\u00e9 manera te ha aclarado las cosas? \u00bfPodr\u00edas escribir una descripci\u00f3n resumida del perd\u00f3n?<\/li>\n\n\n\n<li>De las cuatro razones para perdonar que mencionamos anteriormente, \u00bfcu\u00e1l fue la m\u00e1s desafiante o convincente para ti? \u00bfA\u00f1adir\u00edas alguna otra?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parte II: \u00bfQui\u00e9n y c\u00f3mo?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las Escrituras son claras en cuanto a qui\u00e9n y c\u00f3mo deben perdonar los cristianos. Ciertamente, limitarse a decir \u201csiempre perdona a todos\u201d no es una respuesta acertada ni \u00fatil para las personas que lidian con heridas reales y el deseo de honrar al Se\u00f1or. Lo que sigue son varios principios inspirados en las Escrituras que nos pueden ayudar a guiar nuestros esfuerzos por perdonar.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Debes ser t\u00fa quien inicie el perd\u00f3n.<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Los creyentes tienen la responsabilidad de dar el primer paso hacia el perd\u00f3n. Debemos buscar tanto perdonar como ser perdonados. En Mateo 5:23-24, Jes\u00fas dice: \u201cPor lo tanto, si est\u00e1s presentando tu ofrenda en el altar y all\u00ed recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda all\u00ed delante del altar. Ve primero y reconc\u00edliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios espera que con humildad seamos conscientes de las formas en que las relaciones pueden necesitar reparaci\u00f3n. Si hemos pecado contra otra persona, debemos buscar el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. La ilustraci\u00f3n de Jes\u00fas es sorprendente: si estamos en medio de una adoraci\u00f3n \u00edntima con Dios, y \u00c9l nos hace recordar a un vecino, un familiar, un colega de trabajo, un conocido de la universidad o un miembro de la iglesia \u2014cualquier persona contra la que hayamos pecado\u2014 debemos dejar de adorar y buscar la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para acentuar el peso de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, consideremos una observaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Las ofrendas se presentaban en el templo de Jerusal\u00e9n. Cuando Jes\u00fas dio sus instrucciones sobre el perd\u00f3n en Mateo 5, estaba en Galilea (Mateo 4:23). Si sacas tu mapa b\u00edblico, notar\u00e1s que Galilea estaba entre unos 100 y 120 kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n. Sin auto o bicicleta, eso representa un viaje de varios d\u00edas. Jes\u00fas dice que si vas hasta Jerusal\u00e9n y te acuerdas de una ofensa, debes regresar. Vuelve a casa, haz lo correcto y, solo entonces, ve. La verdadera adoraci\u00f3n es m\u00e1s que una ofrenda: es amor reconciliador.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfy si alguien ha pecado contra ti? \u00bfEst\u00e1 justificado esperar amargamente a que vengan a ti o evitarlos pasivamente hasta que mueran? No. Jes\u00fas dice que debemos buscarlos. Considera Mateo 18:15, \u201cSi tu hermano peca contra ti, ve a solas con \u00e9l y hazle ver su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano\u201d. <em>Esta es una ense\u00f1anza revolucionaria. En Mateo 5 y 18, \u00bfqui\u00e9n espera Jes\u00fas que sea el que de el primer paso hacia la reconciliaci\u00f3n? <\/em>Espera que seas t\u00fa, yo, nosotros. En toda situaci\u00f3n, sin importar qui\u00e9n tiene la culpa, Jes\u00fas nos llama a iniciar el perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En ambos pasajes, Jes\u00fas manda perdonar a \u201ctu hermano\u201d. \u00bfImplica esto que podemos negar el perd\u00f3n a los no creyentes? Claro que no. Presta atenci\u00f3n a la instrucci\u00f3n que Jes\u00fas da en Marcos 11:25: \u201cY cuando est\u00e9n orando, si tienen algo contra alguien, perd\u00f3nenlo, para que tambi\u00e9n su Padre que est\u00e1 en el cielo perdone a ustedes sus ofensas\u201d. Si nos acordamos de <em>alguien <\/em>que haya hecho <em>algo <\/em>, debemos perdonarle. El ap\u00f3stol Pablo retoma la misma idea en Romanos 12:18: \u201cSi es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos\u201d. Dios nos llama a hacer todo lo posible por buscar la paz, independientemente de lo que hagan los dem\u00e1s. As\u00ed pues, no debemos sentirnos justificados porque esperamos que otros inicien la reconciliaci\u00f3n. Dios nos llama a dar el primer paso.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto en mente, hay que se\u00f1alar la precisi\u00f3n que hace Pablo: \u201csi es posible\u201d (Ro 12:18). Hay casos en los que la paz y la reconciliaci\u00f3n son imposibles. Si alguien no est\u00e1 dispuesto a reconocer un pecado o representa un peligro debido a la falta de arrepentimiento, el perd\u00f3n no puede producir una reconciliaci\u00f3n pac\u00edfica. Enseguida hablaremos de algunas implicaciones espinosas, pero ten por seguro que el perd\u00f3n es un llamado radical a perseguir un amor igual al de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Perdona con una paciencia urgente.<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>D\u00e9jame ilustrar este punto con una historia: El padre de Jacob le hab\u00eda sido infiel a su madre, y lo manipul\u00f3 emocionalmente para hacerle sentir que el divorcio hab\u00eda sido su culpa. Durante casi siete a\u00f1os, Jacob no hab\u00eda recibido ninguna palabra de su padre, y las heridas se hab\u00edan endurecido hasta convertirse en una silenciosa amargura. No fue sino hasta entonces que Jacob conoci\u00f3 a Jes\u00fas. Al leer el Nuevo Testamento, se sinti\u00f3 impelido por Dios a considerar la posibilidad de perdonar a su padre. Sin embargo, \u00bfahora c\u00f3mo lo har\u00eda? Con una paciencia urgente.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Con urgencia. <\/em>Si esperamos hasta que queramos perdonar, es posible que nunca lo hagamos. Heridas como la de Jacob engendran sentimientos de pretensi\u00f3n e insensibilidad. Pero los creyentes no deben dejarse llevar por sus sentimientos. Por el contrario, deben guiar sus sentimientos para someterse a Dios y trabajar por el perd\u00f3n. En vista de que perdonar a los dem\u00e1s es un acto de obediencia a Dios, no debemos demorarnos en hacerlo (Mt 5:23-24; Mr 11:25).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Paciencia. <\/em>Perdonar a otra persona no es algo que deba hacerse a la ligera. Jes\u00fas nos pide que calculemos el coste de la obediencia (Lc 14:25-33). A menudo, el verdadero perd\u00f3n requiere mucha oraci\u00f3n, preparaci\u00f3n b\u00edblica y consejos sabios. Si bien es cierto que Jacob ten\u00eda una nueva convicci\u00f3n, necesitaba tiempo para discernir cu\u00e1l era la mejor manera de acercarse a su padre y para preparar su coraz\u00f3n en caso de que su padre respondiera mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacob or\u00f3 el Salmo 119:32, pidi\u00e9ndole a Dios que lo ayudara a perdonar: \u201cPor el camino de tus mandamientos correr\u00e9, porque t\u00fa ensanchar\u00e1s mi coraz\u00f3n\u201d (LBLA). \u00c9l deseaba perdonar a su padre con urgencia porque Dios se lo ordenaba; pero se acerc\u00f3 a la obediencia con paciencia porque necesitaba que Dios capacitara su coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Perdona poniendo tu mirada en Jes\u00fas y apoy\u00e1ndote en \u00e9l.<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Atravesar heridas, da\u00f1os y traiciones por nosotros mismos parece algo imposible; pero en lugar de permanecer desesperanzados, debemos buscar la ayuda del Se\u00f1or. Jes\u00fas nos hizo esta invitaci\u00f3n: \u201cVengan a m\u00ed todos ustedes que est\u00e1n cansados y agobiados; yo les dar\u00e9 descanso\u201d (Mt 11:28). Jes\u00fas te ayudar\u00e1 a perdonar. Pon tu mirada en \u00e9l y ap\u00f3yate en su fuerza. Este mismo est\u00edmulo fue empleado por Pablo para instar a los efesios a florecer en amor: \u201cSean bondadosos y compasivos unos con otros y perd\u00f3nense mutuamente, as\u00ed como Dios los perdon\u00f3 a ustedes en Cristo\u201d (Ef 4:32).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mira a Jes\u00fas y ver\u00e1s justicia. <\/em>La cruz es la declaraci\u00f3n de Dios de que el pecado no ser\u00e1 ignorado en Su universo. Dios detesta tan justamente nuestros pecados que Su Hijo fue molido por ellos. En efecto, \u201c\u00c9l fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre \u00e9l recay\u00f3 el castigo, precio de nuestra paz y gracias a sus heridas fuimos sanados\u201d (Is 53:4-5). La bondad del Se\u00f1or se manifiesta en que hizo caer la espada de la justicia sobre la frente del Inocente.<\/p>\n\n\n\n<p>La alternativa a la cruz es el lago de fuego eterno. Si los pecadores no corren a Jes\u00fas, que fue juzgado en su lugar, caer\u00e1n bajo el justo juicio de Dios en el infierno. La venganza es del Se\u00f1or y \u00c9l la tendr\u00e1 (Dt 32:35; Ro 12:19-20). Jes\u00fas nos promete que toda palabra ociosa ser\u00e1 juzgada (Mt 12:6); y nos dice que cuando seamos tratados injustamente debemos seguir Su ejemplo, porque \u201ccuando profer\u00edan insultos contra \u00e9l, no replicaba con insultos; cuando padec\u00eda, no amenazaba, sino que confiaba en aquel que juzga con justicia\u201d (1P 2:23). Al confiar en que Dios juzga con justicia, somos libres para perdonar con generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Perdonar no es decir a nuestros ofensores: \u201cLo que hiciste est\u00e1 bien\u201d o \u201cNo es para tanto\u201d. \u00a1No! El perd\u00f3n no minimiza el mal que nos han hecho. Todos los males cometidos ser\u00e1n tratados con justicia, y la seguridad de que habr\u00e1 justicia nos libera para perdonar. En nuestra iglesia, una hermana que tuvo una dolorosa relaci\u00f3n con su cruel madre nos dijo que se sent\u00eda muy reconfortada cuando cantaba: \u201c\u00c9l sufri\u00f3 y por m\u00ed muri\u00f3, \u00c9l me sostendr\u00e1. La justicia \u00c9l cumpli\u00f3, \u00c9l me sostendr\u00e1\u201d.<sup>3<\/sup> Ella sabe que sus propios pecados han sido pagados en Cristo; pero tambi\u00e9n recuerda la santidad de Dios y el hecho de que todo pecado, incluido el que su madre cometi\u00f3 contra ella, ser\u00e1 pagado con justicia, ya sea en la cruz o en el infierno.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mira a Jes\u00fas y ver\u00e1s misericordia<\/em>. Nada mueve m\u00e1s el coraz\u00f3n a perdonar que el haber sido perdonado. La misericordia de Dios para contigo en Cristo es el arma m\u00e1s poderosa contra un coraz\u00f3n amargado. Si est\u00e1s batallando para perdonar, dirige tu atenci\u00f3n a la misericordia de Jes\u00fas. Considera con cu\u00e1nta paciencia te busc\u00f3. Piensa en lo compasivo que fue con tu coraz\u00f3n endurecido. Mira a la cruz y contempla al Hijo de Dios sangrando por ti. Esc\u00fachale gritar: \u201c\u00a1Consumado es!\u201d y sabe que su obra ha terminado por ti. Escucha el coraz\u00f3n de Dios diciendo: \u201cYo no quiero la muerte de nadie. \u00a1Convi\u00e9rtanse y vivir\u00e1n!, afirma el SE\u00d1OR y Dios\u201d (Ez 18:32). Pide a Dios que te conceda tener ese mismo tipo de compasi\u00f3n hacia quienes te han hecho da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ap\u00f3yate en Jes\u00fa<\/em>s. El perd\u00f3n requiere una fuerza sobrenatural. Afortunadamente, Dios nos da la fuerza para obedecer todo lo que nos ordena hacer (Fil 2:13). Adem\u00e1s, Jes\u00fas nos advierte: \u201cSeparados de m\u00ed no pueden ustedes hacer nada\u201d (Jn 15:5), y nos asegura que \u201cestar\u00e9 con ustedes siempre, hasta el fin del mundo\u201d (Mt 28:20). \u00bfTe sientes demasiado d\u00e9bil y cansado para ofrecer el perd\u00f3n? Hay buenas noticias para ti: Jes\u00fas promete: \u201cTe basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad\u201d (2Co 12:9). Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo podemos acceder a esa fuerza? Ora, lee las Escrituras, canta al Se\u00f1or, adora con entusiasmo, persevera en la b\u00fasqueda de Jes\u00fas a trav\u00e9s de Su Palabra, abre tu vida a otro creyente que pueda animarte y desafiarte a confiar en Dios. Si haces esto, ser\u00e1s cambiado y te sentir\u00e1s capacitado para perdonar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Conf\u00eda en Jes\u00fas para ver los resultados<\/em>. Lynn era una joven que amaba profundamente a su abuela, pero el conflicto familiar hab\u00eda afectado su relaci\u00f3n. Su deseo de acercarse a su anciana abuela la llev\u00f3 a entablar una conversaci\u00f3n con el fin de reconciliarse. Lynn or\u00f3, se prepar\u00f3 e ide\u00f3 todas las maneras en que pod\u00eda disculparse por lo que hab\u00eda sucedido. Al visitar a su abuela, desahog\u00f3 su coraz\u00f3n y le pidi\u00f3 perd\u00f3n. Pero en lugar de recibir misericordia, su abuela la mir\u00f3 a los ojos y le dijo: \u201cEst\u00e1s muerta para m\u00ed. Vete de esta casa y no vuelvas jam\u00e1s\u201d. Fue un golpe demoledor para Lynn, que hab\u00eda hecho todo lo posible por arreglar las cosas. Esta experiencia nos recuerda que solamente Dios puede cambiar un coraz\u00f3n. A primera vista, puede parecer que los esfuerzos de Lynn fueron en vano. Pero no fue as\u00ed. Ella hab\u00eda estado trabajando con Dios meses antes de esa conversaci\u00f3n, y eso cambi\u00f3 radicalmente su vida. Recibi\u00f3 humildad, su fe se fortaleci\u00f3 y los que caminaban con ella se sintieron motivados a examinar sus propias vidas. La responsabilidad de Lynn era buscar la paz y confiar fielmente los resultados a Dios (Ro 12:18). Cuando busques la paz y la reconciliaci\u00f3n con los dem\u00e1s, ora para que Dios te ayude; pero debes saber que Sus tiempos pueden no ser los tuyos. Puedes sembrar y regar las semillas, pero no olvides que es Dios quien da el crecimiento (1Co 3:6).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Perdona contando con la ayuda de otros creyentes.<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La vida cristiana no es para vivirla en aislamiento. Dios nos ha llamado a salir del pecado y a entrar en Cristo, y en la Iglesia de Cristo. Los creyentes est\u00e1n unidos como una familia que se ama y se anima mutuamente en obediencia a Jes\u00fas. El autor de Hebreos nos exhorta: \u201cMientras dure ese <em>hoy<\/em>, an\u00edmense unos a otros cada d\u00eda, para que ninguno de ustedes se endurezca por el enga\u00f1o del pecado\u201d (Heb 3:13). La falta de perd\u00f3n tiene un efecto enga\u00f1oso en nuestros corazones: nos convence de que tenemos derecho a la amargura. Si cultivamos la falta de perd\u00f3n, nuestra capacidad de perseverar en la fe estar\u00e1 en peligro. Por eso necesitamos amigos piadosos que nos exhorten cada d\u00eda a apoyarnos en Dios para que nos d\u00e9 fuerzas para perdonar. Los necesitamos para que oren por nosotros, nos aconsejen, nos animen, nos alienten a rendir cuentas y lloren o se regocijen con nosotros a lo largo del camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos un ejemplo de esto en Filem\u00f3n. \u00c9l era un fiel cristiano de Colosas, lo suficientemente rico como para albergar una iglesia en su casa y tambi\u00e9n ten\u00eda un sirviente llamado On\u00e9simo. Aparentemente, On\u00e9simo le rob\u00f3 algo a Filem\u00f3n y huy\u00f3 a Roma, con la esperanza de empezar de nuevo. Sin embargo, Dios ten\u00eda otros planes. On\u00e9simo se cruz\u00f3 providencialmente con el ap\u00f3stol Pablo, quien le condujo a la fe en Cristo. Gracias a esto, On\u00e9simo se convenci\u00f3 de que deb\u00eda volver y reconciliarse con amo, as\u00ed que Pablo le escribi\u00f3 una carta a Filem\u00f3n, suplic\u00e1ndole que perdonara y recibiera a On\u00e9simo como hermano en Cristo. Si no la has le\u00eddo recientemente, toma un momento para leer la carta a Filem\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la carta, encontramos siete maneras en que Pablo incita al perd\u00f3n y a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>En primer lugar, Pablo incentiva el arrepentimiento de On\u00e9simo<\/em>. Al enviarlo de regreso a Filem\u00f3n, Pablo est\u00e1 ayudando a On\u00e9simo a vivir el arrepentimiento que Dios ha obrado en \u00e9l. No sabemos hasta qu\u00e9 punto Pablo le ayud\u00f3 a entender su pecado contra Filem\u00f3n, pero es muy probable que el arrepentimiento fuera el tema central de muchas de sus conversaciones. Si est\u00e1s discipulando a alguien, habla con \u00e9l regularmente de cualquier relaci\u00f3n conflictiva y de las formas en que puede ser necesario pedir y otorgar el perd\u00f3n. S\u00e9 un amigo, y ten un amigo como Pablo, que te anime a obedecer a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En segundo lugar, Pablo alienta la fe de Filem\u00f3n <\/em>(v 4-7, 21). A lo largo de la carta, Pablo destaca el amor y la fe de Filem\u00f3n (v 5), que han provocado alegr\u00eda y aliento a los creyentes (v 7). Asimismo, habla de la confianza en la obediencia de Filem\u00f3n, seguro de que ir\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo que se le ha pedido (v 21). Adem\u00e1s, Pablo le asegura a Filem\u00f3n que ora por \u00e9l (v 6). La oraci\u00f3n no es una simple cortes\u00eda hacia otro creyente que intenta perdonar, sino que es esencial, porque invoca el poder de Dios Todopoderoso para que intervenga. On\u00e9simo necesita fuerza espiritual para buscar humildemente el perd\u00f3n; Filem\u00f3n necesita fuerza espiritual para otorg\u00e1rselo; y la oraci\u00f3n suplica a Dios que se lo conceda. Si est\u00e1s ayudando a alguien a perdonar, provoca su obediencia orando regularmente por \u00e9l y anim\u00e1ndole a ver c\u00f3mo ha obrado Dios en su propia vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En tercer lugar, Pablo se sirve de su relaci\u00f3n <\/em>(v 8-14). Pablo ten\u00eda una larga relaci\u00f3n con Filem\u00f3n, y su actuar constituye un fiel ejemplo de c\u00f3mo administrar el patrimonio relacional. No dudes en aprovechar la riqueza relacional para impulsar a la gente hacia la obediencia a Dios. \u00bfPor qu\u00e9 otra raz\u00f3n te ha dado Dios esa relaci\u00f3n? Nada demuestra m\u00e1s nuestro amor que el ayudar a un amigo a obedecer al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuarto, Pablo llama a Filem\u00f3n a la obediencia de todo coraz\u00f3n <\/em>(v 8-9).<br>A Pablo no solo le preocupaba el resultado de la intervenci\u00f3n.<br>Es consciente de que un cambio verdadero y duradero procede \u00fanicamente de un coraz\u00f3n que ha cambiado. Por eso, en lugar de manipular a Filem\u00f3n para que reciba a On\u00e9simo por obligaci\u00f3n, despierta su compasi\u00f3n. Ora para ayudar a las personas a desear perdonar de coraz\u00f3n, en lugar de cumplir obedientemente con las formalidades.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Quinto, Pablo destaca la obra soberana de Dios <\/em>(v 15-16). Pablo ayuda a Filem\u00f3n a ver el panorama general de la obra soberana de Dios en su situaci\u00f3n. En ning\u00fan momento le resta importancia a la ofensa sufrida por causa de On\u00e9simo, ni menosprecia la traici\u00f3n que sinti\u00f3: On\u00e9simo rob\u00f3 a Filem\u00f3n y le falt\u00f3 al respeto. Sin embargo, Pablo alza la mirada de Filem\u00f3n dici\u00e9ndole: \u201cTal vez por eso On\u00e9simo se alej\u00f3 de ti por alg\u00fan tiempo\u201d (v 15). El ap\u00f3stol quiere que Filem\u00f3n considere que la bondadosa providencia de Dios permiti\u00f3 que On\u00e9simo huyera de \u00e9l directo a los brazos de Cristo. Todo era parte del plan de Dios para que ahora lo recibiera \u201cpara siempre, ya no como a esclavo, sino como algo mejor: como a un hermano querido\u201d. Busca a alguien que pueda ayudarte a ver el panorama general de c\u00f3mo Dios podr\u00eda estar obrando en medio de tu situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sexto, Pablo se ofrece a pagar cualquier deuda <\/em>(v 17-19). Pablo no quiere que nada material se interponga en el camino de la reconciliaci\u00f3n. Por ello, se ofrece a ayudar en la restituci\u00f3n si con ello anima a Filem\u00f3n a perdonar a On\u00e9simo. Esto sigue el modelo de Jes\u00fas, que sacrific\u00f3 Sus derechos, Su gloria y Su vida para bendecir a los dem\u00e1s. Si tienes los medios y puedes ayudar a eliminar las barreras f\u00edsicas que impiden la reconciliaci\u00f3n pagando deudas o prestando dinero, considera seguir el ejemplo de Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00e9ptimo, Pablo subraya los beneficios espirituales <\/em>(v 20). Pablo insta al perd\u00f3n diciendo: \u201c\u00a1que reciba yo de ti alg\u00fan beneficio en el Se\u00f1or! Reconforta mi coraz\u00f3n en Cristo\u201d (v 20). De este modo, Pablo le asegura a Filem\u00f3n que ser un instrumento de la misericordia de Dios en la vida de On\u00e9simo tambi\u00e9n lo bendecir\u00e1 a \u00e9l. Su deseo es sentirse reconfortado al ver que se vive el evangelio: anhela que Filem\u00f3n ahora vea a su antiguo siervo como un amado hermano en Cristo. Por eso ruega a Filem\u00f3n que sea un mensajero de misericordia que personifique el evangelio. Al recordarle a la gente la importancia eterna del perd\u00f3n y su efecto vivificador en esta vida, estamos suministrando el combustible que tanto necesitan para buscar la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Ofrecer el perd\u00f3n puede ser especialmente agotador. La mejor manera de hacerlo es con la ayuda de amigos que te recuerden el evangelio. \u00bfQui\u00e9n te ayuda a navegar por estas aguas dif\u00edciles? \u00bfC\u00f3mo puedes ayudar a otros a hacer lo mismo?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Perdona confiando en la bondad soberana de Dios.<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En las Escrituras encontramos pocos ejemplos de la relaci\u00f3n entre la bondad soberana de Dios y el perd\u00f3n como en la historia de Jos\u00e9 (Gn 37 \u2013 50). Jos\u00e9 era uno de doce hermanos. Su padre, Jacob, sent\u00eda un amor \u00fanico por \u00e9l que provoc\u00f3 los celos de todos ellos. As\u00ed que entre todos idearon un complot en el que secuestraron a Jos\u00e9, lo vendieron como esclavo y luego fingieron su muerte. Al regresar a casa, los hermanos mintieron a su padre, dici\u00e9ndole que Jos\u00e9 hab\u00eda muerto a manos de un animal salvaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 fue llevado a Egipto, donde sufri\u00f3 una serie de tr\u00e1gicas penurias que le ocasionaron acusaciones falsas, la c\u00e1rcel y el olvido de todo el mundo, excepto de Dios. Despu\u00e9s de casi veinte a\u00f1os, el Se\u00f1or utiliz\u00f3 la interpretaci\u00f3n de un sue\u00f1o para establecer a Jos\u00e9 como el segundo al mando en Egipto. Fue entonces cuando una hambruna mundial hizo que la gente acudiera en masa a Egipto para comprar pan a Jos\u00e9, entre ellos sus hermanos. Jos\u00e9 los reconoci\u00f3, pero el tiempo les hab\u00eda ocultado su identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras una serie de acontecimientos desconcertantes, los hermanos se convencieron de que sus problemas eran un castigo de Dios por lo que hab\u00edan hecho a Jos\u00e9. \u00c9ste percibi\u00f3 que estaban profundamente arrepentidos de su pecado contra \u00e9l, e incluso vio c\u00f3mo uno de sus hermanos, Jud\u00e1, se ofrec\u00eda a poner en peligro su vida para salvar la de su hermano menor, Benjam\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 se sinti\u00f3 abrumado por la emoci\u00f3n y finalmente revel\u00f3 su identidad a sus hermanos. La sorpresa qued\u00f3 eclipsada por el terror, ya que ellos tem\u00edan que Jos\u00e9 utilizara su poder para vengarse por lo que hab\u00edan hecho. Sin embargo, en lugar de eso, les mostr\u00f3 misericordia y les pidi\u00f3 que llevaran a Jacob a Egipto para que cuidara de \u00e9l. Una vez muerto Jacob, los hermanos volvieron a temer, diciendo: \u201cTal vez Jos\u00e9 nos guarde rencor y ahora quiera vengarse de todo el mal que le hicimos\u201d (Gn 50:15). Despu\u00e9s de enterarse de sus temores, \u201cJos\u00e9 llor\u00f3\u2026 [y] les dijo: No tem\u00e1is, \u00bfacaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, <em>pero <\/em>Dios lo torn\u00f3 en bien para que sucediera como <em>vemos <\/em>hoy, y se preservara la vida de mucha gente\u201d (Gn 50:17-20 LBLA).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchas lecciones sobre el perd\u00f3n que podr\u00edamos extraer de esta historia, pero la m\u00e1s evidente de todas es que la soberana bondad de Dios libr\u00f3 a Jos\u00e9 de vengarse. Jos\u00e9 fue capaz de apreciar el modo en que la sabidur\u00eda de Dios hab\u00eda dispuesto las circunstancias, incluida la traici\u00f3n y la venta por parte de sus hermanos, para hacer el bien. El privilegio de ver conexiones tan claras entre los prop\u00f3sitos de Dios y nuestro dolor puede ocurrir en esta vida, pero son m\u00e1s inusuales de lo que quisi\u00e9ramos.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy a menudo, nos vemos obligados a mirar hacia la eternidad: el futuro en el que Dios nos asegura que \u201c<em>esta <\/em>aflicci\u00f3n leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparaci\u00f3n\u201d (2Co 4:17 LBLA). Cuando Dios dice que nuestras aflicciones en esta vida son leves, no est\u00e1 minimizando nuestro dolor, est\u00e1 magnificando la gloria venidera. Est\u00e1 sirvi\u00e9ndose del abuso, la traici\u00f3n, la calumnia, las agresiones, el abandono, la opresi\u00f3n y el dolor de esta vida para prepararnos un gozo eterno que lo superar\u00e1 todo con creces. As\u00ed que, por mucho que nuestras heridas nos pesen, el peso de la gloria que Jes\u00fas trae consigo las sobrepasa abundantemente. En Romanos 8:28, se nos promete \u201cque para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, <em>esto es<\/em>, para los que son llamados conforme a <em>Su <\/em>prop\u00f3sito\u201d (LBLA). No todas las cosas son buenas en esta vida, pero Dios es bueno. Y si podemos descansar en esa verdad, seremos libres para ofrecer el perd\u00f3n en esta vida porque sabemos que \u00c9l corregir\u00e1 todo en la vida venidera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfAlgo de esta secci\u00f3n te ha desafiado? \u00bfHay alguna situaci\u00f3n en tu vida que se beneficiar\u00eda de lo que acabas de leer?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bf De qu\u00e9 manera el verdadero perd\u00f3n refleja lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parte III: El perd\u00f3n es complicado<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En un mundo ca\u00eddo el perd\u00f3n es casi siempre complicado. Las heridas son personales y la aplicaci\u00f3n de los principios que hemos discutido puede parecer diferente para muchas personas. Por eso, he reservado deliberadamente la aclaraci\u00f3n de estos puntos para el final. Si eres como yo, podr\u00edas experimentar la tentaci\u00f3n de pensar que tu dolor es algo \u00fanico, lo que podr\u00eda eximirte de seguir las claras e imperiosas palabras de Jes\u00fas. Si bien matizar es importante, si se hace imprudentemente, puede quitarle sentido al mandamiento divino de perdonar. Al mismo tiempo, el perd\u00f3n puede ser complicado, como lo demuestran las siguientes seis preguntas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Pregunta 1. \u00bfDebo perdonar y olvidar?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Hay expresiones que la gente supone que est\u00e1n en la Biblia pero no lo est\u00e1n. \u201cAy\u00fadate que yo te ayudar\u00e9\u201d y \u201cDios no te enviar\u00e1 una tormenta que no puedas enfrentar\u201d son dos ejemplos de ello. Siendo ni\u00f1o, recuerdo que una maestra de escuela dominical me ense\u00f1\u00f3 otro durante una lecci\u00f3n sobre el perd\u00f3n. Nos dijo que Dios quer\u00eda que \u201cperdon\u00e1ramos y olvid\u00e1ramos\u201d. En aquel momento me pareci\u00f3 un consejo razonable, incluso b\u00edblico. Pero Dios no nos ordena perdonar y olvidar.<\/p>\n\n\n\n<p>La Escritura dice:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>El buen juicio hace al hombre paciente; su gloria es pasar por alto la ofensa (Pro 19:11).<\/p>\n\n\n\n<p>[El amor] no guarda rencor (o \u201co toma en cuenta el mal <em>recibido<\/em>\u201d LBLA) (1Co 13:5).<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre todo, \u00e1mense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre much\u00edsimos pecados (1P 4:8).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>S\u00ed, debemos ser generosos con los pecadores. Pero eso no significa que siempre \u201cperdonemos y olvidemos\u201d. Es probable que este dicho encuentre sus ra\u00edces en la forma en que Dios trata nuestros pecados. En el Salmo 103:12, se nos dice: \u201cTan lejos de nosotros ech\u00f3 nuestras transgresiones como lejos del oriente est\u00e1 el occidente\u201d. La distancia entre el este y el oeste es incalculable. Cuando Dios perdona, aparta nuestros pecados tan lejos como nuestra mente pueda imaginar. Siguiendo la misma l\u00ednea, el profeta Miqueas proclama: \u201cT\u00fa volver\u00e1s a tener misericordia de nosotros, sepultar\u00e1s nuestras iniquidades, y arrojar\u00e1s al mar profundo todos nuestros pecados\u201d (Miq 7:19 RVC). Cuando Dios perdona, hace lo mismo que la mafia con nuestros pecados: los env\u00eda al fondo del oc\u00e9ano, para que nunca m\u00e1s vuelvan a aparecer. Isa\u00edas nos asegura: \u201cSoy yo, solo yo, el que por amor a m\u00ed mismo borra tus transgresiones y no se acuerda m\u00e1s de tus pecados\u201d (Is 43:25).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos vers\u00edculos no significan que el Dios omnisciente no pueda recordar nuestros pecados. \u00c9l no ignora lo que hemos hecho. Por el contrario, significa que, como Jes\u00fas ha pagado por esos pecados en su totalidad, estamos perdonados y \u201cya no hay ninguna condenaci\u00f3n para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas\u201d (Ro 8:1). Dios nunca sacar\u00e1 a relucir nuestros pecados para avergonzarnos o condenarnos. Hemos sido reconciliados con \u00c9l. Nos ha perdonado y ha decidido olvidar nuestros pecados.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos aspirar a perdonar como lo hace Dios, pero nuestra debilidad humana nos lo impide. Por este motivo, necesitamos confiar en la gracia de Dios para que nos ayude a manejar la compleja realidad de perdonar a los que han pecado contra nosotros. Una de estas realidades que conviene recordar es la distinci\u00f3n entre perd\u00f3n, reconciliaci\u00f3n y restauraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong>Perd\u00f3n \u2192 Reconciliaci\u00f3n \u2192 Restauraci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Perd\u00f3n<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Reconciliaci\u00f3n<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Restauraci\u00f3n<\/td><\/tr><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Decisi\u00f3n<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Proceso<\/td><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Resultado<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>El perd\u00f3n es la decisi\u00f3n de cancelar la deuda relacional que otra persona ha contra\u00eddo con nosotros. A partir de ese momento, empezamos a relacionarnos con ellos como perdonados. En las Escrituras se habla del perd\u00f3n en dos aspectos: como una actitud y como un acto de reconciliaci\u00f3n.<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>El perd\u00f3n como actitud <\/em>(vertical), describe la disposici\u00f3n de perdonar en el coraz\u00f3n, sin importar si la persona se ha arrepentido o no. Jes\u00fas dice: \u201cY cuando est\u00e9n orando, si tienen algo contra alguien, perd\u00f3nenlo, para que tambi\u00e9n su Padre que est\u00e1 en el cielo perdone a ustedes sus ofensas\u201d (Mr 11:25). En el momento en que un cristiano descubre la falta de perd\u00f3n en su coraz\u00f3n, la confiesa y conf\u00eda a Dios el cuidado de esa situaci\u00f3n. El perd\u00f3n genuino se refleja en la liberaci\u00f3n del deseo de venganza, y el anhelo de ver al ofensor en paz con Dios (Ro 12:17-21).<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9jame darte un ejemplo de esto. El padre de Amber era un hombre malo. Durante a\u00f1os, la estuvo despreciando incesantemente a ella y a su madre. Finalmente, abandon\u00f3 a la familia y se fue a vivir con otra amante. Incluso le escribi\u00f3 a Amber cartas en las que se mofaba de su dolor y le dec\u00eda que ojal\u00e1 no hubiera nacido. Sus palabras la torturaban, pero estaba convencida de que Dios quer\u00eda que lo perdonara. El miedo y la incertidumbre la atormentaron hasta que una amiga la ayud\u00f3 a ver que perdonar no significaba olvidar, y que la decisi\u00f3n de perdonar a su padre era m\u00e1s un asunto entre ella y el Se\u00f1or que entre ella y su padre. Amber comenz\u00f3 a orar por el deseo de perdonar. Poco a poco, su coraz\u00f3n<sup> <\/sup>se suaviz\u00f3 y se rindi\u00f3 al llamado del Se\u00f1or para perdonar a su padre de todo coraz\u00f3n. Ese perd\u00f3n refleja el coraz\u00f3n de Dios, de quien se dice: \u201cPero t\u00fa eres Dios perdonador, misericordioso y compasivo, lento para la ira y grande en amor\u201d (Neh 9:17). Que Dios nos conceda que cada vez m\u00e1s deseemos perdonar como \u00c9l lo hace.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El perd\u00f3n como reconciliaci\u00f3n <\/em>(horizontal), describe el perd\u00f3n que se ofrece a un ofensor arrepentido y el proceso de reconciliaci\u00f3n en una relaci\u00f3n. Jes\u00fas habla de esto en Lucas 17:3-4, \u201cAs\u00ed que, \u00a1cu\u00eddense! Si tu hermano peca, repr\u00e9ndelo; y si se arrepiente, perd\u00f3nalo. Aun si peca contra ti siete veces en un d\u00eda, y siete veces regresa a decirte que se arrepiente, perd\u00f3nalo\u201d. En este escenario, Jes\u00fas es muy claro: \u201cSi se arrepiente, perd\u00f3nalo\u201d. Este nivel de perd\u00f3n est\u00e1 condicionado a la confesi\u00f3n del ofensor y al arrepentimiento de su pecado. El perd\u00f3n como actitud se encamina hacia la reconciliaci\u00f3n una vez que se reconoce el pecado.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el perd\u00f3n como reconciliaci\u00f3n es un proceso en el que aprendemos a relacionarnos con la persona a la que hemos perdonado, e intentamos, en lo posible, restablecer la confianza, curar las heridas y mantener relaciones pac\u00edficas con ella. Este proceso requiere que haya arrepentimiento por parte del ofensor. En este sentido, se requiere sabidur\u00eda para discernir el verdadero arrepentimiento y determinar el ritmo de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Verdadero arrepentimiento<\/em>. En 2 Corintios 7:10, Pablo nos asegura: \u201cLa tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvaci\u00f3n, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte\u201d. La tristeza que proviene de Dios prepara nuestros corazones para el verdadero arrepentimiento. Este arrepentimiento comienza al ver nuestro pecado contra Dios (Sal 51:4) y sentirnos afligidos por haberlo ofendido. Por otra parte, el dolor mundano conduce a un falso arrepentimiento que se centra en la autocompasi\u00f3n. El falso arrepentimiento se enfoca en el control de da\u00f1os, el buscar culpables y crear excusas. Esto quiere decir que minimiza y racionaliza nuestro pecado. Por el contrario, el verdadero arrepentimiento se lamenta por haber pecado contra Dios y est\u00e1 dispuesto a hacer lo necesario para sanar a la persona herida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Tiempo de la reconciliaci\u00f3n<\/em>. La rapidez de la reconciliaci\u00f3n puede ser asombrosamente breve o muy prolongada. Todo depende de la gravedad de la ofensa y del ritmo con el que Dios concede la sanidad. As\u00ed como la reconciliaci\u00f3n es un proceso, el arrepentimiento tambi\u00e9n lo es. Por lo general, la mayor\u00eda de nosotros nos metemos en problemas dando mil pasitos en la direcci\u00f3n equivocada, y con frecuencia, el arrepentimiento consiste en dar mil pasitos en la direcci\u00f3n correcta. El arrepentimiento genuino reconoce que su pecado puede requerir moverse lentamente. Incluso cuando Dios nos perdona, no siempre nos libera de las consecuencias de nuestros pecados. La reconciliaci\u00f3n no puede apresurarse y usualmente requiere de una persona madura, capacitada e imparcial para asegurar que las conversaciones sean llenas de oraci\u00f3n, honestas y libres de manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La restauraci\u00f3n es el resultado del perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. Es un nuevo estado de sanidad relacional en el que el dolor ya no domina, ha habido reparaci\u00f3n y se ha reconstruido la confianza. Si bien no todas las relaciones que han sido fracturadas por el pecado pueden ser restauradas, muchas s\u00ed lo son. El poder del evangelio, capaz de resucitar a los pecadores muertos, tambi\u00e9n puede sanar las relaciones m\u00e1s heridas. Ora por la restauraci\u00f3n, trabaja por ella. Dios se deleita en esta obra, as\u00ed que no te desanimes. Espera en Aquel que es capaz de hacer m\u00e1s de lo que podemos pedir o imaginar (Ef 3:20).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Pregunta 2. \u00bfQu\u00e9 pasa si todav\u00eda me siento enojado?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Incluso despu\u00e9s de perdonar genuinamente, las emociones negativas pueden brotar inesperadamente. Esto no deber\u00eda sorprendernos. No somos robots que andan por la vida sin coraz\u00f3n. Somos hombres de carne y hueso con emociones reales, pasiones volubles, pecados permanentes y circunstancias siempre fluctuantes. Es posible que el recuerdo de una herida te invada la mente o veas que viejas costumbres reaparezcan, y sientas que la ira hierve a fuego lento en tu coraz\u00f3n. Tal vez eso haga que te preguntes: \u201c\u00bfacaso no lo perdon\u00e9?\u201d. Aunque perdonar es una decisi\u00f3n, la sanidad posterior lleva su tiempo. Sigue orando. Permanece en una comunidad unida con personas de mentalidad evang\u00e9lica que puedan ayudarte a procesar tanto las heridas del pasado como las luchas del presente. Recuerda que el Se\u00f1or est\u00e1 obrando, est\u00e1 listo y dispuesto para ayudarte en cada etapa de tu sanaci\u00f3n. Por lo tanto, no te canses.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Pregunta 3. \u00bfQu\u00e9 pasa si el perd\u00f3n es peligroso?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El perd\u00f3n es dif\u00edcil. Casi siempre incluir\u00e1 sentimientos inc\u00f3modos, dolorosos o desgastantes. Sin embargo, la dificultad es diferente del peligro. Es totalmente cierto que algunas relaciones est\u00e1n tan deterioradas por las cicatrices del pecado que, aunque el perd\u00f3n es necesario, la reconciliaci\u00f3n no es aconsejable ni posible (recuerda \u201csi es posible\u201d, Ro 12:18). En casos de maltrato f\u00edsico, abuso sexual o manipulaci\u00f3n emocional grave, la persona puede quedar tan herida que la sanidad es inalcanzable de este lado del cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si has sido v\u00edctima de un pecado que hace que sea peligroso pasar del perd\u00f3n a la reconciliaci\u00f3n, recuerda estas verdades:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>La sanidad es posible. <\/em>Lo que has experimentado no tiene por qu\u00e9 definirte. En Cristo hay abundante esperanza de sanar. Dios no desperdicia nada y utilizar\u00e1 lo que te ha sucedido para profundizar tu confianza en \u00c9l y ser una fuente de ayuda para otros (2Co 1:3-11).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Rod\u00e9ate de amigos evang\u00e9licos. <\/em>Como hemos dicho, recorrer el camino del perd\u00f3n no debe ser algo solitario. Si te han herido profundamente, necesitas la ayuda de una iglesia y amigos centrados en el evangelio que te ayuden a procesar las experiencias traum\u00e1ticas que has sufrido.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Examina tus razones para no reconciliarte<\/em>. Estar herido no nos da derecho a rehuir actos de fe desafiantes. Lo que te hicieron puede ser tan horrible que no seas capaz de estar cerca de esa persona sin tener respuestas f\u00edsicas y emocionales traum\u00e1ticas. Tambi\u00e9n es posible que no est\u00e9n arrepentidos, lo que claramente te exime de la necesidad de buscar la reconciliaci\u00f3n. Dios no te pide que te pongas en peligro d\u00e1ndole tu confianza a personas que no la merecen. Sin embargo, te llama a estar dispuesto a hacer lo que \u00c9l te pida. Examina la actitud de tu coraz\u00f3n ante el Se\u00f1or y con tus amigos evang\u00e9licos para asegurarte de que cualquier resistencia a la reconciliaci\u00f3n se hace por fe y no por pecado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Encomi\u00e9ndate a Dios. <\/em>El Se\u00f1or conoce tu debilidad (Sal 103:14). \u00c9l ser\u00e1 paciente contigo mientras te gu\u00eda por el camino de la sanidad. B\u00fascalo en oraci\u00f3n. Cuando tengas miedo, pon tu confianza en \u00c9l (Sal 56:3). Dios conoce tu debilidad y tiene para ti una gran provisi\u00f3n de gracia (Sal 31,19; 2 Co 12:9). El autor de Hebreos te exhorta: \u201cTenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos\u2026 [capaz] de compadecerse de nuestras debilidades\u2026 As\u00ed que acerqu\u00e9monos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente\u201d (Heb 4:14-16). Ac\u00e9rcate a Jes\u00fas, Su gracia y Su misericordia te ayudar\u00e1n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si has pecado contra alguien de una manera que impide la reconciliaci\u00f3n, ten en cuenta estas verdades:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Debes arrepentirte<\/em>. Tendr\u00e1s que rendir cuentas de lo que has hecho. Ning\u00fan pecado ser\u00e1 pasado por alto en el \u00daltimo D\u00eda. Presta atenci\u00f3n al llamado de Dios a arrepentirte (Hch 17:30), confiesa tu pecado con total honestidad (Sal 51; 1Jn 1:9), arrepi\u00e9ntete por completo de tu pecado, expresa tu dolor y pide perd\u00f3n a aquellos a quienes has herido. Si has pecado contra alguien de una manera que pueda considerarse abusiva o peligrosa, pide consejo a un experto antes de ponerte en contacto con esa persona para que pueda ayudarte en el proceso. El arrepentimiento puede involucrar a las autoridades civiles si tus acciones fueron ilegales. Asimismo, puede incluir el pago de una indemnizaci\u00f3n por a\u00f1os de terapia y consejer\u00eda (Lc 19:8). El verdadero arrepentimiento se demuestra haciendo todo lo necesario para caminar por las sendas de la justicia. Sin embargo, no temas; Dios estar\u00e1 contigo (Heb 13:5-6).<\/p>\n\n\n\n<p><em>El perd\u00f3n de Dios es abundante<\/em>. Hay mucha esperanza para ti si has confesado tu pecado a Dios y realmente te has arrepentido de \u00e9l. Donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia (Ro 5:20). Dios perdona al peor de los pecadores para que Su misericordia pueda ser magnificada en y a trav\u00e9s de ti (1Ti 1:15-16). Los que han sido perdonados por Dios son justos delante de \u00c9l. Por tanto, puedes estar seguro de que se complace en ti a pesar de lo que has hecho. Esta es la belleza del evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Encomienda tus deseos a Dios<\/em>. Dios remueve la condenaci\u00f3n por nuestros pecados, pero no elimina sus consecuencias. Algunos de los pecados que has cometido cambiar\u00e1n tu vida y tus relaciones para siempre. Puede que sientas el peso de lo que has hecho y desees profundamente reconciliarte. Conf\u00edale a Dios esos buenos deseos, inicia el contacto con la otra persona solo a trav\u00e9s de un mediador imparcial y de confianza y espera en el Se\u00f1or. Puede que sea posible continuar teniendo conversaciones, o puede que no. Sin embargo, en el D\u00eda del Juicio, tendr\u00e1s que rendir cuentas por lo que hagas, no por c\u00f3mo respondan los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Pregunta 4. \u00bfY si no quieren mi perd\u00f3n?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Algunas personas no reconocer\u00e1n su necesidad de ser perdonadas. Pueden estar cegados por su pecado e insensibles a escuchar la voz persuasiva de Dios. No podemos hacer que alguien vea su necesidad de ser perdonado; solo Dios puede hacer eso. Sin embargo, en estos casos, a\u00fan somos responsables de perdonarlos de coraz\u00f3n (actitud\/perd\u00f3n interno). Jes\u00fas nos dio un ejemplo a seguir cuando or\u00f3 desde la cruz: \u201cPerd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d (Lc 23:34). \u00c9l or\u00f3 por el perd\u00f3n de ellos a pesar de que despreciaban su necesidad de \u00e9l. Algo parecido nos ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas cuando dijo: \u201cAmen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los maltratan\u201d (Lc 6:27-28). Nuestros enemigos no creen que necesitan nuestro perd\u00f3n, eso es algo que no podemos controlar. Pero s\u00ed debemos mostrarles el amor sobrenatural de Cristo bendici\u00e9ndolos, aunque nos maldigan.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Pregunta 5. \u00bfQu\u00e9 pasa si me lastiman de nuevo?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Moriah hab\u00eda tratado con mucho esfuerzo de perdonar a Jeff. Lo hab\u00eda sorprendido mirando pornograf\u00eda, y eso sacudi\u00f3 fuertemente su joven matrimonio. Jeff reconoci\u00f3 su pecado y hab\u00eda hecho grandes progresos en honrar al Se\u00f1or y a su esposa. Sin embargo, en una ocasi\u00f3n en que ella estaba fuera de la ciudad, Jeff cometi\u00f3 nuevamente el error. En un instante, todo el esfuerzo de un a\u00f1o se fue a la basura. Jeff confes\u00f3 su pecado a su pastor y a ella, y luego le pidi\u00f3 que lo perdonara una vez m\u00e1s. Sin embargo, Moriah sinti\u00f3 una abrumadora mezcla de ira justa y pecaminosa. No esperaba tener que volver a estar en esa posici\u00f3n, y su coraz\u00f3n se encontraba amurallado ante su marido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTiene Moriah que perdonar a Jeff otra vez? La respuesta es s\u00ed. Aunque el pecado de Jeff era grave, tambi\u00e9n lo eran las palabras de Jes\u00fas: \u201cAs\u00ed que, \u00a1cu\u00eddense! Si tu hermano peca, repr\u00e9ndelo; y si se arrepiente, perd\u00f3nalo. Aun si peca contra ti siete veces en un d\u00eda, y siete veces regresa a decirte que se arrepiente, perd\u00f3nalo\u201d (Lc 7:3-4). El perd\u00f3n debe ofrecerse sin l\u00edmites. Jeff tendr\u00e1 que hacer grandes esfuerzos para vivir plenamente el arrepentimiento, y el proceso de reconciliaci\u00f3n con Moriah requerir\u00e1 esfuerzos a\u00fan mayores. Pero la gracia de Dios es suficiente para las necesidades de ambos. Puede llegar un momento en que los patrones de pecado, ya sea pornograf\u00eda u otros, se vuelvan tan da\u00f1inos para la relaci\u00f3n que incluso se cuestione la veracidad de la profesi\u00f3n de fe. Estas situaciones particulares requerir\u00e1n el sabio liderazgo de pastores piadosos y posiblemente de consejeros externos.<sup>5<\/sup><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Pregunta 6. \u00bfPuedo perdonar si est\u00e1n muertos?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Sarah estaba de pie ante la tumba de su hermana. El silencio que reinaba en la l\u00e1pida de Ashley le recordaba la frialdad de su relaci\u00f3n. Su hermana hab\u00eda sido cruel y exigente, y sus palabras hab\u00edan dejado cicatrices en el alma de Sarah. Asimismo, su herida, al no haber sido tratada, se hab\u00eda infectado por el pecado. El rumbo destructivo de Sarah no era culpa de Ashley, pero sin duda estaba relacionado. La prematura muerte de Ashley dej\u00f3 a Sarah con el deseo de tener una oportunidad m\u00e1s para expresar sus heridas con la esperanza de o\u00edr a Ashley decir: \u201cPor favor, perd\u00f3name\u201d. Sin embargo, ahora era demasiado tarde. \u00bfO tal vez no lo era?<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte nos roba muchas cosas, pero no nos despoja de la responsabilidad y la oportunidad de dar el perd\u00f3n. Como dijimos anteriormente, el perd\u00f3n es la decisi\u00f3n que tomamos de cancelar la deuda de otra persona en una relaci\u00f3n. En \u00faltima instancia, el perd\u00f3n es una decisi\u00f3n que Dios nos autoriza a tomar y que lo hacemos para obedecerle. La muerte no impide a Sara elegir perdonar a su difunta hermana, y ella puede confiar el alma de su hermana totalmente a Aquel que juzga con justicia (1P 2:23-24).<\/p>\n\n\n\n<p>Si alguien que ya ha fallecido o que nunca podr\u00e1s localizar te ha hecho da\u00f1o, a\u00fan puedes perdonarle. El perd\u00f3n como actitud es posible porque est\u00e1s perdonando de coraz\u00f3n. Ora al Se\u00f1or y reflexiona sobre todo lo que desear\u00edas decirle a esa persona. Tambi\u00e9n considera la posibilidad de escribirlo. Probablemente tambi\u00e9n sea de ayuda si procesas tus sentimientos con un amigo o consejero de confianza y de fe evang\u00e9lica. Asimismo, si te resulta \u00fatil ir a la tumba de la persona y decir las cosas en voz alta, no hay ning\u00fan problema. Pero en definitiva, lleva tu dolor al Se\u00f1or y, mientras consideras el destino de esa persona, descansa en las palabras de Abraham: \u201cT\u00fa, que eres el Juez de toda la tierra, \u00bfno har\u00e1s justicia?\u201d. Dios har\u00e1 lo que es justo, conf\u00eda en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfHay alguna situaci\u00f3n en tu vida relacionada con estas preguntas? \u00bfC\u00f3mo te ha ayudado esta secci\u00f3n?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo resumir\u00edas la diferencia entre perd\u00f3n, reconciliaci\u00f3n y restauraci\u00f3n?<\/li>\n\n\n\n<li>De las preguntas anteriores, \u00bfcu\u00e1l es la que m\u00e1s desaf\u00eda tu comprensi\u00f3n del perd\u00f3n?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, la existencia tal como la hemos experimentado llegar\u00e1 a su fin. El Se\u00f1or Jes\u00fas regresar\u00e1 por Su iglesia y pondr\u00e1 fin a lo que hemos conocido como la historia humana. Ese d\u00eda, resucitar\u00e1 triunfalmente a todas las personas y las reunir\u00e1 ante su gran trono blanco para el juicio (Mt 12:36-37; 2 Co 5:10; Ap 20:11-15).<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda, con toda seguridad, nada ser\u00e1 m\u00e1s valioso que el perd\u00f3n: El estar delante de \u00c9l, no amparados de nuestra propia justicia \u2014como los muchos que ser\u00e1n condenados en sus pecados\u2014, sino perdonados, vestidos con las ropas de justicia compradas por la sangre de Cristo y otorgadas por la gracia de Dios. Seremos contados entre los perdonados, cuyos nombres est\u00e1n escritos en el libro de la vida del Cordero, y recibidos con las palabras: \u201c\u00a1Hiciste bien, siervo bueno y fiel! \u2026 \u00a1Ven a compartir la felicidad de tu se\u00f1or!\u201d (Mt 25:23). Ese d\u00eda, Dios mismo nos cantar\u00e1 con alegr\u00eda (Sof 3:17), y nosotros le responderemos con c\u00e1nticos de eterna acci\u00f3n de gracias (Sal 79:13), inspirados en los muchos actos de Su misericordia. En el coraz\u00f3n de todos ellos estar\u00e1 Su perd\u00f3n inmerecido, inconmensurable y benevolente, que nos ha concedido en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzamos este estudio sentados alrededor de una mesa, rodeados de antiguos enemigos que, gracias al evangelio de Jesucristo, se hab\u00edan convertido en amigos perdonados. Por ello, quisiera concluir con una imagen de la gloria venidera, en la que otra mesa ser\u00e1 el centro de atenci\u00f3n. Ese banquete se festejar\u00e1 en la cima del monte Si\u00f3n: ser\u00e1 la cena de las bodas del Cordero, donde los perdonados comer\u00e1n manjares exquisitos y beber\u00e1n vino a\u00f1ejo (Ap 19:9; Is 25:6). All\u00ed, enemigos reconciliados y perdonados se sentar\u00e1n uno al lado del otro, y juntos levantar\u00e1n sus copas en agradecimiento y proclamar\u00e1n: \u201cHe aqu\u00ed, este es nuestro Dios a quien hemos esperado para que nos salvara; este es el SE\u00d1OR a quien hemos esperado; regocij\u00e9monos y alegr\u00e9monos en Su salvaci\u00f3n\u201d (Is 25:9 LBLA). Se\u00f1or, apresura ese d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Al leer esta gu\u00eda de estudio, quiero que pienses en ese d\u00eda. Permite que la esperanza de gloria y la certeza de estar ante Cristo te impulsen a conceder el perd\u00f3n. Perdona hoy a la luz de ese d\u00eda. S\u00e9 que perdonar a quienes te han herido puede ser incre\u00edblemente dif\u00edcil, puesto que perdonar exige humildad, y requiere la ayuda de Dios. Sin embargo, puedo asegurarte esto: si honras a Jes\u00fas perdonando, no te arrepentir\u00e1s en ese \u00daltimo D\u00eda. Toma hoy las decisiones por las que estar\u00e1s agradecido dentro de diez mil a\u00f1os, cuando est\u00e9s delante de Dios; pues, al verlo cara a cara, no te pesar\u00e1 haber perdonado a quienes te hicieron da\u00f1o en esta vida. De alguna manera, tu gozo en la vida eterna provendr\u00e1 de tu obediencia aqu\u00ed (Ap 19:8). Por lo tanto, perdona, busca la paz, trabaja por la reconciliaci\u00f3n y extiende la misericordia.<\/p>\n\n\n\n<p>No te desanimes, amado santo, ya casi estamos en casa.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para profundizar<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Tim Keller, <em>Forgive: Why Should I and How Can I?<\/em><br>David Powlison, <em>Good and Angry.<\/em><br>Brad Hambrick, <em>Making Sense of Forgiveness: Moving from Hurt Toward Hope.<\/em><br>Hayley Satrom, Forgiveness: <em>Reflecting God&#8217;s Mercy (31-Day Devotionals for Life).<\/em><br>Chris Brauns, <em>Unpacking Forgiveness: Biblical Answers for Complex Questions and Deep Wounds.<\/em><br>Steve Cornell, \u201cHow to Move from Forgiveness to Reconciliation,\u201d art\u00edculo de TGC, marzo 2012.<br>Ken Sande, <em>The Peacemaker: A Biblical Guide to Resolving Personal Conflict.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Notas finales<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Andrea Thom, \u201cWhat is Biblical Forgiveness?\u201d TGC Canada, septiembre 23, 2020.<\/li>\n\n\n\n<li>Matthew Martens, <em>Reforming Criminal Justice: A Christian Proposal <\/em>(Wheaton, IL: Crossway, 2023), 158.(Wheaton, IL: Crossway, 2023), 158.<\/li>\n\n\n\n<li><em>He Will Hold Me Fast <\/em>[<em>\u00c9l me sostendr\u00e1<\/em>]. Estos versos fueron escritos por Matt Merker, 2013.<\/li>\n\n\n\n<li>Estos conceptos proceden de D. A. Carson, <em>Love in Hard Places [El amor en situaciones dif\u00edciles], <\/em>citado en Tim Keller, <em>Forgive: Why Should I and How Can I? [El perd\u00f3n: \u00bfpor qu\u00e9 y c\u00f3mo debo hacerlo?],<\/em> 82, y David Powlison, <em>Good &#038; Angry: Redeeming Anger, Irritation, Complaining, and Bitterness [Bueno y airado: redimiendo la ira, la irritaci\u00f3n, la queja y la amargura],<\/em> 84-87.<\/li>\n\n\n\n<li>Considera este recurso, \u201cPornography and Church Discipline,\u201d Desiring God, abril 30, 2022.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Acerca del autor<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Durante mi segundo a\u00f1o de seminario, invitaron a un profesor adjunto de Ruanda a dar una c\u00e1tedra. Su actitud mansa y su imponente autoridad cautivaron nuestra atenci\u00f3n mientras expon\u00eda sobre el tema del d\u00eda: el perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenz\u00f3 su lecci\u00f3n habl\u00e1ndonos del banquete m\u00e1s extraordinario al que hab\u00eda asistido hasta entonces. Los aromas de platos reci\u00e9n preparados se mezclaban con el sonido de risas inesperadas; hubo l\u00e1grimas, testimonios y canciones espont\u00e1neas llenas de alegr\u00eda. Sin embargo, lo que hizo que el banquete fuera tan extraordinario fue <em>qui\u00e9nes <\/em>estaban presentes y <em>por qu\u00e9 <\/em>se hab\u00edan reunido.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os antes, la guerra entre las tribus hutu y tutsi hab\u00eda alcanzado su punto m\u00e1s alto en Ruanda. En aquella \u00e9poca, los actos de guerra eran horribles. El rostro de nuestro profesor mostraba las cicatrices de un machete hutu que le hab\u00eda grabado marcas en las mejillas a modo de burla, luego de haber sido utilizado para asesinar a varios miembros de su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Su narraci\u00f3n de los horribles cr\u00edmenes parec\u00eda justificar la venganza y el odio. Sin embargo, mientras hablaba, era evidente que algo hab\u00eda eclipsado el odio en su alma. Su coraz\u00f3n no estaba lleno de furia, sino de perd\u00f3n. Nuestro invitado testific\u00f3 que la buena nueva de que Dios perdona a los pecadores mediante la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas se hab\u00eda extendido como un fuego incontrolable en su pueblo; y que, a medida que la gente recib\u00eda el perd\u00f3n de Dios, tambi\u00e9n lo extend\u00edan los unos a los otros, incluy\u00e9ndolo a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El banquete era especial porque alrededor de la mesa estaban sentados tanto hutus como tutsis. Algunos ten\u00edan cicatrices iguales a las suyas, a otros les faltaban miembros del cuerpo, y todos hab\u00edan sufrido la p\u00e9rdida de seres queridos. En el pasado hab\u00edan intentado exterminarse unos a otros. Sin embargo, aquella noche se tomaron de las manos para orar, partieron el pan para celebrar un banquete y cantaron juntos de la asombrosa gracia perdonadora, reconciliadora y sanadora de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque es posible que no necesites perdonar a alguien por actos de genocidio, ninguno de nosotros escapa de la necesidad de ser perdonado y de perdonar. Los amigos pecan contra los amigos y necesitan perd\u00f3n. Los padres pecan contra los hijos, y viceversa, y ambos necesitan perd\u00f3n. Los c\u00f3nyuges pecan unos contra otros; y asimismo los vecinos y los desconocidos, y todos tienen necesidad del perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, nuestra mayor necesidad de ser perdonados es por causa de nuestro pecado contra Dios. Todos hemos pecado contra \u00c9l de manera \u00fanica y personal, y somos merecedores de Su justo juicio (Ro 3:23; 6:23). Pero Dios abri\u00f3 un camino para satisfacer Su justicia y extender Su perd\u00f3n: Su Hijo Jes\u00fas vino entre nosotros, vivi\u00f3 una vida sin pecado, y muri\u00f3 en una cruz para recibir el juicio que merecemos y, finalmente, resucit\u00f3 de la tumba. Su obra declara que Dios es a la vez justo y el que justifica a los que conf\u00edan en Jes\u00fas (Ro 3:26). Por lo tanto, los que han sido perdonados por Dios de tan grandes pecados deben destacarse por extender ese mismo perd\u00f3n a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta gu\u00eda sirve como una introducci\u00f3n al concepto del perd\u00f3n b\u00edblico. Si bien no responder\u00e1 a todas tus preguntas, conf\u00edo en que te ser\u00e1 de ayuda a ti y a quienes caminan contigo en tu esfuerzo por vivir la vida evang\u00e9lica que Jes\u00fas concede.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>On Site<\/p>\n","protected":false},"featured_media":1350,"template":"","meta":{"_acf_changed":true},"guides-category-es":[14,16,17,18],"class_list":["post-3131","field_guides","type-field_guides","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","guides-category-es-tu-relacion-con-dios","guides-category-es-tu-relacion-con-el-dinero","guides-category-es-tu-relacion-con-los-demas","guides-category-es-tu-relacion-contigo-mismo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Perd\u00f3n- The Mentoring Project<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La importancia del perd\u00f3n y c\u00f3mo encontrar la fuerza para liberarte de la carga de 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