{"id":3160,"date":"2025-04-29T09:03:17","date_gmt":"2025-04-29T09:03:17","guid":{"rendered":"https:\/\/thementoringproject.com\/?post_type=field_guides&#038;p=3160"},"modified":"2026-04-16T15:10:16","modified_gmt":"2026-04-16T15:10:16","slug":"relationships","status":"publish","type":"field_guides","link":"https:\/\/thementoringproject.com\/es\/field-guide\/relationships\/","title":{"rendered":"#3 Relaciones"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parte I: Tres categor\u00edas de relaciones<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Cuando piensas en relaciones, creo que lo que primero viene a tu mente son las relaciones <em>horizontales<\/em> que tenemos con los dem\u00e1s, porque ah\u00ed es donde se desarrollan gran parte de nuestras bendiciones y quebrantos. Pero las relaciones horizontales realmente son una tercera categor\u00eda de relaciones que viene moldeada por dos categor\u00edas anteriores. Podemos llamar a estas categor\u00edas <em>vertical<\/em> e <em>interna<\/em>. Nuestra relaci\u00f3n con otras personas est\u00e1 influenciada, en primer lugar, por nuestra relaci\u00f3n con Dios (vertical) y, en segundo lugar, por nuestra relaci\u00f3n con nosotros mismos (interna). Estas dos relaciones son el verdadero principio. A menudo, los problemas que aportamos a nuestras relaciones horizontales provienen de distorsiones que hay en nuestra relaci\u00f3n con Dios y con nosotros mismos. Por eso, antes de entrar en los detalles de nuestras relaciones horizontales, tenemos que empezar por las otras dos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Vertical &#8211; Nuestra relaci\u00f3n con Dios<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El principio fundamental en nuestra relaci\u00f3n con Dios es que estamos hechos <em>por \u00e9l<\/em> y <em>para \u00e9l<\/em>. A decir verdad, lo mismo ocurre con todo lo que existe. Todas las cosas existen por causa de Dios y, en \u00faltima instancia, para sus prop\u00f3sitos. Bajo esta perspectiva, toda la creaci\u00f3n puede considerarse relacional, conectada con Dios, su creador, quien a su vez es relacional en su existencia como Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Y si toda la creaci\u00f3n es relacional, lo mismo puede decirse de todo ser humano; esto quiere decir que toda persona tiene una relaci\u00f3n con Dios. Ese es el significado de ser <em>humanos<\/em>. Somos criaturas de Dios. Esto es esencial para lo que somos, y es nuestra relaci\u00f3n m\u00e1s importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero inmediatamente nos encontramos con la ineludible realidad de que la relaci\u00f3n de todo ser humano con Dios est\u00e1 rota a causa de nuestro pecado. Hemos sido plagados por la ca\u00edda de nuestros padres originales, y continuamos su rebeli\u00f3n con nuestros propios pecados particulares, constantemente despreciando nuestra condici\u00f3n de criaturas y queriendo ser nuestra propia deidad. Entonces, la pregunta que nos queda por hacer ahora acerca de nuestra relaci\u00f3n con Dios es si sigue rota o si ha sido restaurada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTodav\u00eda nuestro pecado nos separa de Dios, o hemos sido reconciliados con \u00c9l?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, tal ruptura contin\u00faa si la ignoramos. De hecho, este es el procedimiento habitual para muchos. Parece que la forma m\u00e1s f\u00e1cil de manejar nuestra relaci\u00f3n fracturada con Dios es fingir que \u00c9l no existe. La Biblia nos dice que el ate\u00edsmo es necedad (ver Sal. 14:1), pero tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que el ate\u00edsmo es un mecanismo de defensa. El \u00abhumanismo exclusivo\u00bb, como se le ha llamado, es el movimiento de la humanidad para hacer de la trascendencia algo que hemos creado, neg\u00e1ndonos a reconocer cualquier realidad fuera de nosotros mismos. Esta resistencia a reconocer a Dios exige borrar toda idea de \u00c9l, o al menos las ideas que puedan atentar contra nuestra soberan\u00eda aut\u00f3noma. Esto es ate\u00edsmo a un nivel funcional. Es un intento de ocultar de nuestra vista y, por tanto, de nuestra mente, el dolor de la ruptura de nuestra relaci\u00f3n vertical, y esconderlo bajo el suelo de nuestra vida cotidiana. Pero, al igual que ocurre con el coraz\u00f3n palpitante de la oscura historia de Edgar Allen Poe, el sonido de nuestro crimen se hace cada vez m\u00e1s fuerte, a medida que nuestros intentos de ahogarlo buscan intensificarse y normalizarse. Este tipo de ignorancia voluntaria es una de las formas en que la ruptura permanece.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra manera en que se mantiene la ruptura en nuestra relaci\u00f3n con Dios es cuando asumimos que nosotros mismos somos la soluci\u00f3n. Esto ocurre cuando reconocemos que hay una ruptura pero pensamos que depende de nosotros resolver el problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Suponemos que la \u00fanica manera de superar el abismo entre Dios y nosotros es si nosotros, los ofensores pecaminosos, nos acercamos a \u00c9l, con la esperanza de impresionarle con nuestra religiosidad y buenas obras. Pensamos que as\u00ed nos ganaremos su favor y arreglaremos las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>John Bunyan, el escritor y pastor del siglo diecisiete, entendi\u00f3 lo in\u00fatil que puede ser esto. Su bi\u00f3grafa Faith Cook cuenta que cuando Bunyan lleg\u00f3 por primera vez a la convicci\u00f3n de su pecado, cay\u00f3 bajo \u00abel encantamiento de los rituales de la alta Iglesia.\u00bb<sup>1<\/sup> En su autobiograf\u00eda, dice que le invadi\u00f3 un esp\u00edritu de superstici\u00f3n, ocupado en todas las cosas que deb\u00eda hacer para mejorarse a s\u00ed mismo. Y admite que tuvo una buena racha durante un tiempo, llegando incluso a cumplir escrupulosamente los Diez Mandamientos y ganarse el respeto de sus vecinos, hasta que se dio cuenta de que aquello no se adher\u00eda \u2014 algo as\u00ed como la cinta adhesiva que sigo reaplicando en una parte de mi lavaplatos\u2014. A pesar de todos sus esfuerzos y del orgullo que sent\u00eda por su \u00abpiedad\u00bb, Bunyan no pod\u00eda apaciguar su propia conciencia. Sent\u00eda que nunca era suficiente lo que pod\u00eda hacer por Dios, y en cuesti\u00f3n de tiempo se encontr\u00f3 m\u00e1s desesperanzado que nunca. Hay un tipo de desesperanza que todo pecador siente a causa de su relaci\u00f3n rota con Dios, y existe otro tipo de desesperanza para los pecadores que se encuentran al otro lado del reconocimiento de esa ruptura y tratan de resolverla por s\u00ed mismos. La ruptura original se agrava por nuestra incapacidad para resolverla, y as\u00ed es como permanece e incluso se profundiza tanto para el pobre legalista como para el pobre ateo. Esa fue la historia de Bunyan. Tambi\u00e9n es la historia m\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces, \u00bfc\u00f3mo se restaura nuestra relaci\u00f3n con Dios?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dios se encarga de cerrar el abismo que nos separa.<\/p>\n\n\n\n<p>Imaginemos que Dios est\u00e1 muy arriba, en los cielos, y nosotros muy abajo, en la tierra. Hay una distancia entre nosotros, un abismo f\u00edsico y moral que representa todo lo que est\u00e1 mal en nosotros y en el mundo. Esa distancia no es solo la consecuencia de nuestro propio desastre, sino el recordatorio permanente de que esa brecha es necesaria. No somos merecedores de \u00e9l. Los seres humanos pueden tratar con todas sus fuerzas de superar esa brecha, de hacerse dignos, pero nunca da resultado. A este intento lo llamamos \u00abreligiosidad\u00bb. Buscamos desesperadamente subir hasta Dios por una escalera metaf\u00f3rica, pero no lo conseguimos. As\u00ed que Dios mismo vino hasta aqu\u00ed. Nunca podremos ser lo suficientemente capaces como para llegar a Dios, por eso \u00c9l se humill\u00f3 lo suficiente como para venir a nosotros. Esto es lo que hace que la buena noticia de Jesucristo sea tan maravillosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios Padre envi\u00f3 a su Hijo a este mundo para hacerse humano como nosotros, para ser verdaderamente humano por nosotros, y para morir en nuestro lugar, el justo por los injustos. Lo hizo para llevarnos de vuelta a Dios (1 Pe. 3:18). Jes\u00fas vino a salvarnos de nuestros pecados, encarnando la gracia de Dios para nosotros, tomando sobre s\u00ed lo que causaba ese abismo. \u00c9l fue directo a la ra\u00edz de nuestra relaci\u00f3n rota con Dios, satisfaciendo nuestra mayor necesidad, a un gran costo personal, \u00fanicamente por causa de su gran amor. A trav\u00e9s del Evangelio de Jesucristo, se restaura nuestra relaci\u00f3n con Dios. Dios se convierte en nuestro Padre, nosotros en sus hijos e hijas, viviendo en comuni\u00f3n con \u00e9l ahora y siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>La Biblia declara que la muerte de Jes\u00fas por los pecadores es la forma en que Dios demuestra su amor por ellos (Rom. 5:8). Jes\u00fas no muri\u00f3 en nuestro lugar para que Dios pudiera amarnos; muri\u00f3 en nuestro lugar precisamente porque Dios nos ama. Y nos ha amado desde que eligi\u00f3 fijar ese amor en nosotros antes de la fundaci\u00f3n del mundo (ver Ef. 1:4). Esta es la verdad m\u00e1s importante que debemos recordar en nuestra relaci\u00f3n con Dios, \u00c9l nos ama sin descanso, y por supuesto nosotros no lo merecemos. Nunca lo podremos merecer, por eso es que no debemos intentarlo. Y lo digo serio: no debemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente me reun\u00ed con un compa\u00f1ero de peregrinaje que habl\u00f3 conmigo de la misma forma en que los peregrinos hablan con los pastores. Me habl\u00f3 de sus luchas y sus dudas acerca del amor de Dios, y casualmente coment\u00f3 que no quer\u00eda intentar ganarse ese amor. En ese punto lo interrump\u00ed, no por ser descort\u00e9s (aunque las buenas noticias merecen un poco de indiscreci\u00f3n de vez en cuando), sino porque necesitaba saber que eso no era una opci\u00f3n. Le dije que no deb\u00eda intentar ganarse el amor de Dios, que es exactamente lo que me hubiera gustado que alguien me dijera hace a\u00f1os. El amor de Dios es simplemente una asombrosa gracia que recibimos humilde y gustosamente. Eso es lo que marc\u00f3 la diferencia para Bunyan.<\/p>\n\n\n\n<p>Al estar sentado un d\u00eda ante la predicaci\u00f3n habitual de la Palabra de Dios, escuchando un mensaje corriente pronunciado por un pastor corriente, el coraz\u00f3n de Bunyan se inund\u00f3 con la realidad del amor de Dios. Supo que Dios le amaba a pesar de su pecado, y que nada pod\u00eda separarle de ese amor (Rom. 8:35-39). En sus propias palabras, Bunyan dice que se sinti\u00f3 tan invadido por la alegr\u00eda que quiso hablarle del amor de Dios incluso a una bandada de cuervos que estaba reunida en el campo. Bunyan hab\u00eda encontrado un tesoro, y ese mismo tesoro est\u00e1 ah\u00ed para nosotros, apenas escondido si tan s\u00f3lo abri\u00e9ramos los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por causa del amor que Dios nos tiene, Jes\u00fas muri\u00f3 y resucit\u00f3 para restaurar nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l. Conocer en profundidad el amor de Dios por nosotros, manifestado en el Evangelio, es la clave para todo lo dem\u00e1s que tiene que ver con las relaciones. Aqu\u00ed es donde empezamos, con esta relaci\u00f3n vertical, y nunca vamos m\u00e1s all\u00e1 de su importancia transformadora.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Interna &#8211; Nuestra relaci\u00f3n con nosotros mismos<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>No es dif\u00edcil ver c\u00f3mo nuestra relaci\u00f3n con Dios (vertical) puede impactar en la manera en que nos relacionamos con los dem\u00e1s (horizontal). Cuando le preguntaron por el mandamiento m\u00e1s importante, Jes\u00fas respondi\u00f3,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el grande y primer mandamiento. Y el segundo es semejante a este: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas\u00bb(Mt. 22, 37-40).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo vertical y lo horizontal deben mantenerse unidos, como Jes\u00fas deja claro, pero a\u00fan hay otra categor\u00eda que debemos reconocer: nuestra relaci\u00f3n con nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra manera de hablar de esta \u00abrelaci\u00f3n\u00bbes refiri\u00e9ndonos a ella como nuestra autocomprensi\u00f3n. Es decir, la forma en que interpretamos nuestras historias y aceptamos qui\u00e9nes somos. Esto es tan natural en el discipulado que creo que el Nuevo Testamento simplemente lo asume. Pensemos en algunas de las autobiograf\u00edas de las cartas de Pablo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 \u00abPersegu\u00ed violentamente a la iglesia de Dios y trat\u00e9 de destruirla\u00bb(Ga. 1:13). <br>\u2013 \u00abYo [era] hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo\u00bb(Fil 3:5).<br>\u2013 \u00abTrabaj\u00e9 m\u00e1s que ninguno de ellos\u2026\u00bb(1Co 15:10).<br>\u2013 \u00abCristo Jes\u00fas vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero\u00bb(1Ti 1:15).<br>\u2013 \u00abDios tenga misericordia de [Epafrodito], y no solo de \u00e9l, sino tambi\u00e9n de m\u00ed, no sea que yo tenga tristeza sobre tristeza\u00bb(Fil 2:27).<br>\u2013 \u00abTres veces supliqu\u00e9 al Se\u00f1or acerca de esto, que me dejase\u00bb(2Co 12:8).<br>\u2013 \u00abHe sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo\u2026\u00bb(Ga 2:20).<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo era un hombre que pose\u00eda autoclaridad, que es la palabra utilizada por Richard Plass y James Cofield en su libro <em>The Relational Soul<\/em> [El alma relacional].<sup>2<\/sup> Todos estamos programados de cierta manera, moldeados por innumerables factores que han formado parte de nuestras vidas (acontecimientos pasados, emociones e interpretaciones). Plass y Cofield dicen que la s\u00edntesis de estos factores es lo que forma nuestra autocomprensi\u00f3n, o \u00abautoclaridad\u00bb, y eso es lo que m\u00e1s influye en la manera en que nos relacionamos en general, ya sea con Dios o con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Diez personas pueden reaccionar de forma distinta ante el mismo incidente, y realmente nos es de mucha ayuda saber por qu\u00e9 reaccionamos de la manera en que lo hacemos. De hecho, Plass y Cofield, con su experiencia combinada en ayudar a los cristianos a reconstruir los escombros de sus decisiones desastrosas, hacen la asombrosa observaci\u00f3n de que, \u00aben todos nuestros a\u00f1os de ministerio nunca hemos conocido a una sola persona cuyas relaciones hayan sufrido por falta de datos doctrinales\u00bb.<sup>3<\/sup> En otras palabras, la relaci\u00f3n vertical de uno, seg\u00fan las apariencias, podr\u00eda pasar desapercibida. La \u00abteolog\u00eda profesada\u00bbqueda bien sobre el papel.<sup>4<\/sup> \u00abPero\u00bb, a\u00f1aden Plass y Cofield,<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>\u00abhay muchas historias de ministerios colapsados, matrimonios alejados, hijos distantes, amistades fracasadas y conflictos entre compa\u00f1eros de trabajo porque las personas ten\u00edan muy poca autocomprensi\u00f3n. La ceguera que surge de la falta de conocimiento de lo que ocurre en nuestras almas es verdaderamente devastadora. La autoclaridad no es un juego de mesa. No es un ejercicio de autoayuda. Es m\u00e1s bien una traves\u00eda al interior de nuestros corazones para ver qu\u00e9 motivaciones est\u00e1n actuando en nuestras relaciones.\u00bb<sup>5<\/sup><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Las relaciones significativas con otros, e incluso con Dios, requieren que nos apropiemos de nuestras historias. Fue el puritano John Owen quien dijo: \u00abO matas el pecado o el pecado te matar\u00e1 a ti\u00bb. Plass y Cofield podr\u00edan a\u00f1adir: \u00abApr\u00f3piate de tu historia o tu historia, llena de interpretaciones impl\u00edcitas y recuerdos inconscientes, se apropiar\u00e1 de ti\u00bb.<sup>6<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Y sin duda, todos tenemos alg\u00fan grado de dolor en nuestras historias. El sufrimiento es una triste y angustiosa realidad de nuestro mundo fragmentado. Pero no importa el sufrimiento, ni lo intenso que sea, no es el que tiene la \u00faltima palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas deja esto muy claro.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el escritor Fred Buechner alguna vez dijo, la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas significa que lo peor nunca es el final, y eso tambi\u00e9n es v\u00e1lido para quienes nosotros somos. Los buenos prop\u00f3sitos de Dios perdurar\u00e1n, y siempre son m\u00e1s grandes que cualquier momento en el que nos encontremos o que nos venga a la memoria. Me siento culpable por no saber c\u00f3mo decir esto con m\u00e1s profundidad, pero esta siguiente frase es lo mejor que puedo hacer, y lo digo tan en serio como es humanamente posible. Aunque tu sufrimiento es real y te ha impactado, no tiene por qu\u00e9 definirte, porque tienes una nueva vida en la vida de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>A eso es a lo que se refiere Pablo cuando dice que \u00abni la circuncisi\u00f3n es nada, ni la incircuncisi\u00f3n, sino una nueva creaci\u00f3n\u00bb(Gal. 6:15), y \u00absi alguno est\u00e1 en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas\u00bb(2 Cor. 5:17). En Cristo eres nuevo, y eso es lo que al final importa \u2014al igual que hoy\u2014, aunque hayan quedado cicatrices. Todos en Cristo somos nuevos, y cada uno de nosotros tiene tendencias de innumerables tipos. Seamos quienes seamos, una mezcla de personalidad y condicionamientos ambientales, moldeados por las diferentes maneras de vivir en las cuales y contra las cuales hemos pecado en el pasado, somos personas individuales y Dios nos ama. Nos ama a cada uno de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Con frecuencia le he dicho a mi iglesia que cuando Dios nos salva, no nos pone la etiqueta de \u00abSALVADOS\u00bby nos arroja a un reba\u00f1o sin rostro, sino que <em>nos<\/em> salva, su gracia particular supera nuestro quebrantamiento particular. Pasamos a formar parte del pueblo de Dios \u2014 entramos en su familia\u2014, pero \u00e9l sigue conociendo nuestros nombres y nuestros corazones, y claro que los conoce, porque si no fuera as\u00ed Jes\u00fas no nos habr\u00eda dicho que Dios sabe cu\u00e1ntos cabellos tenemos en nuestra cabeza (ver Lucas 12:7). De hecho, como lo explica el pastor Dane Ortlund, las cosas que m\u00e1s nos disgustan de nosotros mismos son precisamente los lugares en los que la gracia de Dios abunda a\u00fan m\u00e1s.<sup>7<\/sup> Los aspectos de nuestra autoclaridad que m\u00e1s nos molestan son los que m\u00e1s atraen a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo he o\u00eddo decir que solamente podemos rendir todo lo que conocemos de nosotros mismos a todo lo que conocemos de Dios. Por tanto, un conocimiento m\u00e1s profundo de nosotros mismos, junto con un conocimiento m\u00e1s profundo de Dios, conduce a una rendici\u00f3n mucho m\u00e1s profunda. Aprendemos m\u00e1s sobre qui\u00e9nes somos<em> para as\u00ed<\/em> poder seguir entreg\u00e1ndonos a la realidad del amor de Dios. Somos amados por Dios. Eso es lo que somos a fin de cuentas. Por encima de todas las dem\u00e1s cosas que nos hacen ser lo que somos, debemos o\u00edr las palabras de Dios dirigidas a Jes\u00fas en su bautismo, aplicadas ahora a nosotros por nuestra uni\u00f3n con \u00c9l: \u00abEste es mi hijo amado, en quien tengo complacencia\u00bb<br>(Mt 3:17).<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfIncluso yo?,<\/em> podr\u00edas pensar. <em>S\u00ed, incluso t\u00fa.<\/em> T\u00fa y yo, debo decir. Aqu\u00ed es a donde nos lleva la autoclaridad, aunque a cada uno por caminos individuales. Esta \u00abrelaci\u00f3n interna\u00bbes vital para tener relaciones significativas con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Horizontal &#8211; Nuestra relaci\u00f3n con los dem\u00e1s<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Cuando nuestros corazones se inundan con la realidad del amor de Dios, lo suficiente como para hacernos querer predicarle a los cuervos como le pas\u00f3 a Bunyan, eso puede hacer que todo lo dem\u00e1s se opaque de la manera m\u00e1s correcta. Fue el salmista quien dijo a Dios: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n tengo yo en los cielos sino a Ti? Fuera de Ti, nada deseo en la tierra\u00bb(Sal 73:25).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esa forma de hablar es una peque\u00f1a muestra de lo que es el cielo en la tierra, y yo quiero algo as\u00ed, \u00bfno lo querr\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n? Pero a medida que lo tenemos, \u00bfsignificar\u00eda eso que no necesitamos relacionarnos con los dem\u00e1s? \u00bfPodemos estar tan consumidos por el amor de Dios que preferir\u00edamos una vida de soledad, escondidos de todas las distracciones de este mundo absurdo con su gente absurda, encerrados en una caba\u00f1a en alg\u00fan lugar junto a un estanque hasta que partamos hacia aquello que es \u00abmucho mejor\u00bb? \u00bfEs esta forma de vivir de \u00absolo Dios y yo\u00bbla mejor vida?<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que no. Pero, si soy sincero, en mis momentos de necesidad relacional m\u00e1s aguda \u2014cuando realmente me ayudar\u00eda una relaci\u00f3n horizontal, como una palabra de afirmaci\u00f3n de mi esposa o el cuidado expreso de un amigo\u2014, a menudo me reprocho a m\u00ed mismo por no creer un poco m\u00e1s en el amor que Dios tiene por m\u00ed. <em>Si realmente supiera que Dios me ama, no necesitar\u00eda nada m\u00e1s,<\/em> me digo.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso parece ser lo correcto, pero en realidad no lo es, al menos no aqu\u00ed ni por ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Innumerables personas han acogido la <em>Oraci\u00f3n de la Serenidad (Serenity Prayer)<\/em> de Reinhold Niebuhr, pero pocos recuerdan esa l\u00ednea en la que le pide a Dios que, al igual que Jes\u00fas lo hizo, le ayude a <br>aceptar a<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00abeste mundo pecador tal y como es,<br>no como yo desear\u00eda que fuera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este mundo <em>tal y como es,<\/em> o los seres humanos tal y como somos, siendo descaradamente pecadores o solo dolorosamente comunes, necesitamos a los dem\u00e1s. Las personas necesitan a otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>En su libro <em>Side by Side,<\/em> el consejero Ed Welch dice que todo el mundo es alguien que necesita ayuda y alguien que puede dar ayuda.<sup>8<\/sup> Todos somos a la vez necesitados de ayuda y todos podemos darla. El ap\u00f3stol Pablo insin\u00faa lo mismo cuando le ordena a toda la iglesia: \u00abLleven los unos las cargas de los otros, y cumplan as\u00ed la ley de Cristo\u00bb (Ga 6:2). Los que <em>llevan las cargas<\/em> y los <em>otros<\/em> son exactamente los mismos. Somos nosotros. Todos somos <em>receptores<\/em> y <em>dadores<\/em>, y eso forma parte de nuestra humanidad. Por eso la vida consiste en relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nuestras relaciones horizontales abarcan un vasto mundo que nos resulta muy dif\u00edcil comprender. Si las relaciones horizontales son una categor\u00eda, seguramente hay subcategor\u00edas por debajo que tienen sus propias secciones en las librer\u00edas. Imagina cu\u00e1nta tinta se ha gastado en libros acerca del matrimonio. El tema de la paternidad por s\u00ed solo es lo suficientemente amplio como para tener sus propias subcategor\u00edas y nichos, como por ejemplo c\u00f3mo educar a dos hermanas adolescentes en la era de los smartphones cuando una es una superdotada y la otra desordena constantemente su casillero. Probablemente ya haya un libro dedicado a eso en alguna parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 debemos entender acerca de las relaciones horizontales en general que se aplique a este tipo de relaciones en particular?<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es la pregunta que vamos a buscar responder en lo que sigue ahora. Quiero ofrecer una forma de pensar sobre las relaciones horizontales que sea mucho m\u00e1s amplia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 nuestra relaci\u00f3n vertical con Dios afecta a todas las dem\u00e1s relaciones en nuestra vida?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 es importante la autoclaridad en tu crecimiento como cristiano?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfHay alg\u00fan aspecto de tu relaci\u00f3n interna que necesites redescubrir o reinterpretar a la luz del amor de Dios por ti en Cristo?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parte II: Llamados y tipos relacionales<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Tratemos de pensar por un momento en los t\u00e9rminos <em>llamado<\/em> y <em>tipos<\/em>. Por un lado est\u00e1 nuestro llamado en las relaciones, que se refiere a lo que Dios espera de nosotros, y por otro lado est\u00e1 el tipo de relaci\u00f3n en la que se desarrolla nuestro llamado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de llamado, nos referimos a la interacci\u00f3n y coincidencia que existen entre <em>autoridad<\/em> y <em>responsabilidad<\/em>. La autoridad se refiere a lo que tenemos derecho, o a lo que estamos autorizados a hacer; la responsabilidad se refiere a lo que estamos obligados o debemos hacer. A veces en las relaciones es una o la otra, a veces ambas, a veces ninguna, y eso viene de Dios. Nuestro llamado relacional es, en el \u00faltimo an\u00e1lisis, lo que <em>\u00c9l<\/em> espera de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y estos dos llamados \u2014autoridad y responsabilidad\u2014 son fundamentales para la forma en que nos relacionamos con los dem\u00e1s y caen dentro de un triple paradigma que sacamos de lo que es el hogar.<\/p>\n\n\n\n<p>Como podemos ver, Dios cre\u00f3 el hogar para que fuera la base de la sociedad humana, con sus padres y madres, hermanos y hermanas, hijos e hijas. De entrada, hay que se\u00f1alar que estas distinciones requieren una comprensi\u00f3n b\u00e1sica del concepto de <em>jerarqu\u00eda<\/em>. S\u00e9 muy bien que esa palabra nos pone nerviosos a todos y que gran parte de nuestro mundo moderno ha intentado por todos los medios derribar esa noci\u00f3n, pero luchar contra la jerarqu\u00eda es luchar contra el universo. Simplemente no puedes ganar, porque Dios es Dios y \u00e9l hizo el mundo de esta manera. Hay diferentes tipos de relaciones, hechas a prop\u00f3sito, y se expresan en el dise\u00f1o de Dios para el hogar. De ah\u00ed se desprenden todas las dem\u00e1s formas en que nos relacionamos con los dem\u00e1s. El Catecismo Mayor de Westminster afirma esto en su exposici\u00f3n del quinto mandamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El quinto mandamiento de \u00c9xodo 20:12 dice: \u00abHonra a tu padre y a tu madre, para que tus d\u00edas sean prolongados en la tierra que el Se\u00f1or tu Dios te da\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta 126 del catecismo dice: \u00ab\u00bfHasta d\u00f3nde llega la extensi\u00f3n general del quinto mandamiento?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta: La extensi\u00f3n general del quinto mandamiento alcanza al cumplimiento de todos aquellos deberes que tenemos los unos para con los otros en nuestras diversas relaciones, como <em>superiores, inferiores o iguales<\/em>.<sup>9<\/sup> (\u00e9nfasis a\u00f1adido)<\/p>\n\n\n\n<p>Otra forma de expresar estas \u00abdiversas relaciones\u00bb\u2014lo que aqu\u00ed estamos llamando <em>tipos<\/em>\u2014 son las relaciones que existen de padres, hermanos e hijos. Nos vemos involucrados con los dem\u00e1s en-relaci\u00f3n-sobre, en-relaci\u00f3n-igual o en-relaci\u00f3n-bajo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"593\" height=\"514\" src=\"https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6575\" style=\"width:305px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/3.jpg 593w, https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/3-300x260.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En resumen, nuestros llamados relacionales incluyen autoridad o responsabilidad; nuestro tipo de relaci\u00f3n es en-relaci\u00f3n-sobre, en-relaci\u00f3n-igual o en-relaci\u00f3n-bajo. En cada relaci\u00f3n, nos involucramos en un cierto tipo de ella partiendo desde el llamado de autoridad y\/o responsabilidad dado por Dios. Aqu\u00ed tenemos un ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Aplicando el llamado y sus tipos<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Soy padre de ocho hijos y, en nuestra relaci\u00f3n, estoy por encima de ellos. Esa relaci\u00f3n la entablo con la autoridad que Dios me ha dado. El llamado relacional es <em>autoridad;<\/em> el tipo relacional es en-relaci\u00f3n-sobre. En la pr\u00e1ctica, esto significa que puedo mandar a mis hijos a limpiar su habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hijos m\u00edos, han sido llamados a la responsabilidad de la obediencia (ver Ef. 6:1). Deben obedecer lo que estoy autorizado a mandarles, y practican esa responsabilidad bajo mi autoridad. Hasta aqu\u00ed se trata de un ejemplo sencillo, pero se vuelve algo m\u00e1s complejo. Tengo la autoridad como padre para dar a mis hijos directivas para la limpieza \u2014ejerzo el tipo en-relaci\u00f3n-sobre, con el llamado de autoridad\u2014, pero \u00bftengo tambi\u00e9n una responsabilidad en esas directivas?<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, realmente la tengo, en tanto que la limpieza de la habitaci\u00f3n es uno de los aspectos de la crianza de mis hijos en la disciplina y la instrucci\u00f3n del Se\u00f1or, que es lo que Dios me dice que haga como el padre cristiano que soy (ver Ef. 6:4). Los padres cristianos siempre ejercen su autoridad bajo la autoridad de Dios, mediada a trav\u00e9s de la iglesia local.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos simult\u00e1neamente en-relaci\u00f3n-sobre (padre-hijo) y en-relaci\u00f3n-bajo (Dios-hombre). La paternidad, en su llamado, es una interrelaci\u00f3n de autoridad y responsabilidad. La autoridad de un padre, en relaci\u00f3n con sus hijos, es un aspecto de la responsabilidad del padre hacia Dios, con quien est\u00e1 en relaci\u00f3n bajo su autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed, todo va bien. Las personas con autoridad tambi\u00e9n pueden estar bajo la autoridad de otros. Esto ocurre en todas partes y es cierto para toda autoridad a excepci\u00f3n de Dios. Pero consideremos esto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa si uno de mis cuatro hijos decide mandonear y dar \u00f3rdenes a sus otros hermanos?, \u00bfes eso correcto, ya que los hermanos est\u00e1n en-relaci\u00f3n-igual y no tienen autoridad entre s\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>En general, no, eso no es correcto, porque los hermanos no tienen autoridad el uno sobre el otro a menos que sus padres les den esa autoridad. La autoridad entre los que est\u00e1n en-relaci\u00f3n-igual tiene que ser delegada por la autoridad que est\u00e1 sobre ellos. Un hermano no puede darle \u00f3rdenes a los otros para que vayan a buscar la pelota que cay\u00f3 fuera del campo de b\u00e9isbol, por ejemplo, pero puede referirse a su pap\u00e1 y decir a los dem\u00e1s de manera apropiada: \u00abNo escondan esos calcetines debajo de la cama\u00bb. Y puede recurrir a su padre cuando sus hermanos esconden los calcetines de todos modos (los que esconden los calcetines pueden llamar a esto \u00abser un sopl\u00f3n\u00bb, pero b\u00e1sicamente es un reconocimiento de la autoridad).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto sucede tan a menudo en nuestra vida cotidiana que pocas veces reconocemos la din\u00e1mica relacional que est\u00e1 en juego. Cuando dejo a mis hijos solos en una habitaci\u00f3n que han desordenado, en una escena que podr\u00eda ser propia de <em>El Se\u00f1or de las Moscas<\/em>, es fascinante la frecuencia con la que he o\u00eddo a uno o dos de ellos decir: \u00abPap\u00e1 dijo\u2026\u00bb. \u00abPap\u00e1 dijo que pusi\u00e9ramos la ropa sucia en el cesto\u00bb, por eso, \u00abno escondas esos calcetines debajo de la cama\u00bb. Ellos est\u00e1n en-relaci\u00f3n-igual, pero mencionan el hecho de que comparten su hermandad en-relaci\u00f3n-bajo. Por eso se hacen mutuamente responsables ante esa autoridad que les ha dicho algo sobre la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodemos aplicar llamado y tipo a otras relaciones?<\/p>\n\n\n\n<p>Como padre, les puedo ordenar a mis hijos que limpien sus habitaciones, pero no le puedo ordenar a Steve, mi vecino de al lado, que limpie la suya. Steve y yo estamos en-relaci\u00f3n-igual, como lo estar\u00edan dos hermanos. No tengo ninguna autoridad sobre \u00e9l, y ninguna responsabilidad hacia \u00e9l aparte de los mandamientos b\u00edblicos de dar testimonio cristiano y de decencia. No puedo decirle que haga nada a <em>menos que<\/em> eso est\u00e9 relacionado con algo que hayamos acordado mutuamente, que es a lo que llamamos contratos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los contratos son el medio por el que las personas en-relaci\u00f3n-igual, por ejemplo los hermanos, intentan vivir de forma que exista confianza y paz. Como carecen de autoridad unos sobre otros, acuerdan mutuamente someterse a un documento que ellos mismos autorizan para proteger sus intereses. Un documento firmado es lo que hace oficial estos contratos, pero nuestra existencia relacional horizontal suele estar llena de contratos no escritos, amorfos, al igual que de expectativas mutuas que no se verbalizan. A veces tambi\u00e9n hay promesas dichas, que es lo que llamamos <em>dar nuestra palabra<\/em>. Llegados a este punto, estamos a un paso de comenzar a hablar de la historia de la democracia y el concepto de la \u00abteor\u00eda del contrato social\u00bb. No es una exageraci\u00f3n decir que los Estados Unidos tienen sus ra\u00edces en una filosof\u00eda de relaciones humanas. La misi\u00f3n que ten\u00edan por realizar los Padres Fundadores de Norteam\u00e9rica, siguiendo el ejemplo de sus contempor\u00e1neos intelectuales del siglo dieciocho, era la de establecer un gobierno de seres humanos que estuvieran en-relaci\u00f3n-igual, y no fueran simples s\u00fabditos de un rey. Mi imagen favorita de este \u00abcontrato\u00bbes de una caricatura que muestra a dos hombres con sombreros yanquis d\u00e1ndose la mano, y uno de ellos dice: \u00abT\u00fa no me matas, yo no te mato\u00bb. El otro asiente y le responde: \u00abMe parece bien\u00bb. La vida consiste en relaciones y, por lo que parece, las naciones tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que Steve y yo, que estamos en-relaci\u00f3n-igual, tenemos un acuerdo sobre un cortador de c\u00e9sped que compartimos, pero que es lo suficientemente simple como para no tener que dejarlo por escrito. Hemos dado nuestra palabra el uno al otro. Pero m\u00e1s all\u00e1 de que le ponga gasolina al cortador de c\u00e9sped y lo guarde en su garaje, no puedo decirle nada acerca de la limpieza de su habitaci\u00f3n o de sembrar m\u00e1s c\u00e9sped en oto\u00f1o. Tampoco puedo dec\u00edrselo al nuevo vecino de enfrente, aunque su c\u00e9sped lo necesite todav\u00eda m\u00e1s. Cuando desaprobamos ciertas cosas de otras personas a las que no estamos autorizados a corregir \u00bfsabes c\u00f3mo se le llama a eso? Se le llama juzgar. Es tambi\u00e9n por esa raz\u00f3n que ser muy cr\u00edtico llega a ser algo tan tedioso. Son demasiados carriles por vigilar. Cuando Pablo nos dice que oremos para vivir en paz y tranquilidad (ver 1 Tim. 2:2), no est\u00e1 imaginando una utop\u00eda agraria, pero es probable que considere como algo positivo el que cuidemos nuestro propio c\u00e9sped.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfy qu\u00e9 pasa si el nuevo vecino de enfrente construye un laboratorio de metanfetamina en su s\u00f3tano o empieza a traficar con dragones de Komodo para venderlos en el mercado negro? \u00bfLe ordeno que deje de hacerlo? En realidad, no. Lo que hago es llamar a la polic\u00eda. Y la polic\u00eda se encargar\u00e1 de hacer cumplir la ley. La ley, con la que nos encontramos en-relaci\u00f3n-bajo, es algo a lo que mi vecino se someti\u00f3 voluntariamente cuando compr\u00f3 una casa dentro una municipalidad que proh\u00edbe las drogas ilegales y las mascotas ex\u00f3ticas. Realmente todos mis vecinos son buenas personas, pero entiendes cu\u00e1l es mi punto. Entre vecinos estamos en-relaci\u00f3n-igual, como ocurre entre hermanos, pero nos encontramos en-relaci\u00f3n-bajo cuando se trata de la ley, la cual es mediada a trav\u00e9s de lo que leg\u00edtimamente llamamos \u00ablas autoridades\u00bbo \u00ablas fuerzas de orden p\u00fablico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>El rol de la decencia<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Los llamados y tipos relacionales nos pueden ser de ayuda para saber c\u00f3mo entablar relaciones, sin embargo, a\u00fan hay m\u00e1s. Una cosa es considerar a los vecinos en-relaci\u00f3n-igual si tienen m\u00e1s o menos tu misma edad, pero \u00bfy si son lo bastante mayores como para ser tus abuelos? \u00bfY si eres hombre y tu vecino es una mujer? \u00bfY si te los encuentras medio muertos al borde del camino de Jeric\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>La edad, el sexo y la necesidad manifiesta pr\u00f3xima no determinan el tipo de relaci\u00f3n. Otro vecino que vive unas casas m\u00e1s abajo tiene edad suficiente como para ser mi abuelo, pero su edad no le convierte en una autoridad para m\u00ed. Sin embargo, esto s\u00ed influye en el comportamiento relacional, algo a lo que tambi\u00e9n podemos llamar decencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo le dice a Timoteo,<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>No reprendas con dureza al anciano, sino acons\u00e9jalo como si fuera tu padre. Trata a los j\u00f3venes como a hermanos; a las ancianas, como a madres; a las j\u00f3venes, como a hermanas, con toda pureza.\u00bb<br>(2Ti 5:1-2 NVI).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Aunque el tipo de relaci\u00f3n sea el mismo, tenemos una responsabilidad respecto a c\u00f3mo nos tratamos unos a otros. En nuestras traducciones al espa\u00f1ol se a\u00f1ade el verbo \u00abtratar\u00bb, pero la idea es la decencia hacia los dem\u00e1s: comportarse de una forma que se ajuste a las realidades sociales.<sup>10<\/sup> As\u00ed que los chicos que practican lucha deber\u00edan negarse a competir contra chicas, aunque los organizadores del programa de atletismo de los institutos sean tan tontos como para hacer de la lucha un deporte mixto. Nuestra vocaci\u00f3n relacional es la responsabilidad de mostrar decencia. Por eso tambi\u00e9n es costumbre en algunas partes de nuestro pa\u00eds que hombres relativamente j\u00f3venes se refieran a mujeres algo mayores con t\u00edtulos como \u00abse\u00f1orita\u00bb(Miss). A\u00fan en la actualidad, a pesar de haber pasado casi dos d\u00e9cadas fuera del Sur de los Estados Unidos, me resulta dif\u00edcil referirme a una mujer solo por su nombre de pila si es lo suficientemente mayor como para ser mi madre. De hecho, a mi propia suegra, que vive con mi familia, la llamo \u00abMiss Pam\u00bb. Porque no soy un soci\u00f3pata.<\/p>\n\n\n\n<p>La Biblia habla directamente acerca de nuestra decencia relacional en los tipos relacionales de <em>sobre y bajo<\/em>, como se ve en los par\u00e1metros dom\u00e9sticos de las cartas de Pablo (por ejemplo, Ef. 5:22-6:9). El matrimonio, la paternidad, las relaciones laborales&#8230; la palabra de Dios los aborda todos. Pero la Biblia tambi\u00e9n tiene mucho que decir respecto a c\u00f3mo comportarnos con aquellos con quienes estamos en-relaci\u00f3n-igual.<\/p>\n\n\n\n<p>El Nuevo Testamento incluye al menos 59 mandamientos dirigidos a la forma en que nos tratamos los unos a los otros \u2014a menudo conocidos como pasajes de \u00abunos a otros\u00bb\u2014 y sirven de modelo para la decencia relacional. Estos mandamientos tienen sus ra\u00edces en la segunda tabla del Dec\u00e1logo, resumida en el segundo mandamiento m\u00e1s importante: amar a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo (ver Mateo 22:36-40; G\u00e1latas 5:14; Romanos 13:8-10). Me refiero a los mandamientos de \u00abunos a otros\u00bb, como \u00absean m\u00e1s bien amables unos con otros\u00bb(Ef. 4:32); \u00abdejen de mentirse los unos a los otros\u00bb(Col. 3:9); \u00absean hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuraciones\u00bb(1 Pe. 4:9). Todo esto es decencia relacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque estos mandamientos nos ayudan a definir c\u00f3mo debe ser la decencia, la mayor parte de nuestra decencia relacional no est\u00e1 escrita, sino que forma parte del tejido de nuestras expectativas sociales. Esto viene marcado por la cultura, y estas expectativas son m\u00e1s f\u00e1ciles de reconocer cuando se las <em>desaf\u00eda<\/em>. Incluso en los Estados Unidos de hoy d\u00eda, con toda su decadencia cultural, la mayor\u00eda de la gente sigue considerando vergonzoso que un vecino m\u00e1s joven maltrate a un anciano o que un vecino ignore a alguien que se encuentra en una situaci\u00f3n de necesidad urgente. Algunos estados incluso cuentan con leyes para esto, conocidas como \u00ableyes del buen samaritano\u00bb. Dicho de forma sencilla, estas leyes tipifican como delito menor el hecho de que una persona sepa que alguien est\u00e1 en grave peligro y, aun as\u00ed, se niegue a intervenir o a ponerse en contacto con los servicios de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez me encontr\u00e9 con el escenario exacto por el cual se cre\u00f3 dicha ley.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana temprano estaba conduciendo por mi vecindario de Minneapolis, mientras todo estaba tranquilo y hab\u00eda suficiente claridad como para poder ver. Al llegar a una se\u00f1al de alto, de repente escuch\u00e9 a una mujer gritando: \u00ab\u00a1Socorro! \u00a1Socorro!. Mir\u00e9 a mi izquierda y vi a una mujer corriendo hacia m\u00ed, con un hombre que ven\u00eda persigui\u00e9ndola agresivamente. \u00ab\u00a1Llama al 911!\u00bb, dijo desesperada, mientras corr\u00eda hacia la ventanilla de mi asiento del conductor (la necesidad era pr\u00f3xima y manifiesta). Al ver esto el hombre retrocedi\u00f3, pero segu\u00eda estando a la vista, y yo hice la llamada m\u00e1s extra\u00f1a que he hecho en mi vida, en parte porque le dije a la operadora que el hombre llevaba un \u00abtrineo\u00bb(<em>toboggan<\/em> en ingl\u00e9s) en la cabeza, es decir, un gorro. En donde yo crec\u00ed a esos gorros los llam\u00e1bamos trineos. Confundida, la central inform\u00f3 de que el hombre que persegu\u00eda a la mujer llevaba un trineo en la cabeza mientras corr\u00eda. Realmente esperaba que la polic\u00eda pudiera dar con ese sujeto. Una vez aclarado ese detalle, inform\u00e9 a la central de que la mujer no parec\u00eda estar herida y me qued\u00e9 en la se\u00f1al de alto hasta que lleg\u00f3 la polic\u00eda, porque era lo m\u00e1s decente que pod\u00eda hacer. Pero tambi\u00e9n porque es la ley de por aqu\u00ed, y una buena ley.<\/p>\n\n\n\n<p>Como vecinos, estamos en-relaci\u00f3n-igual, sin ninguna autoridad sobre los otros, pero la decencia es nuestra responsabilidad. Y esa responsabilidad toma diferentes formas seg\u00fan la edad, el sexo y la necesidad pr\u00f3xima manifiesta.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>\u00bfDecencia cercana y lejana?<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El adjetivo \u00abpr\u00f3ximo\u00bbes especialmente importante en el siglo XXI. Durante la mayor parte de la historia, las necesidades manifiestas siempre estuvieron geogr\u00e1ficamente pr\u00f3ximas. La conciencia de las necesidades se limitaba a lo que la gente pod\u00eda encontrar personalmente. Hoy es distinto, gracias a la tecnolog\u00eda y los medios de comunicaci\u00f3n. En cualquier momento podemos estar al tanto de innumerables necesidades en todo el mundo. La gente nunca ha estado tan al corriente de cosas tan terribles que pasan en otros lugares respecto a las cuales no puede hacer absolutamente nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Fui llamado a la responsabilidad con la vecina a la que vi y o\u00ed gritar pidiendo ayuda, pero tambi\u00e9n he le\u00eddo sobre necesidades similares que yo mismo no oigo ni veo. \u00bfCu\u00e1l es mi responsabilidad hacia esas personas? \u00bfEs mi responsabilidad rescatar a los que sufren y alimentar a los hambrientos en diferentes regiones? \u00bfIncluye eso a los 828 millones de personas que pasan hambre? \u00bfExisten alg\u00fan l\u00edmite a mi responsabilidad de mostrar decencia hacia los necesitados?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, para ser claros, es algo bueno cada vez que alguien muestra decencia hacia los necesitados, independientemente de lo pr\u00f3ximas que sean esas necesidades. Sin embargo, ese tipo de compromiso es un llamado \u00fanico y no es una responsabilidad que comparten todos. Cuando alguien se dedica a este tipo de ministerio, podr\u00edamos decir que esa persona tiene una carga por una necesidad espec\u00edfica. Por ejemplo, necesitar\u00edas sentir una carga para invertir en soluciones de agua potable para los ni\u00f1os de los pa\u00edses en desarrollo, pero no necesitas una carga para llamar a la polic\u00eda cuando un vecino est\u00e1 en peligro inminente, corriendo hacia tu auto. Esa ser\u00eda tu responsabilidad, tu deber, tu llamado. No es algo por lo que se deba orar. No necesitas \u00abver este video\u00bbpara despertar la compasi\u00f3n. Esta <em>responsabilidad<\/em> de mostrar decencia viene determinada por la necesidad pr\u00f3xima y manifiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que Jes\u00fas nos ense\u00f1a en Lucas 10, la famosa par\u00e1bola del Buen Samaritano (ver Lucas 10:29-37). El hombre abandonado y casi muerto estaba claramente necesitado, desesperado por una intervenci\u00f3n que era poco arriesgada, y sin embargo tanto el sacerdote como el levita lo ignoraron. No lo hicieron borrando el correo o apagando el video, sino que pasaron al otro lado del camino para alejarse de \u00e9l. F\u00edsicamente giraron la cabeza y se apartaron en otra direcci\u00f3n de un hombre agonizante.<\/p>\n\n\n\n<p>El samaritano, aunque no era un religioso en comparaci\u00f3n con los transe\u00fantes anteriores, tuvo compasi\u00f3n del hombre herido. Jes\u00fas dijo que el samaritano, el hombre compasivo, demostr\u00f3 ser el verdadero pr\u00f3jimo. El samaritano no fue en busca de todas las v\u00edctimas de robo que hab\u00edan en Palestina, sino que ayud\u00f3 al hombre que ten\u00eda en frente, y por eso decimos que era \u00abbueno\u00bb. Fue pura y simple decencia relacional, y tal decencia es nuestra responsabilidad con cada persona con la que estamos en-relaci\u00f3n-igual. Esto es lo que Dios espera de nosotros, y que lo apliquemos prudentemente con los dem\u00e1s de acuerdo con la edad, el sexo y la necesidad pr\u00f3xima y manifiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta responsabilidad es tambi\u00e9n lo que marca la pauta de mutuas expectativas que tenemos en las relaciones. Si todos somos dadores y receptores, como quienes est\u00e1n en-relaci\u00f3n-igual, \u00bfc\u00f3mo es que exactamente se deber\u00eda interpretar eso cuando se trata de <em>relaciones particulares<\/em> en <em>circunstancias normales<\/em>? \u00bfQu\u00e9 se espera de nosotros en nuestras relaciones cuando no estamos delante de una necesidad desesperada?<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que hemos establecido un contexto para pensar ampliamente sobre las relaciones, ser\u00eda \u00fatil profundizar en una aplicaci\u00f3n mucho m\u00e1s detallada, especialmente cuando se trata de complejidades relacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo influye la categor\u00eda de \u00abdecencia\u00bben algunas de tus relaciones?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfCu\u00e1les son algunos ejemplos de c\u00f3mo se puede desafiar la decencia relacional que no est\u00e1 por escrito?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfCu\u00e1les son algunos ejemplos de relaciones sobre\/igual\/bajo en tu vida?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parte III: Explorando la complejidad relacional<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La vida consiste en relaciones, y las relaciones son dif\u00edciles, y si tuvi\u00e9ramos que apuntar a una cosa que las hace complicadas ser\u00eda nuestro fracaso y el de los dem\u00e1s a la hora de cumplir las expectativas. Lo m\u00e1s probable es que esas expectativas tengan que ver con necesidades. Todos somos capaces de dar ayuda, y a veces no lo hacemos muy bien. Y como necesitados de ayuda, nuestras expectativas tambi\u00e9n pueden llegar a ser poco realistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, si las necesidades expresadas por una persona no son atendidas, esa persona desarrolla una desconfianza relacional que conduce a una angustia relacional que hace que deje de expresar sus necesidades o, al menos, que tenga dificultades para hacerlo. Ya podr\u00e1s imaginarte c\u00f3mo este tipo de desconfianza relacional y el analfabetismo a la hora de expresar las necesidades se puede manifestar en las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo peor de todo es que la realidad de las necesidades insatisfechas es una de desesperanza, que es lo que se encuentra detr\u00e1s de gran parte de las adicciones. Puesto de forma sencilla, la adicci\u00f3n es un intento de escapar de la desesperanza. Es \u00abnuestro m\u00e1s firme intento de hacer que nuestros mundos emocionales se sientan c\u00f3modos y sin problemas\u00bb.<sup>11<\/sup> Y gran parte de la desesperanza, la incomodidad y los problemas humanos, puede remontarse a las necesidades que han quedado constantemente desatendidas. La gente se desespera por escapar del dolor, y \u00bfpodemos siquiera empezar a cuantificar cu\u00e1nto dolor en nuestro mundo proviene de nuestras fracturas relacionales?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin lugar a dudas, este hecho afecta nuestras relaciones esenciales en el hogar, pero tambi\u00e9n se\u00f1ala el poder que tienen las relaciones en cualquier otro lugar. Es dif\u00edcil imaginar una prioridad m\u00e1s importante que la de desarrollar lo que se ha denominado \u00abinteligencia relacional\u00bb. En pocas palabras, debemos entender nuestras expectativas relacionales para comprender nuestro papel como necesitados de ayuda y como dadores de ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre que te encuentres ante una situaci\u00f3n relacional dif\u00edcil en la que esto no est\u00e9 del todo claro, el primer paso, ante y para Dios, siempre debe ser aclarar las tres partes: llamado, tipo y decencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 En primer lugar, considera si tu llamado es uno de autoridad o responsabilidad, o ambos o ninguno.<br>\u2013 En segundo lugar, identifica el tipo de relaci\u00f3n, si est\u00e1s actuando sobre, al lado o debajo de, y qu\u00e9 \u00abcontratos\u00bbpueden haber de por medio.<br>\u2013 En tercer lugar, aplica la decencia a la relaci\u00f3n, que, para aquellos con los que estamos en-relaci\u00f3n-igual, viene determinada por la edad, el sexo o la necesidad pr\u00f3xima y manifiesta que tengan.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que hayamos aclarado estas partes, una herramienta que puede ayudarnos a movernos entre las expectativas que tenemos de dar o de recibir es un c\u00edrculo de relaciones. Existen muchos ejemplos de estos c\u00edrculos con nombres diferentes, pero la idea b\u00e1sica es que cada persona (en tanto que es una persona-en-relaci\u00f3n) tiene c\u00edrculos conc\u00e9ntricos que ayudan a identificar distintos niveles de relaci\u00f3n. Estos diferentes anillos, o niveles, se distinguen por grados de confianza, que son m\u00e1s altos o m\u00e1s bajos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"558\" height=\"543\" src=\"https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6576\" style=\"width:326px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/13.jpg 558w, https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/13-300x292.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>El c\u00edrculo interior es justo lo que esperar\u00edas que fuera. Es el Nivel 1. Son las relaciones que tienes en las que existe el mayor nivel de confianza, amor mutuo y las m\u00e1s claras expectativas de dar y de recibir. Podr\u00edas llamar a estas personas \u00abamigos \u00edntimos\u00bb, entre los que se incluye a tu familia m\u00e1s cercana, pero no se limita solo a ellos. Estas personas son tus confidentes y las primeras a las que llamas en caso de una crisis, y por eso es necesaria la proximidad geogr\u00e1fica.<sup>12<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El segundo anillo, el Nivel 2, es lo que podr\u00edamos llamar \u00abbuenos amigos\u00bb. Se trata de personas con las que disfrutas y en las que conf\u00edas, pero que est\u00e1n fuera de tu c\u00edrculo \u00edntimo por diversas razones, a menudo m\u00e1s pr\u00e1cticas que morales. Este nivel sigue teniendo un alto grado de confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer anillo, el Nivel 3, es un c\u00edrculo m\u00e1s amplio compuesto por personas que conoces, casi siempre a trav\u00e9s de un inter\u00e9s compartido, y son a las que podr\u00edas llamar con toda confianza \u00abamigos\u00bb. Estas son personas a las que quieres y en las que conf\u00edas, pero en estas relaciones no hay la misma confianza ganada que en las que est\u00e1n m\u00e1s cerca del centro. Puedes referirte a ellos como \u00abamigos\u00bb, \u00abasistimos a la misma iglesia\u00bbo \u00abentrenamos juntos al equipo de b\u00e9isbol\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El siguiente anillo, el Nivel 4, es el de aquellos a quienes podr\u00edas considerar como \u00abconocidos\u00bb. Son personas que est\u00e1n en tu c\u00edrculo, pero con las que no has tenido mucho contacto, aunque es probable que ambos tengan amistades en com\u00fan. No son personas de las que necesariamente desconf\u00edes, pero tampoco dir\u00edas que conf\u00edas en ellas. Ser\u00eda raro que alguna vez les dijeras que las quieres.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que est\u00e1n fuera de estos cuatro anillos son los que considerar\u00edas \u00abdesconocidos\u00bb. Son personas a las que no conoces y en las que no debes confiar, y ser\u00eda muy raro si lo hicieras.<sup>13<\/sup><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"498\" height=\"485\" src=\"https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/t.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6577\" style=\"width:311px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/t.jpg 498w, https:\/\/thementoringproject.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/t-300x292.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 498px) 100vw, 498px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Hace poco, mi esposa y yo est\u00e1bamos en un vuelo, sentados frente a una pasajera que conversaba en voz alta con la persona que estaba a su lado, revelando detalles de su ex marido, la batalla por la custodia de su hermanastra menor, algunas lesiones corporales, sus reflexiones acerca de lo divino, etc. Hablaba tan fuerte que varios pasajeros pod\u00edan o\u00edrla y eventualmente tuve que ponerme los auriculares. Unas horas m\u00e1s tarde, mientras esper\u00e1bamos para poder bajar del avi\u00f3n y ella segu\u00eda hablando, otro pasajero, de m\u00e1s edad y m\u00e1s sabio, la interrumpi\u00f3 y le dijo: \u00ab\u00a1Querida, no deber\u00edas compartir tantas cosas con desconocidos!\u00bb. Esto realmente sucedi\u00f3. Fue un incidente que diez de cada diez personas considerar\u00edan socialmente \u00abfuera de lugar\u00bb, es decir, fuera de la norma de lo esperado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque no queremos compartir demasiado con desconocidos, tambi\u00e9n debemos tener cuidado de no dirigirnos hacia ellos con temor. \u00abCuidado con los extra\u00f1os\u00bbes un buen consejo para los ni\u00f1os peque\u00f1os, pero los adultos deber\u00edamos estar mejor informados. Una cosa que me desconcierta es ver a personas pasar junto a otras, tan cerca que casi se tocan los hombros, y que ninguna reconozca la existencia de la otra. Eso deber\u00eda parecernos tan raro como que una mujer hable en el avi\u00f3n sobre su u\u00f1a encarnada. Compartimos una gloriosa realidad con cada desconocido que conocemos porque ambos somos portadores de la imagen de Dios. Nadie espera que los desconocidos lo traten a uno como si fuera un amigo \u00edntimo, pero creo que nuestra condici\u00f3n compartida como criaturas merece un \u00ab\u00a1Buenos d\u00edas!\u00bby una sonrisa, o al menos un gesto con la cabeza que sugiera amablemente: \u00abYo reconozco tu existencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Niveles de discernimiento<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Estos cuatro niveles relacionales \u2014amigos \u00edntimos, buenos amigos, amigos y conocidos\u2014est\u00e1n pensados para guiarnos de forma pr\u00e1ctica a la hora de dar y recibir, de necesitar ayuda y de darla. Si los t\u00edtulos te despistan, quiz\u00e1 prefieras referirte a ellos como los niveles 1, 2, 3 y 4. Aparte de la necesidad pr\u00f3xima y manifiesta \u2014como la de una mujer que corre hacia ti pidiendo ayuda a gritos\u2014, tenemos diferentes expectativas relacionales basadas en estos distintos niveles. Dado que todos tenemos relaciones de diversos tipos, el c\u00edrculo de las relaciones inmediatamente se vuelve personal y pr\u00e1ctico. Tenemos personas reales en nuestras vidas que caen dentro de uno de esos cuatro anillos, y \u00bfcu\u00e1l es nuestra responsabilidad con esas personas?<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, hace poco un <em>amigo \u00edntimo<\/em> se mud\u00f3 unos cuantos estados hacia el oeste. Ten\u00eda planeado conducir \u00e9l solo un cami\u00f3n de mudanzas de 26 pies de largo durante unas 24 horas, a trav\u00e9s de un tramo de las Monta\u00f1as Rocosas. \u00c9l no me hab\u00eda pedido ayuda, pero yo estaba convencido de que la necesitaba. As\u00ed que me ofrec\u00ed a acompa\u00f1arlo en el viaje y turnarnos la conducci\u00f3n. \u00bfEstaba obligado a hacer ese viaje con \u00e9l? No precisamente. Ninguna autoridad me lo hab\u00eda ordenado. No estaba bajo ning\u00fan contrato. Pero discern\u00ed una responsabilidad de ayudar, una responsabilidad que no habr\u00eda discernido para alguien en el nivel de \u00abamigo\u00bb(nivel 3), y probablemente ni siquiera en el nivel de \u00abbuen amigo\u00bb(nivel 2).<sup>14<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, ninguno de nosotros lleva una hoja de consulta sobre el c\u00edrculo de relaciones en el bolsillo y la saca constantemente para utilizarla como referencia, como ocurre hoy en d\u00eda en el b\u00e9isbol, cuando los jugadores en el campo consultan el informe de seguimiento de cada bateador que se acerca al plato. Pero al menos pensamos inconscientemente en estos t\u00e9rminos. Mirando hacia atr\u00e1s, decid\u00ed ayudar a mi amigo con la mudanza porque era un amigo \u00edntimo <em>de buena fe<\/em>, lo que se reconoce por el hecho de que \u00e9l habr\u00eda hecho lo mismo por m\u00ed, y de que es una de las pocas personas con las que querr\u00eda pasar el rato durante 36 horas seguidas, y que est\u00e1 en la corta lista de personas de las que, para empezar, nunca me gustar\u00eda alejarme. Podr\u00eda decirse que es un c\u00f3ctel relacional de reciprocidad, alegr\u00eda y amor. Llegamos a tiempo y sanos y salvos, metiendo el cami\u00f3n en la entrada de su nueva casa, y recibidos por un ej\u00e9rcito de voluntarios, todos amigos al menos, que nos ayudaron a descargarlo. Pero son los amigos \u00edntimos los que ayudan a la gente a partir.<\/p>\n\n\n\n<p>Piensa por un momento en tu propio c\u00edrculo de relaciones. \u00bfEres capaz de colocar rostros en los primeros anillos? \u00bfQu\u00e9 relaciones no sabes bien d\u00f3nde ubicar?<\/p>\n\n\n\n<p>Ten en cuenta que ninguno de estos niveles es fijo e inamovible. A lo largo de las diferentes etapas de nuestras vidas, especialmente cuando cambian nuestros llamados relacionales, las personas entran y salen constantemente de estos niveles. Nuestra responsabilidad fundamental siempre es la \u00abdecencia\u00bb, pero eso puede adoptar distintas formas con las mismas personas dependiendo de los diferentes momentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo de esto es mi hermano biol\u00f3gico. Por lo general, lo quiero y conf\u00edo en \u00e9l tanto como en cualquier otra persona, pero vivimos alejados de un extremo al otro del pa\u00eds. Nos mantenemos en contacto y, si \u00e9l tuviera una necesidad manifiesta, yo har\u00eda todo lo posible para ayudarle, por encima de cualquier otra cosa. Pero no lo considerar\u00eda un \u00abamigo \u00edntimo\u00bb(nivel 1) en este momento de nuestras vidas, aunque s\u00ed lo consider\u00e9 as\u00ed en el pasado, cuando viv\u00edamos en la misma ciudad. Nuestra hermandad biol\u00f3gica no exige que seamos siquiera \u00abbuenos amigos\u00bb(Nivel 2), pero lo somos por el amor que nos tenemos y por nuestras prioridades similares en la vida, por no mencionar algunos intereses comunes, como los Cardenales de San Luis.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente se te ocurran ejemplos parecidos en tu propia vida, de relaciones que cambian, de amigos que vienen y se van. Ser\u00eda apropiado lamentar la p\u00e9rdida de estos cambios. De hecho, debes lamentar esa p\u00e9rdida, no sea que las m\u00faltiples p\u00e9rdidas se acumulen con el tiempo y te encojan el coraz\u00f3n y distorsionen la manera en que te relacionas. \u00bfNo son estas p\u00e9rdidas tambi\u00e9n una parte importante de lo que hace que las relaciones sean dif\u00edciles?<\/p>\n\n\n\n<p>No es inusual en las relaciones de citas que hombres y mujeres j\u00f3venes tengan de vez en cuando la conversaci\u00f3n \u00abDLR\u00bb(definir la relaci\u00f3n), pero es demasiado inc\u00f3modo hablar de eso con alguien m\u00e1s. Sin embargo, ser\u00eda agradable, \u00bfno crees? Te sientas con tu mejor amiga y su marido y les dices: \u00abDe acuerdo, es oficial, somos amigos \u00edntimos y siempre lo seremos, lo que significa que ninguna de nuestras familias se mudar\u00e1 sin la otra\u00bb. Estar casado para toda la vida es ya bastante complicado, y las amistades \u00edntimas para toda la vida est\u00e1n b\u00e1sicamente extintas. Y eso est\u00e1 bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace a\u00f1os, mi esposa y yo nos sent\u00edamos intimidados ante la idea de mudarnos a una nueva ciudad, de Raleigh, Durham a Minneapolis, St Paul. Ten\u00edamos dos contactos conocidos (nivel 4), pero cero amigos. D\u00edas antes de irnos, en una conversaci\u00f3n casual despu\u00e9s de un servicio de la iglesia, la esposa de nuestro pastor, sintiendo nuestra inquietud, nos dijo que Dios no estaba obligado a darnos amigos, aun as\u00ed, s\u00ed son una bendici\u00f3n que \u00c9l nos concede. Eso sucedi\u00f3 hace casi dos d\u00e9cadas, y todav\u00eda sigue siendo maravillosamente cierto. Dios ha tenido la benevolencia de darnos personas en nuestras vidas con las que podemos compartir y recibir, aunque sea por una temporada. Hemos tenido m\u00e1s movimiento relacional en esos c\u00edrculos de lo que jam\u00e1s hab\u00eda imaginado, con mucha alegr\u00eda y tristeza mezcladas. La vida consiste en relaciones, y las relaciones son dif\u00edciles, pero Dios es bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n:<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfPuedes identificar a las personas de tu vida que se encuentran en los cuatro niveles?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfEn qu\u00e9 nivel considerar\u00edas que est\u00e1 tu mayor necesidad relacional?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfHay personas que te catalogar\u00edan como amigo \u00edntimo de nivel 1? \u00bfHay formas en las que puedas crecer como dador de ayuda a tus propios amigos \u00edntimos?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parte IV: La meta de las relaciones<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Hay tres categor\u00edas de relaciones: nuestra relaci\u00f3n con Dios (vertical) que es la m\u00e1s importante, seguida de nuestra relaci\u00f3n con nosotros mismos (interna). Estas dos moldean nuestras relaciones con los dem\u00e1s (horizontales).<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestras relaciones horizontales, todos necesitamos y damos ayuda. Una forma bastante clara de pensar en las relaciones en general es en t\u00e9rminos de llamado y tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es nuestro llamado en la relaci\u00f3n? \u00bfDe qu\u00e9 tipo de relaci\u00f3n se trata? En toda relaci\u00f3n tenemos autoridad o responsabilidad, o ambas, o ninguna. Ese llamado, cualquiera que sea, se desarrolla en tres tipos de relaci\u00f3n: en-relaci\u00f3n-sobre (como la de un padre), en-relaci\u00f3n-igual (como la de un hermano) y en-relaci\u00f3n-bajo (como la de un hijo).<\/p>\n\n\n\n<p>La forma en que nos comportamos en cada uno de estos tipos de relaciones es nuestra decencia relacional. Eso significa que actuamos de un modo que se ajusta al llamado relacional y a su tipo. Esto suele estar m\u00e1s claro en los casos de en-relation-sobre y en-relaci\u00f3n-bajo, pero requiere m\u00e1s prudencia con aquellos con los que estamos en-relaci\u00f3n-igual. En estas relaciones, nuestra responsabilidad de actuar con decencia viene determinada por la edad, el sexo y la necesidad pr\u00f3xima y manifiesta de la otra persona.<\/p>\n\n\n\n<p>En situaciones normales, distintas de la experiencia en el camino de Jeric\u00f3, a menudo no queda claro cu\u00e1les pueden ser nuestras expectativas relacionales. Una herramienta para orientarnos en torno a esas expectativas es el c\u00edrculo relacional, que segmenta nuestras relaciones en cuatro niveles, de mayor confianza a menor confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Si pudi\u00e9ramos colocar todo esto junto \u2014el llamado y el tipo, la decencia relacional, nuestras diversas expectativas a la luz del c\u00edrculo de relaciones\u2014 eso dar\u00eda como resultado nuestra inteligencia relacional; puede parecer una tarea abrumadora, pero vale la pena hacer el esfuerzo, sobre todo cuando recordamos el porqu\u00e9 de todo esto.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Enfoc\u00e1ndose en la meta<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el prop\u00f3sito de nuestras relaciones horizontales? Teniendo en cuenta que la mayor\u00eda de nosotros no somos expertos en esto, y que hemos cometido y seguiremos cometiendo innumerables errores relacionales, \u00bfcu\u00e1l es la meta de las relaciones?<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, si nuestra relaci\u00f3n m\u00e1s importante es nuestra relaci\u00f3n con Dios \u2014si nuestro mayor bienestar es tener a Dios y nuestra mayor necesidad es reconciliarnos con \u00e9l\u2014, \u00bfno deber\u00edan nuestras relaciones horizontales tener algo que ver con eso?<\/p>\n\n\n\n<p>Juan nos dice que en la Nueva Jerusal\u00e9n no habr\u00e1 necesidad de sol, porque la gloria del Se\u00f1or iluminar\u00e1 la ciudad (Ap 21:23). Y podemos imaginar que, del mismo modo que el sol no ser\u00e1 necesario como lo es ahora, tampoco lo ser\u00e1n las relaciones horizontales. Ya sabemos que en el cielo no habr\u00e1n matrimonios (ver Mateo 22:30), pero \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 con los amigos \u00edntimos? \u00bfO es que todos ser\u00e1n amigos \u00edntimos? No lo sabemos, pero podemos afirmar con toda seguridad que las cosas ser\u00e1n diferentes, y una parte de lo que ser\u00e1 distinto es que ya habremos llegado adonde nos dirig\u00edamos todo este tiempo. Por fin estaremos en la Ciudad Celestial, que es como John Bunyan llama al cielo en <em>El Progreso del Peregrino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La obra maestra de Bunyan, publicada por primera vez en 1678, probablemente ha sido el libro que m\u00e1s ejemplares ha vendido en todo el mundo, solo despu\u00e9s de la Biblia. Bunyan narra la vida cristiana tomando como alegor\u00eda el viaje que hace Cristiano, el personaje principal, desde la Ciudad de la Destrucci\u00f3n hasta la Ciudad Celestial. La peregrinaci\u00f3n de Cristiano, con sus altibajos y desaf\u00edos casi insuperables, ha inspirado a innumerables cristianos a lo largo de los siglos. Y quiz\u00e1 una de las maravillas m\u00e1s pasadas por alto en esta historia es c\u00f3mo se retrata el valor que tienen las relaciones. En cada nueva escena, y en cada di\u00e1logo, Cristiano se encuentra a s\u00ed mismo como una persona-en-relaci\u00f3n, tanto para bien como para mal. Sin embargo, son las relaciones las que, al final de cuentas, hacen la diferencia para \u00e9l, y le brindan la ayuda que necesita para llegar sano y salvo a la presencia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La escena final del viaje de Cristiano deja esta idea todav\u00eda m\u00e1s clara. Cristiano y su amigo, Esperanza, llegan a la vista de la puerta de la ciudad, pero \u00abentre ellos y la puerta hab\u00eda un r\u00edo, pero no hab\u00eda puente para pasar, y el r\u00edo era muy profundo\u00bb. La \u00fanica manera de llegar a la puerta era atravesando el r\u00edo, y la manera en la que el r\u00edo funcionaba era que cuanta m\u00e1s fe ten\u00edas, menos profunda era el agua. Cuando tu fe disminu\u00eda, el agua se hac\u00eda m\u00e1s profunda y comenzabas a hundirte. As\u00ed que Cristiano y Esperanza entran juntos en el r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Se dirigieron entonces al agua, y al entrar, Cristiano empez\u00f3 a hundirse, y gritando a su buen amigo Esperanza, dijo: Me hundo en aguas profundas; las olas pasan por encima de mi cabeza, todas las olas pasan por encima de m\u00ed. Selah.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces dijo el otro: Ten \u00e1nimo, Hermano m\u00edo, siento el fondo, y es bueno.<sup>15<\/sup><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Cristiano segu\u00eda luchando y Esperanza continuaba consol\u00e1ndole:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>Entonces Esperanza a\u00f1adi\u00f3 estas palabras: Ten \u00e1nimo, Jesucristo te salva: Y al o\u00edr esto, Cristiano prorrumpi\u00f3 en una fuerte voz: \u00a1Oh, lo veo otra vez! y me dice: Cuando pases por las aguas, yo estar\u00e9 contigo; y por los r\u00edos, no te anegar\u00e1n. Entonces ambos se armaron de valor, y el enemigo se qued\u00f3 detr\u00e1s inm\u00f3vil como una piedra, hasta que ellos pasaron.<sup>16<\/sup><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>As\u00ed como Cristiano ayud\u00f3 a Esperanza anteriormente en su viaje, Esperanza ayud\u00f3 a Cristiano en este momento. Todos somos de los que necesitan ayuda y de los que la dan, y la ayuda definitiva que todos necesitamos y damos es tener a Dios. Al final, el prop\u00f3sito de toda relaci\u00f3n horizontal, sea cual sea el llamado, el tipo y las diversas expectativas, deber\u00eda ser el de ayudar al otro a tener a Dios. Nosotros, como individuos-en-relaci\u00f3n, queremos ser se\u00f1ales, recordatorios, est\u00edmulos y m\u00e1s, de qui\u00e9n es Dios y lo que en Cristo ha hecho para traernos de vuelta a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro viaje hacia ese \u00faltimo r\u00edo, por profundo y traicionero que sea, tengamos valor estando juntos en nuestras relaciones. Y hasta el d\u00eda en que nos encontremos con el Se\u00f1or, un \u00e1ngel ficticio podr\u00eda recordarnos que ning\u00fan hombre es un fracasado si tiene amigos. Las relaciones son dif\u00edciles, pero la vida consiste en relaciones.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Notas finales<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Faith Cook, <em>A Pilgrim Path: John Bunyan\u2019s Journey<\/em>, (Evangelical Press, 2017), 39\u201343. V\u00e9ase tambi\u00e9n, John Bunyan, 1666, Grace Abounding to the Chief of Sinners, (Carlisle, PA: Banner of Truth, 2018).<\/li>\n\n\n\n<li>Richard Plass y James Cofield, <em>The Relational Soul: Moving from False Self to Deep Connection<\/em>, (Downers Grove: InterVarsity Press, 2014).<\/li>\n\n\n\n<li>Plass y Cofield, 109.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abTeolog\u00eda profesada\u00bb(versus \u00abteolog\u00eda vivida\u00bb) es la frase utilizada por mi mentor, Warren Watson. Para m\u00e1s de Warren, consulta <em>Change Is Truly Possible: Hope from Forty Years of Counseling,<\/em> 14 de mayo de 2019, https:\/\/www.desiringgod.org\/articles\/change-is-truly-possible; y <em>Still Saints: Caring for Christians with Personality Disorders, <\/em>3 de enero de 2019, https:\/\/www.desiringgod.org\/articles\/still-saints.<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid, 109. \u00c9nfasis a\u00f1adido. Para un gran ejemplo de autoclaridad y su importancia, consulta tambi\u00e9n Peter Scazzero, Emotionally Healthy Spirituality: It&#8217;s Impossible to Be Spiritually Mature, While Remaining Emotionally Immature, (Grand Rapids: Zondervan, 2017).<\/li>\n\n\n\n<li>Ibid, 100. La cita a la que me remito para explicar este punto es el inicio de las Instituciones de Juan Calvino: \u00abCasi toda la sabidur\u00eda que poseemos, es decir, la verdadera y sana sabidur\u00eda, consta de dos partes: el conocimiento de Dios y el de nosotros mismos\u00bb. (Juan Calvino, Institutes of the Christian Religion, Vol 1., trad. Ford Lewis Battles, (Louisville: Westminster John Knox Press, 1960), 35.<\/li>\n\n\n\n<li>Dane Ortlund, <em>Deeper: Real Change for Real Sinners<\/em>, (Wheaton: Crossway, 2021).<\/li>\n\n\n\n<li>Edward T. Welch, Side by Side: Walking with Others in Wisdom and Love, (Wheaton: Crossway, 2015).<\/li>\n\n\n\n<li>Catecismo Mayor de Westminster (https:\/\/www.ligonier.org\/learn\/articles\/<br>westminster-larger-catechism); v\u00e9ase tambi\u00e9n John Frame, <em>The Doctrine of the Christian Life,<\/em> (Phillipsburg: P&#038;R Publishing, 2008), 586.<\/li>\n\n\n\n<li>El uso de \u00abdecencia\u00bbque pretendo dar aqu\u00ed es el de adecuado o apropiado. Es diferente del significado coloquial de \u00abdecente\u00bb, que a menudo se utiliza para expresar el nivel m\u00e1s bajo posible de aceptaci\u00f3n. Por ejemplo, uno puede preguntar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tal est\u00e1 el caf\u00e9?\u00bb, y el amigo responde: \u00abEst\u00e1 decente\u00bb. El uso aqu\u00ed es para decir que el caf\u00e9 es realmente malo pero que podr\u00eda ser peor. Est\u00e1 \u00abdecente\u00bbcomo cuando uno quiere decir \u00abNo pienso tirarlo, pero no es que me guste mucho\u00bb. No estoy utilizando la palabra de esa manera. M\u00e1s bien, estoy usando \u00abdecencia\u00bben el mismo sentido en que mi madre me la explic\u00f3 por primera vez. Cuando mis hermanos y yo \u00e9ramos ni\u00f1os, mi madre nos ense\u00f1\u00f3 a llamar a la puerta y a preguntar: \u00ab\u00bfEst\u00e1s decente?\u00bbEn otras palabras, \u00bfes tu aspecto <em>adecuado<\/em> para la ocasi\u00f3n en que te veo? Adecuaci\u00f3n es el significado. La decencia relacional es una cierta conducta aplicada prudentemente a nuestras diversas relaciones, considerando los factores de edad, sexo y necesidad pr\u00f3xima y manifiesta.<\/li>\n\n\n\n<li>Chip Dodd y Stephen James, <em>Hope in the Age of Addiction: How to Find Freedom and Restore Your Relationships,<\/em> (Grand Rapids: Revel, 2020), 73.<\/li>\n\n\n\n<li>Jen Rigney, una amiga \u00edntima de mi esposa y m\u00eda, ley\u00f3 un borrador anterior de esta gu\u00eda y observ\u00f3 una distinci\u00f3n entre hombres y mujeres sobre este punto. Ella y mi esposa afirman que a las mujeres les resulta m\u00e1s f\u00e1cil mantener una amistad \u00edntima sin proximidad geogr\u00e1fica, mientras que para los hombres les es m\u00e1s dif\u00edcil. Tengo la impresi\u00f3n de que la proximidad permanente en las relaciones masculinas se basa en una misi\u00f3n com\u00fan, que a menudo requiere proximidad geogr\u00e1fica. C. S. Lewis aborda algunas de estas cuestiones en su libro <em>The Four Loves<\/em> (Los cuatro amores). Ver C. S. Lewis, <em>The Four Loves: An Exploration of the Nature of Love,<\/em> 1960, (Boston: First Mariner Books, edici\u00f3n de 2012).<\/li>\n\n\n\n<li>Por supuesto, debemos confiar en los desconocidos. El mundo depende de ello. Esta es conocida como la \u00abteor\u00eda de la verdad por defecto\u00bb, Malcom Gladwell explica este concepto en su libro <em>Talking to Strangers: What We Should Know About People We Don&#8217;t Know,<\/em> (Boston: Little, Brown and Company, 2019).<\/li>\n\n\n\n<li>Esto no quiere decir que no har\u00edas un viaje as\u00ed con un amigo (nivel 3), pero en ese caso, lo m\u00e1s probable es que tuvieras otros intereses de por medio, como que te gustan los viajes por carretera, o que quisieras visitar las Monta\u00f1as Rocosas, o que estuvieras deseando terminar un podcast. El verdadero detalle de la responsabilidad relacional es el precio que estamos dispuestos a pagar por el bien del otro. Cuando hay m\u00e1s confianza, estamos dispuestos a pagar un precio m\u00e1s alto.<\/li>\n\n\n\n<li>John Bunyan, <em>Pilgrim\u2019s Progress<\/em> (El Progreso del Peregrino), 1678, (Carlisle, PA: Banner of Truth, 2009), 182.<\/li>\n\n\n\n<li>Bunyan, <em>Pilgrim\u2019s Progress,<\/em> 184.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Acerca del autor<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>JONATHAN PARNELL <\/strong>es el pastor principal de Cities Church en Minneapolis &#8211; St Paul. Es autor de <em>Mercy for Today: A Daily Prayer from Psalm 51 y Never Settle for Normal: The Proven Path of Significance and Happiness.<\/em> Vive con su esposa y sus ocho hijos en el coraz\u00f3n de las Ciudades Gemelas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>On Site<\/p>\n","protected":false},"featured_media":6578,"template":"","meta":{"_acf_changed":true},"guides-category-es":[14,17,18],"class_list":["post-3160","field_guides","type-field_guides","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","guides-category-es-tu-relacion-con-dios","guides-category-es-tu-relacion-con-los-demas","guides-category-es-tu-relacion-contigo-mismo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Relaciones - The Mentoring Project<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Consejos pr\u00e1cticos para desarrollar una relaci\u00f3n profunda con el Creador y una interacci\u00f3n armoniosa con quienes te rodean.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/thementoringproject.com\/es\/field-guide\/relationships\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:locale:alternate\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:locale:alternate\" content=\"zh-CN\" \/>\n<meta property=\"og:locale:alternate\" content=\"hi-IN\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Relaciones - 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