{"id":3917,"date":"2025-06-18T08:06:03","date_gmt":"2025-06-18T08:06:03","guid":{"rendered":"https:\/\/thementoringproject.com\/?post_type=field_guides&#038;p=3917"},"modified":"2026-04-17T13:34:25","modified_gmt":"2026-04-17T13:34:25","slug":"67-listening-well-the-art-of-hearing-others","status":"publish","type":"field_guides","link":"https:\/\/thementoringproject.com\/es\/field-guide\/67-listening-well-the-art-of-hearing-others\/","title":{"rendered":"#67 LA BUENA ESCUCHA: EL ARTE DE ESCUCHAR A LOS DEM\u00c1S"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">1 \u00bfQu\u00e9 es la buena escucha?<\/h2>\n\n\n\n<p>Si eres como yo, te das cuenta de que alguien sabe escuchar apenas lo ves. En el mundo real, estas personas son tan f\u00e1ciles de identificar como una ballena blanca en medio del Sahara. A\u00fan m\u00e1s importante, los identificas por c\u00f3mo te sientes <em>despu\u00e9s <\/em>de tener una conversaci\u00f3n con alguien as\u00ed. Te sientes lleno de energ\u00eda, animado y capaz de enfrentar los desaf\u00edos de la vida. La gente que sabe escuchar parece interesarse profundamente en ti y en tu vida. Su objetivo es animarte. Para usar un t\u00e9rmino con una fuerte carga emocional, te sientes \u00abescuchado\u00bb cuando est\u00e1s con alguien que sabe escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Como seguidores de Jes\u00fas, debemos aspirar a ser personas que sepan escuchar. Despu\u00e9s de todo, la Palabra de Dios nos dice: \u00ab[C]ompartan penas y alegr\u00edas, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes\u00bb (1 P 3:8b). Esto implica, al menos, escuchar con atenci\u00f3n a los dem\u00e1s. M\u00e1s expl\u00edcitamente, las Escrituras nos llaman a \u00abestar listos para escuchar, pero no apresurarse para hablar ni para enojarse\u00bb (St 1:19b).<\/p>\n\n\n\n<p>A eso queremos llegar. \u00bfC\u00f3mo podemos convertirnos en esa clase de personas? Pero antes, debemos determinar qu\u00e9 es escuchar bien. Para los fines de esta gu\u00eda, definiremos \u00abla buena escucha\u00bb como el acto de recibir en silencio lo que alguien dice, empatizar con lo que est\u00e1n expresando y ofrecer una respuesta bien pensada. Esta definici\u00f3n es simple, pero nos ayudar\u00e1 a considerar todos los elementos esenciales de la escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Analicemos esto parte por parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibir en silencio<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la parte m\u00e1s intuitiva de escuchar, y tambi\u00e9n la m\u00e1s dif\u00edcil. Recibir <em>en silencio <\/em>quiere decir que tanto tu boca como tu mente deben estar calladas. Para escuchar bien, tu mente no puede estar pensando en lo que vas a comer, la vibraci\u00f3n en tu bolsillo o el perro que est\u00e1s viendo por la ventana. La buena escucha requiere que est\u00e9s literalmente en silencio, con excepci\u00f3n de las respuestas en voz alta que indican que est\u00e1s prestando atenci\u00f3n a lo que te est\u00e1n contando. Esto no significa que no haya lugar para interjecciones o interrupciones repentinas, pero la buena escucha se caracteriza por recibir <em>en silencio <\/em>lo que alguien tiene para decir.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho de otro modo, esto significa <em>recibir <\/em>en silencio lo que alguien m\u00e1s est\u00e1 diciendo. Muy a menudo, sacamos conclusiones sobre lo que alguien est\u00e1 diciendo antes de que esa persona termine de hablar. Una vez que lo hacemos, la realidad es que estamos esperando que esa persona termine de hablar para poder responder. La buena escucha implica absorber y considerar lo que alguien dice y esperar hasta que termine de hablar. Es hacer una pausa antes de responder. Debes atrapar la pelota antes de lanzarla de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, debemos escuchar de esta manera lo que una <em>persona <\/em>tiene para decir. Esto implica al menos dos cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, cualquier persona con la que hables fue creada a imagen de Dios todopoderoso. Se merece nuestro tiempo y nuestra atenci\u00f3n. Como C. S. Lewis expres\u00f3 tan acertadamente: \u00abNunca has hablado con un simple mortal\u00bb. Esto dignifica tus conversaciones con las personas que, de otra manera, simplemente ser\u00edan consideradas como una p\u00e9rdida de tiempo. Esto nos ayuda a calmar el torbellino de ajetreo que nos impide tener conversaciones largas. Tu interlocutor fue hecho a imagen de Dios. Escuchamos la voz de Dios como nuestro Creador. Por extensi\u00f3n, quienes fueron hechos a su imagen se merecen que los escuchemos, aunque sus palabras no tengan la misma autoridad sobre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo punto a observar sobre las personas a las que escuchas es la importancia de sus palabras en el contexto de tu relaci\u00f3n con ellos y lo que sabes sobre ellos. Las palabras que te dice tu pastor deber\u00edan tener un peso diferente a las que te dicen tus colegas no creyentes. La advertencia de un anciano de tu iglesia deber\u00eda significar m\u00e1s para ti que la desaprobaci\u00f3n de tu compa\u00f1ero por tu comportamiento cuestionable. La buena escucha no requiere seguir ciegamente las palabras de todo el mundo. De hecho, alguien que sabe escuchar puede considerar seriamente las palabras de otro y acabar desestim\u00e1ndolas. En algunos casos, alguien que sabe escuchar puede interrumpir a la otra persona si siente que es por su bien. Esto requiere de sabidur\u00eda y oraci\u00f3n. Considerar <em>a qui\u00e9n <\/em>est\u00e1s escuchando es esencial para una buena escucha y para amar a tu interlocutor.<\/p>\n\n\n\n<p>Empatizar<\/p>\n\n\n\n<p>La buena escucha tambi\u00e9n requiere que empatices con lo que est\u00e1 diciendo la otra persona. Despu\u00e9s de todo, simplemente escuchar en silencio, recibir y responder es demasiado mec\u00e1nico como para sostener una conversaci\u00f3n sana. Muchas conversaciones se han desviado porque quien hablaba not\u00f3 que a su interlocutor no le importaba lo que estaba compartiendo. Empatizar es ponerse en los zapatos del otro. Es la extrapolaci\u00f3n de alegrarse con lo que est\u00e1n alegres y llorar con los que lloran (Rm 12:15).<\/p>\n\n\n\n<p>Seamos honestos. Es agotador. Es un est\u00e1ndar muy alto que a menudo no alcanzamos. Muchas veces, nuestros corazones est\u00e1n fr\u00edos o sobrepasados con nuestras propias preocupaciones. En otras ocasiones, realmente nos importa, pero nos cuesta entender lo que sienten los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la empat\u00eda es esencial para la buena escucha. Consid\u00e9ralo desde la perspectiva opuesta. La escucha emp\u00e1tica parece imposible y agotadora desde la perspectiva del oyente, pero si te pones en el lugar de la persona que est\u00e1 hablando, entender\u00e1s por qu\u00e9 es tan importante. Todos deseamos que nos escuchen personas emp\u00e1ticas cuando hablamos. Todos deseamos que alguien escuche nuestras cargas y alegr\u00edas y realmente las sientan con nosotros. Para ponerlo m\u00e1s claro, <em>no <\/em>queremos que alguien simplemente nos escuche, haga una pausa y eval\u00fae fr\u00edamente nuestros reclamos y comentarios antes de ofrecer una respuesta mesurada. Esto ser\u00eda t\u00f3xico para cualquier relaci\u00f3n verdadera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA las personas no les importa lo que sabes hasta que saben que les importas\u00bb. Si esta m\u00e1xima es verdadera, quiere decir que la empat\u00eda es crucial para la buena escucha. Las conversaciones, en cierta medida, se deterioran si quienes escuchan no empatizan con quienes hablan. Esto es particularmente cierto cuanto m\u00e1s personales sean las palabras que se est\u00e9n expresando. Cada d\u00eda, pasamos horas y horas charlando sobre cosas triviales sin practicar la escucha emp\u00e1tica. Esto es porque nada profundo se debate jam\u00e1s, y las personas no esperan realmente que a alguien le importe. No mantienen un v\u00ednculo con esas personas. Las personas que valoramos s\u00ed esperan que empaticemos con ellos cuando los escuchamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ofrecer una respuesta bien pensada<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, una buena escucha requiere que ofrezcamos respuestas bien pensadas a las palabras que o\u00edmos. Las palabras clave aqu\u00ed son <em>bien pensadas. <\/em>Esto no significa que toda respuesta deba ser elaborada o profundamente intencional. Me refiero de forma bastante literal a que nuestras respuestas deber\u00edan estar cargadas de reflexi\u00f3n. La sabidur\u00eda requiere que meditemos nuestras palabras antes de decirlas en voz alta. En algunos contextos, eso puede significar tomarse un tiempo antes de hablar. En contextos m\u00e1s relajados, puede significar solo decir una parte de lo que se nos vino a la mente de inmediato, para tener un momento para considerar si el pensamiento completo es amable, verdadero o \u00fatil en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Considera el ejemplo de Jes\u00fas cuando se encontr\u00f3 con las hermanas Mar\u00eda y Marta, quienes estaban de luto. Su hermano, L\u00e1zaro, hab\u00eda sufrido una muerte tr\u00e1gica y aparentemente evitable. Mar\u00eda y Marta se acercaron por separado a Jes\u00fas, y ambas le dijeron exactamente las mismas palabras: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto\u00bb (Jn 11:32b). Sin embargo, Jes\u00fas les da respuestas diferentes. Desaf\u00eda a Marta, diciendo: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida. El que cree en m\u00ed vivir\u00e1, aunque muera; y todo el que vive y cree en m\u00ed no morir\u00e1 jam\u00e1s. \u00bfCrees esto?\u00bb (Jn 11:25-26). Es asertivo y directo. Despu\u00e9s de todo, \u00c9l es el pastor y sabe lo que ella necesita. Con Mar\u00eda, Jes\u00fas \u00abse conmovi\u00f3 profundamente\u00bb (Jn 11:33). Llor\u00f3 con ella. Realmente, \u00a1all\u00ed estaba \u00c9l, m\u00e1s sabio que Salom\u00f3n! Esta es la sabidur\u00eda por la que debemos orar para responder con consideraci\u00f3n a quienes nos rodean.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda decirse mucho m\u00e1s sobre este tema, pero estos tres componentes se unen para brindarnos una idea integral de lo que significa la buena escucha. Pero, nuevamente, la mayor\u00eda de nosotros podr\u00eda haber escrito alguna versi\u00f3n de estos \u00faltimos p\u00e1rrafos. El trabajo duro no es determinar <em>qu\u00e9 <\/em>es la buena escucha, sino <em>c\u00f3mo <\/em>ejercerla. Pronto llegaremos a ese punto. Primero, consideremos<em> por qu\u00e9 <\/em>escuchar bien es tan importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntas para reflexionar:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfEscuchas \u00aben silencio\u00bb o sueles hablar m\u00e1s de lo que escuchas durante las conversaciones?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 es tan importante empatizar con la persona a la que est\u00e1s escuchando?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 es una respuesta bien pensada despu\u00e9s de haber escuchado?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2 \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante la buena escucha?<\/h2>\n\n\n\n<p>Esencial para la comunicaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que la comunicaci\u00f3n sea la habilidad m\u00e1s importante en la vida. As\u00ed lo dice Stephen Covey, autor del libro m\u00e1s vendido <em>Los 7 h\u00e1bitos de la gente altamente efectiva. <\/em>Si quieres tener una buena relaci\u00f3n con tus hijos, debes poder comunicarte bien. Si quieres casarte, debes poder comunicarte bien. Si quieres construir un negocio, debes poder comunicarte bien. El problema es que muchos de nosotros creemos que la comunicaci\u00f3n se reduce a hablar de forma clara y precisa. Ese es un componente clave de la comunicaci\u00f3n, pero la escucha es igual o m\u00e1s importante. Como acabamos de mencionar, a las personas no les importa lo que tenemos para decir si no los escuchamos cuando hablan. O, incluso si nos est\u00e1n escuchando, corremos el riesgo de decir algo equivocado. En cualquiera de los casos, nuestra capacidad de escuchar es crucial para construir cualquier tipo de v\u00ednculo y, en \u00faltima instancia, tener \u00e9xito en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Una habilidad poco desarrollada<\/p>\n\n\n\n<p>Saber escuchar es una habilidad muy importante que debemos desarrollar, ya que, a pesar de ser esencial para la comunicaci\u00f3n, le prestamos relativamente poca atenci\u00f3n. Considera esto: hay dos medios principales por los cuales recibimos informaci\u00f3n: la lectura y la escucha. De forma similar, hay dos medios principales por los cuales emitimos informaci\u00f3n: el habla y la escritura. De estas cuatro habilidades, en la que menos tiempo invertimos es en aprender a escuchar bien. Dedicamos a\u00f1os a las otras tres, pero casi nunca pensamos en la escucha. Al igual que con un m\u00fasculo descuidado, muchos de nosotros tenemos atrofiada la capacidad de escuchar bien. Esto no quiere decir que escuchar sea m\u00e1s importante que hablar o que escribir, pero s\u00ed que le hemos prestado muy poca atenci\u00f3n y, por lo tanto, es un \u00e1rea muy poco desarrollada.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que dice Dios sobre la escucha<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan m\u00e1s importante, sabemos que la escucha es esencial porque as\u00ed lo dice la Palabra de Dios. De hecho, la Biblia tiene mucho que decir sobre esto. Si consideramos estos pasajes, podemos comenzar a clasificarlos en diferentes categor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, en la Biblia se menciona principalmente el acto de escuchar a Dios. No es el punto central de esta gu\u00eda, pero es la categor\u00eda principal que ofrecen las Escrituras cuando se trata de la escucha. Las criaturas deben prestar atenci\u00f3n a las palabras de su Creador. Esto est\u00e1 impl\u00edcito en pasajes sobre la obediencia. En Juan 14:15, Jes\u00fas nos ense\u00f1a: \u00abSi ustedes me aman, obedecer\u00e1n mis mandamientos\u00bb. \u00bfC\u00f3mo podemos obedecer si no escuchamos? Pasajes como Deuteronomio 6:4-5 ordenan de forma m\u00e1s expl\u00edcita al pueblo de Dios que lo escuchen. \u00abEscucha, Israel: El&nbsp;Se\u00f1or&nbsp;nuestro Dios es el \u00fanico&nbsp;Se\u00f1or.Ama al&nbsp;Se\u00f1or&nbsp;tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas\u00bb. Finalmente, en Juan 10:27, Jes\u00fas describe c\u00f3mo su pueblo lo escucha: \u00abMis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, la Biblia nos orienta en cuanto a c\u00f3mo debemos escuchar a las personas. Este tipo de escucha deriva de nuestra responsabilidad de escuchar a Dios, ya que todos los seres humanos somos hechos a su imagen. Esto se aborda de forma indirecta en fragmentos que nos dicen \u00abconsideren a los dem\u00e1s como superiores a ustedes mismos\u00bb o \u00absean compasivos y humildes\u00bb. Estas caracter\u00edsticas obviamente nos llevan a escuchar bien. La escucha tambi\u00e9n se aborda de manera m\u00e1s directa en Santiago 1:19, que nos dice que todos debemos \u00abestar listos para escuchar, pero no apresurarse para hablar ni para enojarse\u00bb. O en Proverbios 18:13: \u00abEs necio y vergonzoso responder antes de escuchar\u00bb. Entonces, escuchar a los dem\u00e1s es parte de nuestro deber ante Dios y nuestro pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, las Escrituras comunican claramente que debemos escuchar con especial cuidado a un grupo de personas en particular: los sabios. La Palabra de Dios nos dice sin rodeos que escuchar a las personas sabias es vital para nuestro crecimiento. Considera estos tres proverbios:<\/p>\n\n\n\n<p>Presta atenci\u00f3n, escucha las palabras de los sabios y aplica mis ense\u00f1anzas (Pr 22:17).<\/p>\n\n\n\n<p>Escucha el consejo, acepta la correcci\u00f3n y llegar\u00e1s a ser sabio (Pr 19:20).<\/p>\n\n\n\n<p>El que atiende a la reprensi\u00f3n que da vida, habitar\u00e1 entre los sabios. (Pr 15:31).<\/p>\n\n\n\n<p>Es claro que es esencial para nuestra prosperidad que escuchemos a las personas indicadas. Ya comentamos que esta es una parte de la buena escucha: entender qui\u00e9n nos est\u00e1 hablando. No obstante, la sabidur\u00eda de Proverbios va m\u00e1s all\u00e1. No hay un punto medio: o escuchas el consejo del sabio o eres ingenuo; y los ingenuos est\u00e1n destinados a la destrucci\u00f3n. Sus matrimonios, familias, negocios e iglesias corren el riesgo de desmoronarse, e incluso sus propias almas est\u00e1n en peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Las Escrituras tambi\u00e9n nos ofrecen una perspectiva positiva. Si sabemos escuchar, las personas sabias en nuestras vidas son como joyas hermosas: un signo de riqueza y prosperidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abComo anillo o collar de oro fino son los rega\u00f1os del sabio en o\u00eddos atentos\u00bb (Pr 25:12).<\/p>\n\n\n\n<p>Claramente, la Biblia dice muchas cosas sobre la buena escucha. Incluso m\u00e1s all\u00e1 de las p\u00e1ginas de las Escrituras, podemos ver muchas razones por las que es importante escuchar. Esto nos lleva a preguntarnos: si es tan importante, \u00bfpor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil hacerlo? Otras cosas \u2014como hacer ejercicio y desarrollar nuestra carrera\u2014 tambi\u00e9n son importantes, y pasamos innumerables horas planeando c\u00f3mo llevarlas a cabo. \u00bfPor qu\u00e9 dejamos de lado la escucha?<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntas para reflexionar:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo te ha hecho sentir hablar con alguien que no sabe escuchar?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 funci\u00f3n cumple la escucha en la buena comunicaci\u00f3n?<\/li>\n\n\n\n<li>En general, \u00bflas personas suelen ser buenas escuchando? \u00bfPor qu\u00e9 s\u00ed o por qu\u00e9 no?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo sabemos que a Dios le importa nuestra habilidad de escucha?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">3 \u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil?<\/h2>\n\n\n\n<p>Sugerir\u00eda que hay al menos tres razones por las que nos cuesta escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, estamos m\u00e1s interesados en nosotros mismos que en los dem\u00e1s. Existe un gran egocentrismo dentro de cada uno de nosotros, sin importar qu\u00e9 tan bien lo ocultemos. Dios nos dise\u00f1\u00f3 para adorar pero, a causa de nuestro pecado, a menudo queremos adorarnos a nosotros mismos en lugar de a \u00c9l. Incluso para los cristianos, este egocentrismo es una batalla constante. A fin de cuentas, la escucha se basa en valorar y mostrar inter\u00e9s por alguien m\u00e1s. Frecuentemente, no nos sentimos tan interesados en lo que alguien nos est\u00e1 diciendo. Nuestras mentes se distraen con nuestras propias luchas, cargas y ansiedades, porque estamos demasiado preocupados por nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro problema com\u00fan es que estamos demasiado seguros de lo que deber\u00edamos responder antes de siquiera escuchar al otro. Piensa en este relato del USS Lincoln, presuntamente dado a conocer por el jefe de Operaciones Navales en 1995. En alg\u00fan lugar cercano a la costa de Terranova, el Lincoln tuvo este intercambio por radio con una tripulaci\u00f3n canadiense.<\/p>\n\n\n\n<p>Estadounidenses: \u00abPor favor, desv\u00eden su curso 15 grados hacia el norte para evitar una colisi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Canadienses: \u00abLes recomendamos que USTEDES desv\u00eden su curso 15 grados hacia el sur para evitar una colisi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estadounidenses: \u00abLes habla el capit\u00e1n de un nav\u00edo de la Armada estadounidense. Les repito, desv\u00eden SU curso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Canadienses: \u00abNo, les repito, ustedes desv\u00eden SU curso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estadounidenses: \u00abESTE ES EL PORTAAVIONES USS ABRAHAM LINCOLN, EL SEGUNDO BUQUE M\u00c1S GRANDE DE LA FLOTA ATL\u00c1NTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS. NOS ACOMPA\u00d1AN TRES DESTRUCTORES, TRES CRUCEROS Y NUMEROSOS BUQUES DE APOYO. LE ORDENO QUE CAMBIE SU CURSO 15 GRADOS HACIA EL NORTE. REPITO, UNO-CINCO GRADOS HACIA EL NORTE, O TOMAREMOS MEDIDAS PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD DE ESTE BUQUE\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Canadienses: \u00abEste es un faro. Su decisi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia es divertida, pero tambi\u00e9n comunica algo importante. Incluso si estamos suficientemente interesados en nuestro interlocutor, podemos cansarnos de escucharlo porque r\u00e1pidamente sacamos una conclusi\u00f3n en base a sus primeras palabras u oraciones. Esto hace que las palabras restantes sean superfluas. Nos impacientamos, estamos tan ansiosos por ayudar que esta impaciencia deshace el bien que nuestras palabras podr\u00edan haber causado. Sus palabras se vuelven provocadoras en vez de informativas. En el proceso, dejamos de escuchar e ignoramos informaci\u00f3n importante que podr\u00eda orientar nuestro consejo o respuesta. Como hemos mencionado, no solo escuchamos a las personas para obtener informaci\u00f3n. O\u00edrlos atentamente es una parte importante de la buena escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, muchas veces no escuchamos bien porque estamos limitados emocionalmente. Este problema es real para todos los seres humanos. Excepto Jes\u00fas, todas las personas con las que hablamos tienen una capacidad limitada de empatizar con su interlocutor. Puede que realmente escuchemos, prestemos atenci\u00f3n y que nos importe la otra persona, pero simplemente no tenemos el ancho de banda emocional como para empatizar con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se vuelve dolorosamente obvio cuanto m\u00e1s consideras lo que realmente significa escuchar bien. Por momentos se siente alcanzable, pero la mayor parte de las veces es una tarea intimidante, especialmente dependiendo de la profundidad y la amplitud de tus relaciones. Sin embargo, en respuesta a eso, no debemos bajar la vara de lo que realmente significa la buena escucha, sino darnos cuenta de lo mucho que el pecado ha contaminado nuestras vidas. A\u00fan m\u00e1s importante, debemos notar lo grande y compasivo que es nuestro Salvador, quien no tiene este tipo de limitaciones emocionales. Cecil Alexander, compositora de himnos, describi\u00f3 a Jes\u00fas de esta manera:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Su coraz\u00f3n se emociona por todas nuestras alegr\u00edas,<br>y se conmueve por todas nuestras penas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l nunca se distancia. Su bater\u00eda social nunca se agota. Alabado sea Dios. Sin embargo, nosotros experimentamos limitaciones emocionales constantemente. Esa es una de las razones por las cuales es tan dif\u00edcil practicar la buena escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntas para reflexionar:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfDe qu\u00e9 manera lo que adoramos influye en la forma en la que escuchamos?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 es dif\u00edcil para ti escuchar?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfEn qu\u00e9 ocasiones te resulta m\u00e1s dif\u00edcil escuchar?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">4 \u00bfC\u00f3mo escuchar mejor?<\/h2>\n\n\n\n<p>Hay muchos consejos pr\u00e1cticos e ideas \u00fatiles para mejorar nuestras habilidades de escucha. Estas se encuentran en docenas de libros, p\u00f3dcast y blogs. Algunos de los consejos m\u00e1s \u00fatiles, de hecho, provienen de autores seculares. Pienso en Katie Murphy y Stephen Covey, quienes han contribuido de forma significativa a la literatura sobre la escucha. Si est\u00e1s buscando una introducci\u00f3n m\u00e1s profunda al tema, considera el libro de Murphy llamado <em>No me est\u00e1s escuchando. <\/em>Aunque tiene una perspectiva secular, ofrece ideas muy interesantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Habiendo le\u00eddo varios de estos, sugerir\u00eda dos pr\u00e1cticas y cuatro principios para escuchar mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Pr\u00e1ctica n\u00famero 1: Dar respuestas de apoyo<\/p>\n\n\n\n<p>Una distinci\u00f3n \u00fatil en la literatura popular sobre la escucha es la que se hace entre respuestas de apoyo y las respuestas de desv\u00edo. Una respuesta de apoyo reacciona a un comentario previo empatizando (\u00ab\u00a1Oh, guau!\u00bb), o profundizando en este (\u00abEntonces, \u00bfle dijiste que enviara el correo?\u00bb). Contribuye a la conversaci\u00f3n, pero le deja el protagonismo a tu interlocutor. Las respuestas de apoyo se contrastan con las respuestas de desv\u00edo. Estas \u00faltimas, como podr\u00e1s imaginar, desv\u00edan el tema de la conversaci\u00f3n hacia algo m\u00e1s. O incluso si el tema sigue siendo el mismo, relatan tus pensamientos y experiencias sobre el tema de una forma en la que el protagonismo deja de ser de la otra persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Las respuestas de desv\u00edo no siempre est\u00e1n mal. De hecho, no es dif\u00edcil imaginar lo tediosa que ser\u00eda una conversaci\u00f3n con alguien que solo usa respuestas de apoyo. Un aspecto de la construcci\u00f3n de relaciones tiene que ver con compartir tus propias experiencias y pensamientos. Sin embargo, un patr\u00f3n regular del h\u00e1bito constante de volver a centrar la conversaci\u00f3n en ti mismo no contribuye a una buena escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Pr\u00e1ctica n\u00famero 2: Ora y deja tu tel\u00e9fono<\/p>\n\n\n\n<p>Un profesor me dijo una vez que \u00ablas palabras crean mundos\u00bb. Aunque se trata de una afirmaci\u00f3n amplia, resume acertadamente el hecho de que nuestras palabras transmiten un significado que puede moldear el mundo que nos rodea. Esto quiere decir que nuestras palabras son poderosas. En vista de esto, todas nuestras conversaciones deber\u00edan estar impregnadas de oraci\u00f3n. Antes de tener charlas serias, ser\u00eda ingenuo de nuestra parte no prepararnos orando para que nuestras palabras sean pocas y cuidadosas, para que nuestro interlocutor nos comprenda correctamente y para que el buen fruto del evangelio surja de la conversaci\u00f3n. La oraci\u00f3n incluso puede darse durante la charla, como breves clamores internos pidiendo la ayuda del Se\u00f1or en ese momento. La oraci\u00f3n es f\u00e1cil de pasar por alto, pero es esencial. Muestra la humildad que reconoce que no somos capaces de enfrentar conversaciones dif\u00edciles solos.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la oraci\u00f3n debe estar acompa\u00f1ada de una simple acci\u00f3n: guardar nuestros dispositivos electr\u00f3nicos. Todos hemos tenido conversaciones en las cuales la otra persona estaba mirando su tel\u00e9fono celular. De hecho, muchas veces nosotros mismos hicimos esto. Guardar los dispositivos le muestra a la otra persona que consideramos que nuestra conversaci\u00f3n con ellos es m\u00e1s importante que lo que est\u00e1 sucediendo en l\u00ednea. En lugar de estar al alcance de literalmente millones (por no decir miles de millones) de personas, acotamos nuestra audiencia a solo una. Entonces, da vuelta tu tel\u00e9fono y d\u00e9jalo ah\u00ed. Ponlo en tu bolso. Activa el modo \u00abno molestar\u00bb. Esto inmediatamente har\u00e1 que puedas practicar mejor la escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Principio n\u00famero 1: Todos merecen ser escuchados<\/p>\n\n\n\n<p>Al abordar una conversaci\u00f3n, rep\u00edtete a ti mismo el mandato en Filipenses 2:3b: \u00ab[C]on humildad consideren a los dem\u00e1s como superiores a ustedes mismos\u00bb. Este es un principio b\u00e1sico para una conversaci\u00f3n sana y uno de los pilares sobre los que se sustenta. En una nueva relaci\u00f3n, debes creer que la persona que te est\u00e1 hablando tiene algo valioso que decir. No se trata de un mero sentimentalismo, sino de un mandato que proviene directamente de las Escrituras. Sin embargo, hay personas que, despu\u00e9s de un tiempo, demuestran que no vale la pena escucharlas. La Biblia claramente tiene una categor\u00eda para evitar o ignorar a ciertas personas (v\u00e9ase Pr 13:20, 14:7). Esto no menoscaba su valor como individuos, pero s\u00ed nos ense\u00f1a que es posible perder la confianza que les dimos al principio.<\/p>\n\n\n\n<p>Principio n\u00famero 2: Espera hasta el final<\/p>\n\n\n\n<p>En una sociedad que lee titulares (y para la cual leer 280 caracteres ya es un fastidio), suele ser muy dif\u00edcil escuchar a alguien hablar hasta el final. Se dice que el per\u00edodo de atenci\u00f3n sostenida del estadounidense promedio es menor de diez segundos. No obstante, debemos crear el h\u00e1bito de escuchar a las personas hasta que terminen de hablar. Suena simple, hasta puedes o\u00edr a tu madre dici\u00e9ndotelo antes de ir a la escuela. Aun as\u00ed, debemos recordar esperar hasta que la persona a la que estamos escuchando termine de hablar antes de responder.<\/p>\n\n\n\n<p>Principio n\u00famero 3: Caracter\u00edzate por saber escuchar<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago 3 nos llama a domar la lengua. A menudo, asumimos que Santiago se refer\u00eda a que cuidemos nuestras palabras. De seguro, tambi\u00e9n quiere decir que a veces debemos permanecer en silencio. Como cristianos, frecuentemente queremos ofrecer nuestro consejo antes de escuchar, como doctores demasiado entusiastas que quieren medicar a los pacientes sin siquiera examinarlos en profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Principio n\u00famero 4: La escucha es una herramienta para el evangelismo<\/p>\n\n\n\n<p>Para los cristianos, es un beneficio que haya pocas personas dispuestas a escuchar hoy en d\u00eda. Muchas puertas relacionales se abren solo por ofrecernos a hacerlo. En 2012, los profesores de Harvard llevaron a cabo un estudio en el que analizaron im\u00e1genes cerebrales y descubrieron que las personas que compart\u00edan informaci\u00f3n sobre s\u00ed mismas sent\u00edan lo mismo que cuando disfrutaban de una buena comida (King, p. 12). En una era digital marcada por la soledad, no es ninguna sorpresa que las personas est\u00e9n \u00e1vidas de conversaci\u00f3n. Ciertamente, para que nuestros amigos no creyentes se salven, debemos predicarles el evangelio. Sin embargo, el simple hecho de escucharlos fortalecer\u00e1 la relaci\u00f3n en la que predicar\u00e1s. La habilidad para escuchar puede ser uno de tus mejores recursos en tu caja de herramientas evangel\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, en el hecho de compartir las buenas nuevas, un aspecto crucial del evangelismo es comprender qui\u00e9nes somos cuando evangelizamos y alentamos o exhortamos a las personas de formas \u00fatiles. Por ejemplo, mi evangelismo deber\u00eda verse diferente cuando estoy hablando con un cristiano nominal que vive con su novia y cuando estoy hablando con mi barbero hind\u00fa. Ambos est\u00e1n perdidos. Sin embargo, a medida que los escucho, mi objetivo es identificar qu\u00e9 mentiras est\u00e1n creyendo y contrarrestarlas con la verdad del evangelio. La intenci\u00f3n de todo esto no es presionar de forma innecesaria a quienes compartimos el evangelio. La salvaci\u00f3n de los perdidos no es obra nuestra. Sin embargo, la buena escucha es una de las herramientas que Dios, en su bondad, usa para que los perdidos se acerquen a \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntas para reflexionar:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfQu\u00e9 distracciones enfrentas al practicar la escucha?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 deber\u00edas escuchar a los dem\u00e1s?<\/li>\n\n\n\n<li>Al escuchar, \u00bfpor qu\u00e9 es tan f\u00e1cil interrumpir? \u00bfQu\u00e9 dice eso sobre ti?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo se relaciona la escucha con el evangelismo?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">5 \u00bfQu\u00e9 hacemos a partir de aqu\u00ed?<\/h2>\n\n\n\n<p>Si esta gu\u00eda terminara aqu\u00ed, tendr\u00eda muy poco valor. Claro, analizamos algunos fragmentos de sabidur\u00eda. Pero si no juntamos esos fragmentos y practicamos la buena escucha, ser\u00edan como ingredientes en una pizza fr\u00eda, guardados en un horno oscuro sin calentar. Es por eso que debemos adentrarnos en el principio motivador de la escucha. \u00bfQu\u00e9 le da vida al esqueleto que examinamos? \u00bfDe qu\u00e9 forma, como cristianos, podemos ofrecer algo mejor que los libros de autoayuda sobre la escucha?<\/p>\n\n\n\n<p>Ese es el problema con todos los consejos del mundo sobre la escucha. Hay grandes ideas o sugerencias. Le recomendar\u00eda obtener una copia del libro de Kate Murphy, <em>No me est\u00e1s escuchando<\/em>, o leer el cap\u00edtulo sobre escucha en el libro de Stephen Covey, <em>Los 7 h\u00e1bitos de la gente altamente efectiva. <\/em>Sin embargo, a fin de cuentas, estos autores solo nos ofrecen motivaciones ego\u00edstas para escuchar. Escuchar te dar\u00e1 los amigos que te hacen sentir bien \u00abpor dentro\u00bb. Escuchar te ayudar\u00e1 a construir tu red. Escuchar te permitir\u00e1 influenciar a los dem\u00e1s y ascender a un nuevo nivel profesional. Cada uno de estos autores, pese a su perspicacia, parte de un estado de vac\u00edo emocional. Sugieren que debes escuchar para llenarte. M\u00e1s amigos, m\u00e1s influencia, como dijo Carnegie.<\/p>\n\n\n\n<p>Una persona que sabe escuchar es alguien a quien realmente le importa el otro. Amar a otra persona de verdad requiere que la escuches. Aplicar los principios y pr\u00e1cticas que hemos comentado hasta ahora sin esto es como ponerle pintura nueva a un auto sin motor. Puede que un observador casual considere que es buena escucha, pero si alguien se acerca notar\u00e1 que la cosa no avanza. De hecho, por muy h\u00e1biles que creamos ser al aparentar inter\u00e9s por los dem\u00e1s, somos igual de capaces para detectar a quienes est\u00e1n fingiendo escucharnos. Detectamos los vistazos que echan a sus tel\u00e9fonos, las interrupciones, las constantes respuestas de desv\u00edo. A menos que tengamos corazones realmente cambiados para amar a los dem\u00e1s, nada de esto ser\u00e1 \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo aprendemos a que nos importen los dem\u00e1s? La ra\u00edz del problema es la siguiente: para saber escuchar, debemos comenzar de adentro hacia afuera. Nunca podr\u00e1s escuchar realmente bien si tu objetivo principal es impresionar a los otros o a ti mismo. Puede que aparentes saber escuchar, pero si alguien se acerca, notar\u00e1 que no es as\u00ed. Lo que todos necesitamos es un coraz\u00f3n transformado por el evangelio. El evangelio es el mensaje que desplaza nuestros afectos de nosotros mismos hacia Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el evangelio? Es el mensaje que nos dice que cuando est\u00e1bamos muertos en nuestras transgresiones y pecados, Cristo vino a dar su vida por nosotros. A pesar de que ante Dios estamos moralmente arruinados, \u00c9l nos mir\u00f3 con amor y pag\u00f3 el precio m\u00e1s alto para acercarnos a \u00c9l. Nunca podr\u00e1s escuchar bien a menos que pases tiempo contemplando al Dios que oye con misericordia a su pueblo. Esto se puede ver m\u00e1s claro que nunca en el libro de Salmos. Una y otra vez, Dios escucha el lamento del salmista (p. ej., en Sal 6:9; 18:6; 34:17, 120:1). Hasta que te des cuenta de que Dios te ha escuchado cuando menos lo merec\u00edas y te respondi\u00f3 con la m\u00e1xima empat\u00eda, gracia y amor, simplemente no podr\u00e1s ofrecerles a los dem\u00e1s el tipo de escucha que est\u00e1n buscando desesperadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, emp\u00e1pate en el libro de Salmos. Pasa una hora leyendo Salmos y observa cu\u00e1ntas veces Dios escucha a su pueblo. Tambi\u00e9n considera la vida de Cristo. De camino a Jeric\u00f3, se detuvo cuando oy\u00f3 al mendigo ciego suplicar misericordia. Escuch\u00f3 cuando sus disc\u00edpulos discut\u00edan sobre qui\u00e9n era el m\u00e1s grande entre ellos y, aunque los reprendi\u00f3, tambi\u00e9n les ense\u00f1\u00f3 pacientemente c\u00f3mo se ve la verdadera grandeza en el reino de Dios. Reconoce que eres el mendigo ciego y tambi\u00e9n el disc\u00edpulo egoc\u00e9ntrico. Al\u00e9grate, porque el mismo Jes\u00fas que demostr\u00f3 una incre\u00edble amabilidad y paciencia ese d\u00eda es el mismo de ayer, hoy y siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Observa como esto tambi\u00e9n te ayuda a aprender a escuchar mejor. Si no tienes tu coraz\u00f3n lleno del evangelio, no podr\u00e1s ofrecer buenas respuestas de forma consistente. Si escuchas con atenci\u00f3n solo para sentirte mejor contigo mismo, tu inter\u00e9s por los dem\u00e1s durar\u00e1 solo mientras te sientas moralmente superior o una buena persona. De manera similar, nunca podr\u00e1s ofrecer el tipo de cr\u00edtica que define una relaci\u00f3n sana. Esto arriesgar\u00eda la premisa sobre la que se basan tus acciones, y tambi\u00e9n har\u00e1 que la relaci\u00f3n se desgaste.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuieres aprender a escuchar mejor? Emp\u00e1pate en el evangelio de gracia todos los d\u00edas. Deja que la Palabra de Dios habite en ti abundantemente. \u00bfQu\u00e9 sucede despu\u00e9s? Dios mismo habita en nuestros corazones a trav\u00e9s de la fe. Nuestros corazones se transforman de forma lenta pero segura en corazones amables y c\u00e1lidos. No se trata de corazones que se menosprecien ni que se enaltezcan, sino que <em>piensen menos <\/em>en s\u00ed mismos. Debes saber que Dios te escuch\u00f3 cuando menos lo merec\u00edas y dejar que eso te ayude a escuchar mejor a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntas para reflexionar:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo se relaciona el evangelio con nuestra escucha?<\/li>\n\n\n\n<li>Dios nos escucha. \u00bfDe qu\u00e9 forma eso moldea la manera en la que deber\u00edamos escuchar a los dem\u00e1s?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">6 Diferentes tipos de escucha<\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora que cubrimos de forma m\u00e1s amplia el tema de la escucha, me gustar\u00eda ofrecer algunas reflexiones breves sobre ciertos tipos espec\u00edficos de escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar los sermones<\/p>\n\n\n\n<p>La rutina semanal de un cristiano alcanza su punto culminante durante la reuni\u00f3n del D\u00eda del Se\u00f1or. Este servicio alcanza su propio punto culminante cuando uno de los ancianos designados de la iglesia ense\u00f1a la Palabra de Dios al pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Se han usado litros de tinta para explicar los principios correctos del acto de predicar; sin embargo, hay una tarea equivalente que recibe poca atenci\u00f3n: \u00a1escuchar los sermones! Muchos de nosotros nunca predicaremos en nuestras iglesias, pero escucharemos cientos o miles de sermones. Entonces, \u00bfc\u00f3mo debemos escucharlos?<\/p>\n\n\n\n<p>1. Prep\u00e1rate durante la semana.<\/p>\n\n\n\n<p>Para muchos de nosotros, prepararnos para escuchar la Palabra de Dios un domingo equivale a precalentar antes de una carrera. Puede que oremos mientras conducimos agitadamente hacia la iglesia, pidi\u00e9ndole a Dios que abra nuestros o\u00eddos y humille nuestros corazones. Tal vez, si tu iglesia dispone un momento para esto durante el servicio, ni siquiera lo hagas en el auto. Pero al igual que una sesi\u00f3n de estiramiento, esta pr\u00e1ctica no es lo \u00fanico que necesitas para estar listo el d\u00eda de la carrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Prepararse para escuchar la Palabra de Dios un domingo tambi\u00e9n requiere de entrenamiento diario. Necesitas prepararte para la intensidad mayor del domingo. La rutina diaria de colocarte bajo la autoridad de la Palabra de Dios es la misma rutina que seguimos un domingo, pero de forma privada y posiblemente m\u00e1s corta. Como un corredor, si omites estas pr\u00e1cticas, no estar\u00e1s en forma y no te sentir\u00e1s preparado en la l\u00ednea de largada. Al igual que un corredor, cuyo estado f\u00edsico se deteriora a menos que entrene, nuestros corazones se vuelven marchitos y egoc\u00e9ntricos si no pasamos tiempo en la Palabra de Dios. Nuestra voluntad se endurece y se hace fr\u00e1gil, volvi\u00e9ndonos indiferentes e intransigentes a las palabras de nuestro Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, el remedio es simple: toma tu Biblia, inclina tu coraz\u00f3n hacia su Palabra (Sal 119:36) y trota algunas vueltas alrededor de la cuadra. Cuando tus pies se encuentren en la l\u00ednea de partida el domingo por la ma\u00f1ana, la pista estar\u00e1 muy transitada y tu coraz\u00f3n se encontrar\u00e1 listo para correr.<\/p>\n\n\n\n<p>(Brevemente: muchas iglesias animan a sus miembros a leer el pasaje del serm\u00f3n del pr\u00f3ximo domingo durante la semana. Aunque no es esencial, es una pr\u00e1ctica muy \u00fatil que te recomiendo que adoptes).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Enf\u00f3cate.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablando de forma pr\u00e1ctica, uno de los obst\u00e1culos m\u00e1s grandes para la buena escucha de un serm\u00f3n es la distracci\u00f3n, el trabajo, el cansancio, las relaciones complicadas (algunas incluso frente a tus ojos). Estas cosas nos piden atenci\u00f3n constantemente, y, a veces, la voz del predicador se vuelve cada vez m\u00e1s lejana.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que requieren sacrificio, existen soluciones para estos problemas. Avisa en tu trabajo que no estar\u00e1s disponible durante dos horas los domingos por la ma\u00f1ana. Puede que esto no sea posible dependiendo de la \u00e9poca o de tu profesi\u00f3n. Sin embargo, la mayor\u00eda de nosotros podemos hacerlo. Si tus colegas o tu jefe te preguntan por qu\u00e9, \u00bfqu\u00e9 mejor oportunidad para dar testimonio del valor que le damos a nuestra relaci\u00f3n con Cristo? Si sientes que te es dif\u00edcil desconectarte del trabajo, p\u00eddele ayuda a Dios. Apaga tu tel\u00e9fono o ponlo en modo \u00abno molestar\u00bb. A\u00f1os m\u00e1s tarde, esto tendr\u00e1 un impacto m\u00ednimo en tu carrera en comparaci\u00f3n con el bien eterno de escuchar la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Prioriza el sue\u00f1o la noche del s\u00e1bado. Otra vez, esta es una oportunidad para dar testimonio a las personas que te rodean de lo que es importante para ti. No el sue\u00f1o en s\u00ed mismo, sino el prestar atenci\u00f3n a la Palabra de Dios. Ve a la iglesia descansado. Y, de ser necesario, no te sientas culpable por ayudarte con una taza de caf\u00e9. Son pasos sencillos que te ayudar\u00e1n a escuchar mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Respeta la Palabra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El serm\u00f3n empieza. \u00a1Uf! La voz de este hombre es desagradable. Sus ideas no tienen sentido. Su ex\u00e9gesis es clara, pero escucharlo es como comer una barrita de prote\u00edna sin sabor. Tales pensamientos son comunes durante la ma\u00f1ana de los domingos. Puede que a menudo no sean observaciones del todo incorrectas ni que el predicador sea inocente si su discurso es tedioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, ninguna de estas cr\u00edticas deber\u00eda ocupar el primer lugar en nuestros pensamientos cuando el predicador est\u00e1 en el p\u00falpito. El m\u00e9todo principal que Dios orden\u00f3 para que los cristianos aprendan continuamente sobre su Palabra es que la escuchen predicada en el contexto de una iglesia en comuni\u00f3n. De hecho, Dios les ha dado a los hombres la autoridad y el desaf\u00edo de explicar su Palabra a su pueblo. Es una tarea maravillosa y aterradora. Sin embargo, la tarea que le ha dado a su pueblo es casi igual de demandante: aceptar la autoridad de los subpastores en la iglesia y escuchar la autoridad de la Palabra de Dios por medio de sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n\n\n\n<p>4. S\u00e9 un bereano.<\/p>\n\n\n\n<p>En la otra cara de la moneda, los cristianos tambi\u00e9n tienen la gran responsabilidad de evaluar y determinar si las ense\u00f1anzas que oyen desde el p\u00falpito de su iglesia son verdaderas. En la sala principal de estudio b\u00edblico de mi iglesia de la infancia, una de las paredes estaba cubierta con una frase en vinilo. Dec\u00eda: \u00ab[\u2026] de modo que estuvieron muy dispuestos a recibir el mensaje y todos los d\u00edas examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba\u00bb (Hch 17:11). \u00a1Qu\u00e9 maravilloso ejemplo que nos dieron nuestros hermanos y hermanas de Berea hace tanto tiempo! Respetaban la Palabra de Dios, asum\u00edan lo mejor de quienes se las ense\u00f1aban, pero tambi\u00e9n estudiaban detenidamente la Palabra de Dios ellos mismos para ver si Pablo hablaba con la verdad. Esta es parte de nuestra responsabilidad sacerdotal bajo el nuevo pacto de Dios: debemos aprender a comprender la Palabra de Dios por nosotros mismos para proteger a la Iglesia y, en \u00faltima instancia, preservar el evangelio (1 P 2:9).<\/p>\n\n\n\n<p>5. Debatir, orar y recordar.<\/p>\n\n\n\n<p>En la novela cl\u00e1sica de C. S. Lewis, <em>La silla de plata<\/em>, Eustace y Jill est\u00e1n en b\u00fasqueda de un pr\u00edncipe perdido. Antes de partir, conocen al noble Aslan en lo alto de una monta\u00f1a, quien les da se\u00f1ales que las ayudar\u00e1n con su misi\u00f3n. Les indica minuciosamente que practiquen las se\u00f1ales cada noche para que no las olviden y pierdan el rumbo. El aire se pondr\u00e1 mucho m\u00e1s denso una vez que partan, advirti\u00f3. Cuando las despide, les repite: \u00ab\u00a1Recuerden las se\u00f1ales!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Como cristianos, necesitamos formas de recordar las se\u00f1ales. Normalmente, los domingos por la ma\u00f1ana es el momento m\u00e1s claro de toda la semana. Las iglesias locales son adelantos del cielo y de la realidad futura del reino venidero de Dios. Cuando estamos all\u00ed, obtenemos vistazos breves pero reales de lo que es verdad y de c\u00f3mo ser\u00e1 nuestro futuro. No obstante, una vez que salimos, nos enfrentamos a la niebla. Es dif\u00edcil recordar las se\u00f1ales.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ese motivo, deber\u00edamos desarrollar h\u00e1bitos regulares de hacer memoria de lo que o\u00edmos el domingo por la ma\u00f1ana. Adem\u00e1s de nuestro estudio b\u00edblico regular, deber\u00edamos crear el h\u00e1bito diario de hablar sobre el serm\u00f3n del domingo en el almuerzo despu\u00e9s de la iglesia. Pon un recordatorio en tu tel\u00e9fono para orar por un fruto espec\u00edfico del Esp\u00edritu, seg\u00fan lo que haya sido tratado en el serm\u00f3n. Preg\u00fantales a los cristianos mayores de tu iglesia c\u00f3mo meditan sobre un serm\u00f3n durante la semana. Hay muchos h\u00e1bitos que nos ayudar\u00e1n a recordar las se\u00f1ales. O, para usar las palabras de Dios, de no olvidar c\u00f3mo nos vemos en el espejo (St 1:22-25).<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar al conversador y al t\u00edmido<\/p>\n\n\n\n<p>Todos conocemos personas que tienden a hablar demasiado. Tambi\u00e9n conocemos personas para las que articular una oraci\u00f3n es como dar luz a un ni\u00f1o. Como ya hemos visto, para saber escuchar a ambos tipos de persona, debemos ser conscientes de a qui\u00e9n estamos escuchando.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Eval\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p>Conoce a tu interlocutor. Esto requerir\u00e1 de un arduo trabajo cuando est\u00e9s hablando con alguien t\u00edmido. Tendr\u00e1s que descubrir si son callados porque se sienten inseguros o simplemente porque es un rasgo de su personalidad. De forma similar, si est\u00e1s hablando con una persona locuaz, deber\u00e1s descubrir si habla mucho porque est\u00e1 nerviosa de estar contigo o porque tiene un car\u00e1cter jovial. Esto es parte del proceso de conocerlos.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Ad\u00e1ptate.<\/p>\n\n\n\n<p>Si una persona es conversadora, debes estar dispuesto a interrumpirla. Puede que notes que para contribuir a la conversaci\u00f3n (o convertir el mon\u00f3logo en una conversaci\u00f3n), deber\u00e1s intervenir de formas que en otro contexto podr\u00edan parecer forzadas. Por otro lado, si alguien es muy callado, debes estar dispuesto a soportar algunos silencios inc\u00f3modos. T\u00f3mate el tiempo para pensar en las preguntas correctas para hacer. Las personas calladas se vuelven muy h\u00e1biles para desviar preguntas, pero la pregunta correcta puede penetrar esa armadura. Prep\u00e1rate para esperar en silencio y ver si deciden abrirse.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Acepta.<\/p>\n\n\n\n<p>En alg\u00fan punto, amar a una persona conversadora o t\u00edmida puede significar simplemente aceptarla como es y ya sea escuchar m\u00e1s de lo usual o hablar m\u00e1s de lo usual. Hacemos bien al animar a las personas a crecer, como describimos antes. Sin embargo, a veces debemos aceptar la forma de ser de los dem\u00e1s y estar dispuestos a absorber parte del costo.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar las cr\u00edticas<\/p>\n\n\n\n<p>Como mencionamos anteriormente, saber escuchar implica discernir a qui\u00e9n escuchas. En este caso, es \u00fatil colocar a las personas en distintas categor\u00edas. En la era digital de hoy en d\u00eda, hay un gran n\u00famero de personas que no te conocen pero que de igual modo tienen acceso a ti (dependiendo de qu\u00e9 tan p\u00fablica sea tu vida) y pueden expresar p\u00fablicamente la opini\u00f3n que tienen sobre ti. Luego, est\u00e1n quienes te conocen personalmente. Por \u00faltimo, est\u00e1n las personas que mejor te conocen.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, las cr\u00edticas de extra\u00f1os a menudo estar\u00e1n basadas en motivaciones o hechos que no son ciertos. Otra vez, dependiendo de qu\u00e9 tan p\u00fablica sea tu vida, puede que haya docenas o centenas de personas comentando sobre ella. Estos comentarios son los que menos deber\u00edan importarnos \u2014aunque suelen ser los que m\u00e1s nos importan. Es tentador adoptar una actitud de superioridad cuando o\u00edmos estas cr\u00edticas injustas. Nos sentimos como v\u00edctimas o m\u00e1rtires. Pero incluso si intentamos ignorar ese ruido, debemos recordar que es probable que nosotros tambi\u00e9n hayamos hablado tonter\u00edas de gente desconocida.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una historia diferente cuando enfrentamos cr\u00edticas de personas que realmente nos conocen. Suele haber un atisbo de verdad en este tipo de cr\u00edticas. Debemos estar dispuestos a aceptar que podemos fallar y examinar nuestros pensamientos, acciones y motivaciones. A veces, esto nos ayudar\u00e1 a crecer. Otras veces, puede que las cr\u00edticas sean verdaderamente infundadas. De cualquier forma, debemos tener la humildad de escuchar y examinarnos a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando enfrentamos cr\u00edticas de nuestros amigos cercanos (especialmente nuestros ancianos en la fe), deber\u00edamos escucharlas. Si alguien te critica con amabilidad, esto deber\u00eda llamar tu atenci\u00f3n. De hecho, si te critican con \u00e9xito sin hacerlo de forma dura, deber\u00edas tomar nota de ello. Ac\u00e9rcate a esa persona. Incl\u00fayela en tu c\u00edrculo \u00edntimo. No mucha gente est\u00e1 dispuesta a ser lo suficientemente honesta y cari\u00f1osa para decir la verdad y a la vez intentar no lastimarte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY si enfrentas cr\u00edticas a diario de parte de un amigo cercano o de tu c\u00f3nyuge? El rencor se convierte en una gran tentaci\u00f3n. Especialmente dentro de nuestras iglesias, esta forma de desacuerdo es muy t\u00f3xica. John Newton habla sobre esta situaci\u00f3n en una carta, diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a tu oponente, deseo, antes de que empieces a escribir en su contra y durante todo el tiempo en que prepares una respuesta, que lo puedas encomendar en oraci\u00f3n ferviente a la ense\u00f1anza y a la bendici\u00f3n del Se\u00f1or. Esta pr\u00e1ctica te ayudar\u00e1 a disponer el coraz\u00f3n en amor y compasi\u00f3n hacia \u00e9l, y tal disposici\u00f3n ser\u00e1 una buena influencia sobre toda p\u00e1gina que escribas. Si lo consideras un hermano, aunque muy equivocado acerca del tema del debate entre ustedes, las palabras de David a Joab con respecto a Absal\u00f3n se aplican muy bien: \u00abPor consideraci\u00f3n a m\u00ed, traten con respeto al joven Absal\u00f3n\u00bb. El Se\u00f1or lo ama y lo soporta; por lo tanto no debes menospreciarlo, ni tratarlo severamente. El Se\u00f1or te soporta a ti de igual forma y espera que t\u00fa muestres ternura a otros, a ra\u00edz de tu comprensi\u00f3n de la necesidad que t\u00fa mismo tienes de mucho perd\u00f3n. Dentro de poco se encontrar\u00e1n en el cielo; entonces \u00e9l ser\u00e1 m\u00e1s querido para ti que el amigo m\u00e1s cercano de esta tierra lo es en este momento. Ten presente ese periodo en tus pensamientos; y aunque tendr\u00e1s que oponerte a sus errores, consid\u00e9ralo personalmente como un alma af\u00edn, con quien ser\u00e1s feliz en Cristo para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cr\u00edticas siempre son duras de aceptar. Sin embargo, al recordar el amor de Dios y discernir <em>qui\u00e9n <\/em>nos est\u00e1 criticando, no es necesario que estas nos destruyan. En cambio, pueden convertirse en un instrumento de crecimiento y un recordatorio del amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar los elogios<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil escuchar las cr\u00edticas, pero escuchar los elogios es a\u00fan m\u00e1s peligroso. Hay varias razones por las cuales esto es as\u00ed. En primer lugar, el orgullo tiene ra\u00edces profundas en la mayor\u00eda de nuestros corazones, y no necesitamos mucho para pensar bien de nosotros mismos. Adem\u00e1s, a menudo aceptamos cualquier tipo de elogio. Puede que analicemos las cr\u00edticas minuciosamente, pero aceptamos los elogios ampliamente. Aceptamos las cr\u00edticas con mucho recelo, pero recibimos los elogios como si estuvieran plenamente fundamentados. Finalmente, la mayor\u00eda de nosotros estamos \u00e1vidos de elogios y afirmaciones. Pocas cosas ciegan tanto nuestro buen juicio como una avalancha de elogios injustificados.<\/p>\n\n\n\n<p>Los elogios son drogas fuertes. \u00bfC\u00f3mo podemos escucharlos de forma correcta?<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edteme sugerirte algunas ideas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Ten en mente qui\u00e9n est\u00e1 hablando: <\/strong>volvemos a este consejo una y otra vez. \u00bfEste elogio proviene de un creyente maduro? \u00bfUn cristiano nuevo? \u00bfAlguien sobre quien tienes autoridad? \u00bfAlguien cuya vida deseas imitar? Saber qui\u00e9n est\u00e1 hablando te ayudar\u00e1 a medir sus palabras.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Rechaza los elogios cuando sea apropiado: <\/strong>Dios siempre es merecedor del m\u00e1ximo elogio por nuestras vidas y acciones. M\u00e1s all\u00e1 de eso, siempre hay otras personas a las que les debemos grandes cosas. \u00bfPor qu\u00e9 los atletas, actores y m\u00fasicos siempre agradecen a sus padres al recibir un premio? Porque se vuelve totalmente evidente en ese momento que no podr\u00edan estar all\u00ed de no ser por ellos. Entonces, rechaza los elogios cuando sea necesario.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Acepta los elogios y sigue adelante: <\/strong>a veces s\u00ed nos merecemos algunos elogios mesurados. En la bondad de Dios, \u00c9l a menudo nos permite hacer grandes cosas por su reino. Aunque en \u00faltima instancia los cr\u00e9ditos van para el Se\u00f1or, puede que sea apropiado recibir los elogios. En estos casos, deber\u00edamos evitar la tendencia a atraer m\u00e1s atenci\u00f3n sobre nosotros mismos al rechazar p\u00fablicamente cualquier cosa digna de elogio. Agradece al Se\u00f1or por lo que permiti\u00f3 y sigue adelante. Al igual que cuando intentamos ignorar las cr\u00edticas acertadas, tenemos una tendencia inversa a apegarnos a los elogios. Recuerda, esto nunca te podr\u00e1 satisfacer. Agradece al Se\u00f1or y sigue adelante.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Recuerda que los elogios de Dios ser\u00e1n los \u00faltimos y los m\u00e1s fuertes. <\/strong>Como cristiano, los elogios que m\u00e1s debes buscar son los que provienen de Dios. En Cristo, fuimos reconciliados con \u00c9l y se nos asegur\u00f3 su amor. Parte de nuestras obligaciones diarias como cristianos es recordar eso. Los elogios perder\u00e1n su poder seductor si sabes que tienes la aprobaci\u00f3n de Dios ahora. Un d\u00eda, si perseveras, escuchar\u00e1s: \u00ab\u00a1Hiciste bien, siervo bueno y fiel!\u00bb.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Dedicamos algunas p\u00e1ginas a considerar diversos tipos de escucha, pero espero que hayas notado que todos ellos necesitan b\u00e1sicamente las mismas habilidades. Escuchar en silencio. Empatizar. Ofrecer una respuesta bien pensada. Estas son las habilidades que hacen que alguien sepa escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntas para reflexionar:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfTe es dif\u00edcil escuchar sermones? \u00bfPor qu\u00e9?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfTe identificas m\u00e1s con el hablador o con el t\u00edmido? \u00bfA qui\u00e9n te resulta m\u00e1s dif\u00edcil escuchar?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo respondiste a las cr\u00edticas en el pasado?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 a veces es m\u00e1s dif\u00edcil recibir elogios que cr\u00edticas?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Perm\u00edteme volver al viejo dormitorio en Apache Junction, Arizona, donde esta gu\u00eda comenz\u00f3. Imagina que pudieses viajar en el tiempo y escuchar una noche de las historias de Zach. Espero que podamos estar de acuerdo ahora en algunas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, espero que est\u00e9s de acuerdo en que yo no sab\u00eda escuchar. <em>Estaba <\/em>callado, pero a menudo no empatizaba con las historias que o\u00eda ni ofrec\u00eda respuestas bien pensadas. Adem\u00e1s, no lo interrump\u00eda para expresar mis pensamientos o c\u00f3mo me sent\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, espero que estemos de acuerdo en lo que podr\u00eda haber sido practicar la buena escucha en ese momento: disfrutar de sus historias, compartir su entusiasmo y hacer el esfuerzo de contribuir tambi\u00e9n. No ser\u00eda un silencio temeroso o frustrado, sino una escucha atenta y respuestas de apoyo que mejorar\u00edan o enriquecer\u00edan la historia que me contaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, espero que podamos coincidir en que hay una raz\u00f3n muy importante por la que no sab\u00eda escuchar. Es la misma raz\u00f3n por la que yo (y probablemente t\u00fa) todav\u00eda tenemos dificultades para practicar la buena escucha todos los d\u00edas. No hemos incorporado del todo en nuestros corazones la realidad de qui\u00e9nes somos en Cristo y el car\u00e1cter del Dios al que servimos. Solo al reflexionar profundamente sobre estas cosas aprendemos a escuchar. Recuerda que Dios te escucha. De verdad lo hace. Todos los d\u00edas, sean lluviosos o soleados, d\u00edas buenos o d\u00edas malos. Deja que eso te convierta en alguien que practica la buena escucha con los dem\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coming December 2025<\/p>\n","protected":false},"featured_media":5540,"template":"","meta":{"_acf_changed":true},"guides-category-es":[14,17,18],"class_list":["post-3917","field_guides","type-field_guides","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","guides-category-es-tu-relacion-con-dios","guides-category-es-tu-relacion-con-los-demas","guides-category-es-tu-relacion-contigo-mismo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Dominando el arte de escuchar a los dem\u00e1s - The Mentoring Project<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Mejora tus relaciones al convertirte en un mejor oyente. 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