{"id":4176,"date":"2025-07-02T09:33:24","date_gmt":"2025-07-02T09:33:24","guid":{"rendered":"https:\/\/thementoringproject.com\/?post_type=field_guides&#038;p=4176"},"modified":"2026-07-02T15:32:27","modified_gmt":"2026-07-02T15:32:27","slug":"87-facing-illness-hope-in-a-failing-body","status":"publish","type":"field_guides","link":"https:\/\/thementoringproject.com\/es\/field-guide\/87-facing-illness-hope-in-a-failing-body\/","title":{"rendered":"#87 Esperanza En Dios: C\u00f3mo Enfrentar La Enfermedad Con Un Cuerpo Debilitado"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Parte I: No Eres Tu Enfermedad<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Enfrentar la enfermedad<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil olvidar nuestra identidad en Cristo cuando estamos enfermos. En el ajetreo diario, todos los cristianos luchan para recordar qui\u00e9nes son. Tenemos muchas funciones y responsabilidades importantes: somos padres, c\u00f3nyuges y profesionales. Si bien todo esto importa, poco a poco puede convertirse en la medida de nuestro valor, mientras diversas presiones compiten por tener un lugar primordial en nuestras vidas. Si a esto le sumamos la rutina diaria, las redes sociales que exponen nuestras inseguridades y la comparaci\u00f3n constante en torno al progreso profesional, nuestro sentido de identidad puede ser fr\u00e1gil incluso si gozamos de buena salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, llega la enfermedad. Nuestros pensamientos pueden verse dominados por el horario de las medicinas, las citas m\u00e9dicas, los resultados de las pruebas y las limitaciones f\u00edsicas. Nuestros cuerpos, antes confiables, comienzan a fallar. Las tribulaciones de la vida nos agobian profundamente. En esos momentos, es f\u00e1cil definirnos por nuestros diagn\u00f3sticos, niveles de dolor o pron\u00f3stico. Puede que comencemos a pensar: \u00abEstoy enfermo\u00bb, antes de recordar: \u00abSoy de Cristo\u00bb. Debemos recordarnos a nosotros mismos lo que dice la Biblia sobre las enfermedades y qui\u00e9nes somos en medio de ellas. Incluso es posible encontrar a Cristo en el hospital o en el consultorio del doctor cuando anclamos nuestra identidad en \u00c9l y no en nuestros s\u00edntomas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, la Palabra de Dios nos da seguridad y nos recuerda, como escribe Pablo, que somos bendecidos \u00aben Cristo\u00bb (Ef&nbsp;1:3). A trav\u00e9s de la fe, estamos unidos a \u00c9l. Esta identidad no es fr\u00e1gil ni cambiante; es segura y eterna. Jes\u00fas mismo dice: \u00abYo soy la vid y ustedes son las ramas\u00bb (Jn&nbsp;15:5a). Nuestra vida fluye de \u00c9l, porque nuestra uni\u00f3n con \u00c9l es nuestra identidad definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es cierto para todos, est\u00e9n enfermos o sanos. Puede que el ajetreo o el sufrimiento hagan que lo olvidemos, pero una enfermedad no afecta nuestra uni\u00f3n con Cristo. Nuestra identidad \u00aben Cristo\u00bb debe ser nuestra principal prioridad, incluso cuando nuestros cuerpos fallan. En \u00c9l hay esperanza dentro de un cuerpo debilitado \u2014una esperanza que la enfermedad no puede borrar y la debilidad no puede disminuir.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>M\u00e1s que un vencedor<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>La enfermedad transforma la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Un diagn\u00f3stico puede convertirse en un nuevo nombre, una nueva categor\u00eda, una nueva etiqueta que nos define.<\/p>\n\n\n\n<p>Sarah recibi\u00f3 su diagn\u00f3stico de esclerosis m\u00faltiple cuando yo estaba estudiando en el seminario. En ese momento, me encontraba inmerso en Romanos 8. En medio de la incertidumbre m\u00e9dica, estaba estudiando estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Sin embargo, en todo esto somos m\u00e1s que vencedores por medio de aquel que nos am\u00f3 (Rm&nbsp;8:37).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino griego que usa Pablo es <em>hypernik\u014dmen<\/em>, a menudo traducido como \u00abm\u00e1s que vencedores\u00bb o \u00abm\u00e1s que victoriosos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa palabra griega se grab\u00f3 en mi coraz\u00f3n y se convirti\u00f3 en un recordatorio constante de nuestra identidad todos los d\u00edas durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Cada a\u00f1o, en nuestro aniversario de bodas, le enviaba a Sarah una tarjeta con una sola palabra dentro: <em>hypernik\u014dmen<\/em>. \u00bfPor qu\u00e9? Porque necesit\u00e1bamos recordarlo. No para recordar que la vida era f\u00e1cil ni negar el dolor, sino para recordar el evangelio: era un recordatorio de nuestra identidad en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo no dice que alg\u00fan d\u00eda seremos vencedores. Dice: \u00absomos m\u00e1s que vencedores\u00bb. Tiempo presente. Ahora y siempre, en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si pusiste tu fe en Jes\u00fas, esto es cierto para ti tambi\u00e9n. Sin importar cu\u00e1l sea tu dolor, tu prueba o tu diagn\u00f3stico: eres m\u00e1s que vencedor en Aquel que te am\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso no elimina el dolor. Romanos 8 no ignora el sufrimiento. Basta con leer los vers\u00edculos anteriores. De hecho, Pablo menciona claramente la tribulaci\u00f3n, la angustia, la persecuci\u00f3n, el hambre, la desnudez, el peligro y la espada (Rm&nbsp;8:35). A\u00fan en medio de esas realidades, Pablo declara la victoria, no gracias a la fuerza humana sino por la uni\u00f3n con Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que tu cuerpo sea d\u00e9bil o que tu futuro sea incierto. Sin embargo, tu identidad no est\u00e1 determinada por los resultados de una resonancia magn\u00e9tica, tus an\u00e1lisis de sangre o tu historia cl\u00ednica. Tu identidad est\u00e1 determinada por la cruz y el sepulcro vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Por lo tanto, ya no hay ninguna condenaci\u00f3n para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas (Rm&nbsp;8:1).<\/em><br><em>El Esp\u00edritu mismo asegura a nuestro esp\u00edritu que somos hijos de Dios (Rm&nbsp;8:16).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Eso es lo que eres.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo en esta verdad encontrar\u00e1s belleza en medio de tu prueba, no porque el sufrimiento sea algo bueno, sino porque Cristo est\u00e1 junto a ti en medio de \u00e9l. Porque nada, \u00abni la muerte ni la vida [&#8230;] ni cosa alguna en toda la creaci\u00f3n podr\u00e1 apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or\u00bb (Rm&nbsp;8:38-39).<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00e1ctica, \u00bfc\u00f3mo se ve todo esto?<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo un tiempo en el que Sarah no pod\u00eda leer, ya que su visi\u00f3n era limitada. Entonces, escuch\u00e1bamos la Biblia, algunos sermones y ense\u00f1anzas fieles. Or\u00e1bamos juntos. Nos ancl\u00e1bamos en la verdad cuando nuestros sentimientos eran poco confiables, y busc\u00e1bamos aliento espiritual para los enfermos en la Palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza b\u00edblica para un cuerpo debilitado surge cuando recordamos que la enfermedad no es nuestra identidad. No define qui\u00e9nes somos. Somos \u00aben Cristo\u00bb. Y en \u00c9l, somos <em>hypernik\u014dmen<\/em>: m\u00e1s que vencedores. Este no es un simple pensamiento optimista; es la esperanza b\u00edblica que encontramos en la realidad del evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Preguntas para reflexionar:<\/em><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfQu\u00e9 suele definirte m\u00e1s en \u00e9pocas de enfermedad o debilidad?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfDe qu\u00e9 manera Romanos 8 cambia tu forma de ver el sufrimiento?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 pasos pr\u00e1cticos puedes dar para ayudarte a recordar tu identidad en Cristo?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Parte II: La Enfermedad Para La Gloria De Dios<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Cuando la enfermedad nos golpea<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Cuando la enfermedad nos golpea, la vida nunca vuelve a ser la misma. El control se nos escapa de las manos. No es una decisi\u00f3n que hayamos tomado. El futuro que imaginamos toma direcciones inesperadas y, en ese momento, nos preguntamos cosas como: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 sucede esto? \u00bfPor qu\u00e9 ahora? \u00bfPor qu\u00e9 a m\u00ed?\u00bb. Nos preguntamos c\u00f3mo encontrar la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Dios no permanece en silencio. No nos abandona en la oscuridad, obligados a encontrarle el sentido a nuestro sufrimiento. En Juan 9:5, Jes\u00fas declara: \u00abMientras est\u00e9 yo en el mundo, luz soy del mundo\u00bb. La Luz vino, y \u00c9l no nos abandona sumidos en la desesperaci\u00f3n ni en la confusi\u00f3n; en cambio, se adentra en ellas y las confronta, demostrando el poder del amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan 9 ha sido un cap\u00edtulo de gran consuelo a lo largo de los a\u00f1os. El vers\u00edculo 1 comienza de manera sencilla: \u00abA su paso, Jes\u00fas vio a un hombre que era ciego de nacimiento\u00bb. Jes\u00fas lo vio, y ese detalle importa. El hombre no fue una interrupci\u00f3n, un inconveniente ni un rompecabezas teol\u00f3gico que se deb\u00eda resolver. Simplemente fue visto. Si pasaste tiempo en una silla de ruedas o en una cama de hospital, sabr\u00e1s lo f\u00e1cil que puedes pasar desapercibido. Aun as\u00ed, siempre hay esperanza en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia del sacerdote y el levita en la par\u00e1bola del buen samaritano en Lucas 10, quienes pasaban por el camino de Jeric\u00f3 y siguieron de largo, Jes\u00fas no se desv\u00eda. No solo act\u00faa como el buen samaritano: \u00c9l es EL verdadero buen samaritano que se acerca a nuestro sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Jes\u00fas nos ve<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Cuando una enfermedad llega a nuestras vidas, podemos llegar a sentirnos invisibles: reducidos a s\u00edntomas, ex\u00e1menes y estad\u00edsticas. Sin embargo, en Juan 9, Jes\u00fas ve. Y cuando \u00c9l ve, se acerca. Juan 9 contin\u00faa as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>A su paso, Jes\u00fas vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Y sus disc\u00edpulos preguntaron: \u2014Rab\u00ed, para que este hombre haya nacido ciego, \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3, \u00e9l o sus padres?<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos hacen una pregunta que parece natural, pero es incorrecta. Es el reflejo del coraz\u00f3n humano. Queremos explicaciones. Queremos conocer el porqu\u00e9 rastreando los or\u00edgenes del sufrimiento. Vemos el mismo instinto en los amigos de Job (como Elifaz de Tem\u00e1n en Job 4:6-7). Nos hacemos preguntas similares hoy en d\u00eda de forma m\u00e1s silenciosa: \u00ab\u00bfEs esto un castigo? \u00bfEs mi culpa? \u00bfPor qu\u00e9 estoy sufriendo cuando otros no?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos quer\u00edan una explicaci\u00f3n y la recibieron, pero no la que esperaban. Quer\u00edan conocer la causa de la ceguera, pero Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 su prop\u00f3sito, brindando una perspectiva b\u00edblica sobre la sanaci\u00f3n. Jes\u00fas respondi\u00f3 de esta manera:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>\u2015No est\u00e1 as\u00ed debido a sus pecados ni a los de sus padres \u2014respondi\u00f3 Jes\u00fas\u2014, sino que esto sucedi\u00f3 para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida (Jn 9:3).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>En G\u00e9nesis 3 y Romanos 8 aprendemos que el sufrimiento ingres\u00f3 al mundo por culpa del pecado. Jes\u00fas no niega esa realidad, pero cambia el enfoque. La explicaci\u00f3n definitiva de la ceguera del hombre no son los pecados del pasado, sino el prop\u00f3sito soberano futuro de Dios. La explicaci\u00f3n no se encuentra en las cosas que pasaron, \u00a1sino en las que vendr\u00e1n!<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no reacciona a nuestro sufrimiento buscando la forma de darle un sentido positivo. \u00c9l es soberano sobre el sufrimiento. Sin importar cu\u00e1n ca\u00f3tico parezca un momento de enfermedad (\u00a1y las enfermedades pueden hacer que todo se sienta fuera de control!), no hay ning\u00fan sufrimiento que exista fuera de los prop\u00f3sitos de Dios. Esto no hace que sufrir sea f\u00e1cil, pero le da un sentido.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>En la sanaci\u00f3n o en el sost\u00e9n<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>En Juan 9, Jes\u00fas sana al hombre. Las obras de Dios son puestas en evidencia de forma dram\u00e1tica e inmediata. Pero hay algo aqu\u00ed que es crucial: la gloria de Dios no depende solo de la sanaci\u00f3n. A fin de cuentas, no depende de si el hombre fue sanado o no. Dios demuestra su poder en y a trav\u00e9s de todas las personas, incluso cuando hallamos descanso en \u00c9l. El prop\u00f3sito de la discapacidad de mi esposa no era solo la posibilidad de una cura: era poner de manifiesto la obra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, eso ocurre por medio de la sanaci\u00f3n; otras, por medio de la gracia sustentadora. Pablo aprendi\u00f3 esto en profundidad, como vemos en 2 Corintios 12:9, cuando el Se\u00f1or le dice:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad [\u2026].<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>El poder se perfecciona en la debilidad. La gloria se revela en la fragilidad. La fuerza se muestra en la dependencia. Ya sea quitando la espina o sosteni\u00e9ndonos en medio de ella, la obra de Dios se hace evidente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Levantar nuestra mirada<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>La soberan\u00eda de Dios nos impulsa a levantar la mirada para ver m\u00e1s all\u00e1 de la causalidad ca\u00f3tica y retrospectiva (\u00ab\u00bfC\u00f3mo llegu\u00e9 aqu\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 a m\u00ed? \u00bfQu\u00e9 sucesos causaron esto?\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>Nos empuja hacia un horizonte con vistas al futuro (\u00ab\u00bfC\u00f3mo manifestar\u00e1 Dios su obra a trav\u00e9s de esto? \u00bfDe qu\u00e9 forma se ver\u00e1 glorificado mediante esta prueba?\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de estar atrapados mirando el pasado con desesperaci\u00f3n, somos llamados a mirar hacia adelante con confianza, y eso transforma la enfermedad. Ya no es aleatoria. No carece de sentido. No est\u00e1 fuera de los prop\u00f3sitos de Dios: Jes\u00fas, la Luz del mundo, ilumina la oscuridad y replantea toda la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, cuando una enfermedad nos afecte y la vida nunca vuelva a ser la misma; cuando perdamos el control y el futuro se sienta incierto, Juan 9 es el ancla que necesitamos. Porque cuando la causa desconcierte a nuestras peque\u00f1as mentes humanas, podemos confiar en el prop\u00f3sito porque la Luz ha llegado. \u00c9l nos ve. \u00c9l se acerca. Y, de formas que tal vez a\u00fan no podamos comprender, la obra de Dios se manifestar\u00e1, ya sea por medio de la sanaci\u00f3n o de la gracia sustentadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no es negaci\u00f3n. Es esperanza anclada en su soberan\u00eda. Por lo tanto, la enfermedad no existe fuera de la gloria de Dios. En Cristo, incluso aqu\u00ed, la obra de Dios puede brillar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Preguntas para reflexionar:<\/em><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfD\u00f3nde buscas explicaciones de manera instintiva cuando lidias con el sufrimiento?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 significar\u00eda que las obras de Dios se manifestaran en medio de tu debilidad?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfDe qu\u00e9 manera el hecho de creer en la soberan\u00eda de Dios levanta tu mirada?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Parte III: La Enfermedad Es Ligera Y Ef\u00edmera<\/h3>\n\n\n\n<p>Ya hablamos de la identidad y de que la enfermedad no te define. Su voz puede ser fuerte, pero no definitiva. Luego, levantamos nuestra mirada hacia Dios y vimos que la enfermedad nunca est\u00e1 fuera de sus buenos y soberanos prop\u00f3sitos. Ahora pasaremos de la identidad y la soberan\u00eda a la comparaci\u00f3n y la perspectiva. Vemos que en 2 Corintios 4:16-18 el ap\u00f3stol Pablo dice:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando d\u00eda tras d\u00eda. Pues los sufrimientos ligeros y ef\u00edmeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale much\u00edsimo m\u00e1s que todo sufrimiento. As\u00ed que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>La paradoja del sufrimiento cristiano<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Estas palabras no las escribi\u00f3 alguien desde su zona de confort. Fueron escritas por un hombre que hab\u00eda sufrido golpizas, un naufragio, traiciones, encarcelamiento y momentos de debilidad. Aun as\u00ed, sorprendentemente dice: \u00abNo nos desanimamos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Aunque por fuera nos vamos desgastando [\u2026].<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La enfermedad visibiliza esto, ya que los cuerpos se debilitan, las fuerzas se acaban y la independencia se desvanece. Aqu\u00ed no hay negaci\u00f3n, y la Biblia en ning\u00fan momento pretende que el deterioro no es real. Pablo lo deja claro: por fuera nos vamos desgastando. Pero ese no es el fin de la historia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>[P]or dentro nos vamos renovando d\u00eda tras d\u00eda.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Esta es la paradoja del sufrimiento cristiano: nos deterioramos por fuera mientras nos renovamos por dentro. Muchos de nosotros hemos presenciado c\u00f3mo un cuerpo se debilitaba mientras su alma se fortalec\u00eda. A medida que los m\u00fasculos fallaban, la fe se profundizaba. A medida que la independencia se reduc\u00eda, la dependencia de Cristo florec\u00eda. Pero esta renovaci\u00f3n no se da de forma autom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Se da cuando abrimos la Biblia, cuando oramos en nuestra debilidad, cuando nos aferramos a Cristo cuando nada m\u00e1s puede sostenernos. Dios no desperdicia el sufrimiento y la enfermedad. Por el contrario, usa estas pruebas como fuego para acrisolarnos (Sal&nbsp;66:10; 1 P&nbsp;1:6-7). Por lo tanto, donde el mundo solo ve p\u00e9rdida y deterioro, el cielo ve crecimiento y renovaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Pues los sufrimientos ligeros y ef\u00edmeros que ahora padecemos [\u2026].<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>No nos agrada o\u00edr esa frase. \u00bfLigeros? \u00bfEf\u00edmeros? El dolor cr\u00f3nico no tiene nada de ligero. No hay nada ef\u00edmero en los a\u00f1os de enfermedad y tratamientos. No hay nada trivial en observar c\u00f3mo se va alguien a quien amas. Pablo no minimiza el sufrimiento; lo compara.<\/p>\n\n\n\n<p>Pone el sufrimiento en la balanza. De un lado est\u00e1n las d\u00e9cadas de enfermedad, duelo y angustia. Del otro lado est\u00e1 la gloria eterna. Cuando comparas el tiempo con la eternidad, incluso una vida es ef\u00edmera. Cuando comparas la aflicci\u00f3n con la gloria, incluso la carga m\u00e1s pesada es ligera. El gran compositor de himnos William Cowper comprendi\u00f3 esto. Cowper estuvo enfermo gran parte de su vida. Uno de sus himnos dice as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Sus prop\u00f3sitos madurar\u00e1n con rapidez,<\/em><br><em>abri\u00e9ndose hora tras hora;<\/em><br><em>el capullo tendr\u00e1 amargo sabor,<\/em><br><em>pero dulce ser\u00e1 la flor. <\/em><br><em>(\u00abDios obra de manera misteriosa\u00bb de William Cowper).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La enfermedad es el capullo amargo y la gloria es la flor. Esto no minimiza la enfermedad: las enfermedades son reales; sin embargo, no son definitivas. Pablo va a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 y dice que estos problemas:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>producen una gloria eterna que vale much\u00edsimo m\u00e1s que todo sufrimiento.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Es decir, el sufrimiento sirve de algo. No nos salva (solo Cristo nos salva), pero nos moldea, ya que act\u00faa contra nuestro orgullo y expone a nuestros \u00eddolos. Nos lleva a orar por los enfermos, nos anima a orar con fervor y nos desapega de un mundo que nunca pudo satisfacernos. En la econom\u00eda de Dios, nada se desperdicia.<\/p>\n\n\n\n<p>La enfermedad acrisola a quien la padece, pero tambi\u00e9n a quienes la observan. Las familias se transforman. Los amigos se despiertan. Las iglesias se humillan. Hay quienes se aferran m\u00e1s a Cristo porque vieron a otra persona aferrarse a \u00c9l y hallaron esperanza cristiana en su ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay un misterio y, a veces, ira. Puede que nunca comprendamos todas las razones para la enfermedad de este lado de la gloria. Sin embargo, las Escrituras insisten en que el sufrimiento no carece de sentido. Nos ayuda a obtener algo valioso y eterno, y nos muestra el poder de Dios en la debilidad. Por lo tanto, lo que se siente como una p\u00e9rdida (la enfermedad) a menudo nos prepara para algo mucho mejor. Observa la frase:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>[U]na gloria eterna que vale much\u00edsimo m\u00e1s que todo sufrimiento.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La gloria tiene peso. La enfermedad y el sufrimiento se sienten pesados, pero la gloria es m\u00e1s pesada. Supera el peso del duelo. Supera el peso de los lamentos. Supera el peso de la tumba. En otras palabras, la eternidad no solo compensar\u00e1 el sufrimiento: lo eclipsar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bailes que la enfermedad nos arrebat\u00f3 no se pospondr\u00e1n para siempre. Las capacidades que desaparecieron ser\u00e1n restauradas m\u00e1s all\u00e1 de lo que podamos imaginar. Lo que aqu\u00ed se vio obstaculizado, all\u00e1 no tendr\u00e1 obst\u00e1culos. Y cuando la eternidad se extienda frente a nosotros \u2014infinita, radiante, ininterrumpida\u2014 veremos cu\u00e1n cierto era este cap\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Fijarse en lo invisible<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>El presente, especialmente si estamos pasando por una enfermedad, puede sentirse muy pesado. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>As\u00ed que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Esta es la disciplina de la fe. Los cuartos de hospital son visibles. Los resultados de las pruebas son visibles. La debilidad es visible. Las dificultades econ\u00f3micas son visibles. El duelo es visible. Lo invisible requiere confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 El Cristo invisible entronizado.<br>\u2013 La herencia invisible asegurada.<br>\u2013 La gloria invisible venidera.<\/p>\n\n\n\n<p>Observar o fijarnos en lo invisible no es escapismo. Es realismo, ya que el mundo visible es temporal y el mundo invisible es eterno. Las comodidades materiales son enga\u00f1osas, y el privilegio puede distraer nuestra mirada. Incluso los buenos regalos pueden alejar nuestra devoci\u00f3n de Dios silenciosamente. La enfermedad es una extra\u00f1a forma de misericordia en este sentido: desvanece las ilusiones y expone la fragilidad de aquello de lo que alguna vez dependimos. Nos conduce a la sanaci\u00f3n espiritual a la vez que nos obliga a preguntarnos qu\u00e9 es lo verdaderamente duradero.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, fija tu mirada no en la fuerza humana, ni en las instituciones, ni en la reputaci\u00f3n, ni siquiera en las mejores personas. F\u00edjate en las cosas invisibles.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Y no te estanques! El sufrimiento nos tienta a estancarnos. La autocompasi\u00f3n puede parecer un refugio suave y c\u00e1lido. El duelo puede volverse con facilidad una identidad, y el dolor una excusa. Pero no somos v\u00edctimas en Cristo. Como dice Pablo, somos \u00abm\u00e1s que vencedores\u00bb, no porque el sufrimiento sea poco, sino porque Cristo es m\u00e1s grande y nos da fe aun frente a la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>El misionero David Brainerd, quien muri\u00f3 joven y con un intenso dolor, una vez or\u00f3: \u00abSe\u00f1or, que no me demore en mi camino celestial\u00bb. Esa es la oraci\u00f3n de quienes se niegan a que su sufrimiento afecte su obediencia. S\u00ed, debemos descansar, lamentarnos y procesar el duelo y la p\u00e9rdida en Cristo, como tambi\u00e9n recibir ayuda. Pero no te estanques. Usa los regalos que Dios te dio en su misericordia. Ama a los dem\u00e1s. Persigue la santidad. Busca la alegr\u00eda. Sirve a Cristo. Al esperar en el Se\u00f1or en estos momentos, nuestras fuerzas se renuevan. Puede que la enfermedad limite tus capacidades, pero recuerda: \u00abNo nos desanimamos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no niega los dolores de la enfermedad; simplemente les da una nueva perspectiva al encontrar la esperanza en los momentos dif\u00edciles.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a Cristo, la enfermedad no te define. La enfermedad no est\u00e1 fuera de la gloria de Dios y es ligera y ef\u00edmera en comparaci\u00f3n con lo que vendr\u00e1. Cuando observamos los vers\u00edculos sobre sanaci\u00f3n y enfermedades cr\u00f3nicas, vemos que nuestras pruebas actuales nos est\u00e1n preparando para la gloria eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Preguntas para reflexionar:<\/em><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfQu\u00e9 h\u00e1bitos pr\u00e1cticos te ayudan a pensar en el sufrimiento como un lugar de perfeccionamiento en vez de resentimiento?<\/li>\n\n\n\n<li>Si la enfermedad y el sufrimiento son \u00abligeros y ef\u00edmeros\u00bb en comparaci\u00f3n con la gloria eterna, \u00bfde qu\u00e9 manera meditar regularmente sobre la eternidad puede cambiar la forma en la que interpretas los desaf\u00edos actuales?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 cosas \u00abvisibles\u00bb te distraen o te desaniman con m\u00e1s facilidad (la comodidad, la reputaci\u00f3n, la seguridad, la injusticia, el duelo)? \u00bfQu\u00e9 pasos pr\u00e1cticos podr\u00edas dar esta semana para fijarte de manera m\u00e1s intencional en el Cristo invisible y su gloria venidera?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Parte IV: Hay Una Canci\u00f3n Para La Enfermedad<\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Lee los salmos una y otra vez hasta que tengas el vocabulario, la gram\u00e1tica y la sintaxis necesarias para entregar tu coraz\u00f3n a Dios en un canto de lamento. Al hacer esto, tendr\u00e1s los recursos necesarios para lidiar con tus propias etapas de sufrimiento, desesperaci\u00f3n y angustia; y para seguir adorando y confiando incluso en los momentos m\u00e1s oscuros (\u00abWhy do miserable christians sing\u00bb <\/em>[\u00abPor qu\u00e9 cantan los cristianos afligidos\u00bb] <em>de Carl Trueman).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Hay una canci\u00f3n para la enfermedad. No siempre es un himno triunfal; a menudo comienza como un quejido, un lamento. Analicemos el salmo 13 juntos, porque necesitamos salmos de lamento, en especial cuando enfrentamos una enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Salmos 13 es uno de los salmos m\u00e1s cortos, pero carga con todo el peso del sufrimiento del coraz\u00f3n de un creyente. No comienza con confianza, sino con repetici\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>\u00bfHasta cu\u00e1ndo, SE\u00d1OR, me tendr\u00e1s en el olvido? <\/em><\/em><br><em><em>\u00bfHasta cu\u00e1ndo esconder\u00e1s de m\u00ed tu rostro?<\/em><\/em><br><em><em>\u00bfHasta cu\u00e1ndo he de atormentar mi mente con preocupaciones<\/em><\/em><br><em><em>y he de sufrir cada d\u00eda en mi coraz\u00f3n?<\/em><\/em><br><em><em>\u00bfHasta cu\u00e1ndo mi enemigo triunfar\u00e1 sobre m\u00ed? (Sal&nbsp;13:1-2)<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Cuatro veces el salmista clama: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo?\u00bb. Es el lamento de una fe cansada. Al igual que un ni\u00f1o en el asiento trasero del auto durante un largo viaje (\u00ab\u00bfCu\u00e1ndo llegamos?\u00bb), la pregunta de David no busca una respuesta. Busca expresar su dolor. El problema no es solo el sufrimiento en s\u00ed; tiene que ver con el tiempo: el sufrimiento a menudo parece prolongarse m\u00e1s de lo que un Dios misericordioso deber\u00eda permitir.<\/p>\n\n\n\n<p>Si convives con una enfermedad y con la debilidad progresiva, conoces este lamento. No es solo \u00ab\u00bfpor qu\u00e9?\u00bb sino tambi\u00e9n \u00ab\u00bfhasta cu\u00e1ndo?\u00bb. Aqu\u00ed tienes el primer consuelo: la Biblia lo entiende.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>La gran promesa que encierran los salmos de lamento es que la lejan\u00eda de Dios siempre es temporal (\u00abSuffering wisely and well: The grief of Job and the grace of God\u00bb [Sufrir con sabidur\u00eda y bien: el dolor de Job y la gracia de Dios] de Eric Ortlund).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Salmos 13 no silencia la angustia, sino que la pone en palabras. Incluso en nuestros momentos m\u00e1s oscuros, las Escrituras nos brindan una canci\u00f3n para expresarnos. John Flavel, a mediados del siglo XVII, animaba a sus lectores a lamentarse dici\u00e9ndoles:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Es mucho m\u00e1s propio de un cristiano compartir sus problemas con sinceridad que reprimirlos con mal humor. No hay pecado alguno en quejarse ante Dios, pero s\u00ed hay mucha maldad en quejarse de \u00c9l (<\/em>\u00ab<em>Enfrentar el duelo: consuelo para los desconsolados<\/em>\u00bb <em>de John Flavel).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>La queja de David<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>La queja de David se centra en tres aspectos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo,&nbsp;Se\u00f1or, me tendr\u00e1s en el olvido?\u00bb (v. 1). Su angustia m\u00e1s profunda no proviene de una amenaza f\u00edsica, sino de la ausencia divina. Se siente olvidado.<br>\u2013 \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo he de atormentar mi mente con preocupaciones [\u2026]?\u00bb (v.&nbsp;2a). Su mundo interno es un caos. Sus pensamientos lo agotan.<br>\u2013 \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo mi enemigo triunfar\u00e1 sobre m\u00ed?\u00bb (v. 2b). Siente presiones externas: la oposici\u00f3n, la humillaci\u00f3n, la vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El sufrimiento nunca afecta solo un \u00e1rea. La enfermedad rara vez pertenece a una sola categor\u00eda. Afect\u00f3 la teolog\u00eda de David (\u00ab\u00bfAcaso Dios me abandon\u00f3?\u00bb), su salud mental (ansiedad, cansancio, desesperaci\u00f3n) y su vida social (dependencia, malos entendidos, aislamiento).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero observa algo de suma importancia. David clama: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo,&nbsp;Se\u00f1or?\u00bb. Utiliza el nombre del pacto: Yav\u00e9 (Se\u00f1or). Incluso cuando Dios se siente distante, David se dirige a \u00c9l personalmente como el Se\u00f1or fiel y siempre amoroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la enfermedad te despoja de tus fuerzas, tu independencia e incluso tu claridad mental, \u00bfa qui\u00e9n clamas instintivamente? Los amigos son un regalo. La familia es valiosa. Los doctores son necesarios. Sin embargo, ninguno de ellos puede llevar toda tu carga. El instinto de David lo lleva a clamar al Se\u00f1or. Ese instinto es revelador y reconfortante. Acudir al Se\u00f1or cuando la fe se debilita es tener fe de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Observa la tensi\u00f3n que se manifiesta en muchos comentarios de Salmos 13. al que llaman \u00abDe la angustia a la alegr\u00eda\u00bb. Esto es cierto en cuanto a su estructura, pero las experiencias de la vida rara vez son as\u00ed, ya que a menudo la angustia permanece constante. El salmo no solo muestra esta transici\u00f3n, sino que revela una tensi\u00f3n: la alegr\u00eda existe en medio de la angustia. David no espera a que sus circunstancias cambien para comenzar a confiar. De hecho, no tenemos ninguna evidencia de que sus circunstancias cambien. Luego de lamentarse por su angustia, clama:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Se\u00f1or&nbsp;y Dios m\u00edo,&nbsp;m\u00edrame y resp\u00f3ndeme (v. 3a).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>L\u00f3gicamente, no tiene mucho sentido. Si Dios se muestra distante y pasivo, \u00bfpor qu\u00e9 pedirle ayuda de nuevo? El te\u00f3logo Dale Ralph Davis una vez dijo sobre esta frase:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Es una l\u00f3gica p\u00e9sima, pero una fe excelente (Dale Ralph Davis).<\/em><br><em>El instinto revela la fidelidad<\/em><em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Es como cuando un padre le pasa un bal\u00f3n a su hijo: despu\u00e9s de varias repeticiones, el hijo instintivamente intenta atraparlo. Aqu\u00ed, David acude a Dios de forma instintiva, y ese instinto revela su fidelidad. \u00bfA qu\u00e9 acudes cuando la enfermedad te agobia? \u00bfA las distracciones? \u00bfA la amargura? \u00bfA la dependencia de ti mismo? \u00bfA la resignaci\u00f3n? La fe viva, incluso aunque tambalee, se vuelve hacia Dios: <em>SE\u00d1OR&nbsp;y Dios m\u00edo,&nbsp;m\u00edrame y resp\u00f3ndeme.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La enfermedad expone si tratamos al Se\u00f1or como un genio de la l\u00e1mpara o como a nuestro fiel Se\u00f1or. A pesar de todo, entre l\u00e1grimas, David dice: \u00abSE\u00d1OR y Dios m\u00edo\u00bb. Ese adjetivo posesivo importa.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, David pide: <em>[I]lumina mis ojos. As\u00ed no caer\u00e9 en el sue\u00f1o de la muerte (v. 3b).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La frase \u00abilumina mis ojos\u00bb habla de una vitalidad renovada. En 1&nbsp;Samuel&nbsp;14, Jonat\u00e1n prueba miel y enseguida \u00abse le ilumin\u00f3 el rostro\u00bb.<br>Le brind\u00f3 una oleada de fuerza. David est\u00e1 solicitando eso: fuerzas renovadas para poder resistir.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, razona con Dios. Tres veces dice \u00abas\u00ed\u00bb: \u00abAs\u00ed no caer\u00e9 en el sue\u00f1o de la muerte; as\u00ed no dir\u00e1 mi enemigo: \u201cLo he vencido\u201d; as\u00ed mi adversario no se alegrar\u00e1 de mi ca\u00edda\u00bb. Esta no es una s\u00faplica vaga, es una oraci\u00f3n reflexiva. La emoci\u00f3n y la raz\u00f3n van de la mano. Le importa la reputaci\u00f3n de Dios. Le importa lo que implicar\u00eda su propia ca\u00edda. No dice en su oraci\u00f3n: \u00abHazme la vida m\u00e1s f\u00e1cil\u00bb, sino: \u00abSe\u00f1or, act\u00faa por el bien de tu nombre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, da un giro en el vers\u00edculo 5: <em>Pero yo conf\u00edo en tu gran amor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino hebreo es <em>jesed<\/em>, que quiere decir \u00abamor inquebrantable\u00bb o \u00abmisericordia del pacto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Dios se revel\u00f3 ante Mois\u00e9s en \u00c9xodo 34:6, se revel\u00f3 como \u00abgrande en amor [jesed] y fidelidad\u00bb. Esto fue despu\u00e9s de la rebeli\u00f3n de Israel con el becerro de oro. No se merec\u00edan <em>jesed<\/em>, pero el amor de Dios permaneci\u00f3 porque este fluye de su car\u00e1cter, no depende de nuestro m\u00e9rito. Ese es el milagro.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>El amor inquebrantable de Dios<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>El amor inquebrantable de Dios hacia ti no cambia seg\u00fan tu estado de salud, tu humor o tu desempe\u00f1o. Est\u00e1 anclado en \u00c9l. Las circunstancias de David no parecen haber cambiado. Sus enemigos siguen siendo reales. Se sigue lamentando por su angustia. Su cuerpo a\u00fan le duele, pero \u00e9l conf\u00eda en el <em>jesed. <\/em>Por lo tanto, puede decir:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>[M]i coraz\u00f3n se alegra en tu salvaci\u00f3n (v. 5b).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Observa su determinaci\u00f3n: no espera a que un sentimiento lo impulse a levantarse. Se dice a s\u00ed mismo: \u00abMi coraz\u00f3n se alegra\u00bb, \u00abcantar\u00e9\u00bb. La fe no es pasiva. Elige a qu\u00e9 aferrarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasa de lamentarse a confiar no porque su dolor se haya disipado ni porque la tormenta se haya calmado, sino porque record\u00f3 qui\u00e9n es Dios.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Cantar\u00e9 salmos al&nbsp;SE\u00d1OR,&nbsp;porque ha sido bueno conmigo (v. 6).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>\u00abHa sido bueno\u00bb con David de forma completa y suficiente. \u00bfC\u00f3mo es posible que David diga eso en medio de su angustia? Porque esta suficiencia no se define por sus circunstancias. Se define por su Se\u00f1or: el Dios de amor inquebrantable. Por ese motivo puede cantar con seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los cristianos, el salmo 13 es mucho m\u00e1s profundo si nos fijamos en Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hebreos 5:7 nos dice que durante su vida terrenal, Jes\u00fas or\u00f3 entre l\u00e1grimas y \u00abcon fuerte clamor\u00bb. Conoce lo que es un lamento ferviente. En la cruz, experiment\u00f3 el \u00ab\u00bfhasta cu\u00e1ndo?\u00bb definitivo, cuando su Padre no lo liber\u00f3 del dolor. Fue abandonado para que nosotros nunca lo fu\u00e9ramos. Entr\u00f3 en el huerto de la agon\u00eda para que nosotros podamos entrar en el eterno huerto del gozo. Enfrent\u00f3 la muerte para que \u00abel sue\u00f1o de la muerte\u00bb no tenga la \u00faltima palabra sobre nosotros. Gracias a Jes\u00fas, la muerte ha sido devorada por la victoria (1&nbsp;Co&nbsp;15:55), nuestros enemigos han sido derrotados (Col&nbsp;2:15) y nuestro futuro ha sido asegurado (Rm&nbsp;8:37-39). En \u00c9l, Dios ha sido generoso con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que la enfermedad permanezca, el dolor se intensifique y los cuerpos se debiliten. Pero si estamos unidos a Cristo, estamos completos en su amor inquebrantable. Es por eso que el salmo termina con palabras de alabanza. Esto no es negaci\u00f3n ingenua ni optimismo forzado. Es confianza desafiante. \u00bfVes la estructura del salmo? Conf\u00eda. Al\u00e9grate. Canta.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, cantar\u00e1s entre l\u00e1grimas. Otras, no tendr\u00e1s la fuerza para cantar siquiera. Es por esto que Dios nos puso en una familia de creyentes, para que otros puedan cantarnos palabras verdaderas cuando no podamos levantar la voz. Recuerda: hay una canci\u00f3n para la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo, esta comienza diciendo: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo?\u00bb, pero no termina all\u00ed. Incluso si tus circunstancias no cambian, t\u00fa puedes hacerlo al apoyarte en el amor inquebrantable e infinito del Se\u00f1or, celebrando la verdad que se renueva cada ma\u00f1ana (Lm&nbsp;3:22-23).<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, hoy, sin importar cu\u00e1n fr\u00e1gil te sientas, canta junto a David a la vez que conf\u00edas en su hijo: Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Pero yo conf\u00edo en tu gran amor;<br>mi coraz\u00f3n se alegra en tu salvaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Cantar\u00e9 salmos al SE\u00d1OR,<br>porque ha sido bueno conmigo (Sal 13:5-6).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Preguntas para reflexionar:<\/em><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Cuando tu enfermedad o tu sufrimiento se prolongan demasiado, \u00bfcu\u00e1l es tu respuesta instintiva? \u00bfA qui\u00e9n o a qu\u00e9 recurres primero? \u00bfQu\u00e9 revela eso sobre d\u00f3nde est\u00e1 realmente tu ancla?<\/li>\n\n\n\n<li>Salmos 13 es una oraci\u00f3n emocional y racional. \u00bfDe qu\u00e9 manera podr\u00edas comenzar a orar con m\u00e1s honestidad, poniendo tu angustia y tu confianza consciente delante de Dios?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfC\u00f3mo podr\u00edas, en tus circunstancias actuales, decir de forma intencional: \u00abMi coraz\u00f3n se alegra\u00bb? \u00bfDe qu\u00e9 manera el amor inquebrantable de Dios en Cristo puede cambiar la forma en la que interpretas tu sufrimiento?<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Parte V: Hay Alegr\u00eda En La Enfermedad<\/h3>\n\n\n\n<p>Muchos de nosotros medimos la bondad de Dios por lo favorable de nuestras circunstancias. Cuando el trabajo es estable, la familia est\u00e1 feliz, gozamos de buena salud y nuestros planes prosperan, inconscientemente pensamos: \u00abDios es bueno\u00bb. Pero \u00bfqu\u00e9 sucede cuando llega la enfermedad? \u00bfY cu\u00e1ndo hay p\u00e9rdida, duelo, angustia o deterioro f\u00edsico? \u00bfSigue siendo bueno Dios?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>La alegr\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la enfermedad<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>A muchas personas, el sufrimiento les hace dudar del car\u00e1cter de Dios. La alegr\u00eda est\u00e1 ligada a la comodidad de tal manera que cuando el bienestar desaparece, la felicidad se evapora con \u00e9l, y asumimos sutilmente que las dificultades hacen imposible que seamos felices.<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil encontrar alegr\u00eda en la enfermedad, pero las Escrituras nos dan consuelo, tal como William Cowper captura de forma tan hermosa en su himno \u00abA veces una luz sorprende\u00bb:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>A veces una luz sorprende al cristiano cuando canta;<\/em><br><em>es el Se\u00f1or que se levanta con sanaci\u00f3n en sus alas.<\/em><br><em>Cuando el bienestar se desvanece, \u00c9l le regala al alma otra vez<\/em><br><em>un tiempo luminoso para alegrarla despu\u00e9s de ver llover (William Cowper, 1779).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante en este himno, Cowper hace referencia a Habacuc 3, que nos muestra que hay alegr\u00eda en medio del sufrimiento \u2014y la enfermedad\u2014 para el cristiano. Habacuc escribe como un hombre que enfrenta una cat\u00e1strofe. Los caldeos se acercan. La violencia, la destrucci\u00f3n y el colapso econ\u00f3mico est\u00e1n asegurados (ver cap\u00edtulos 1 y 2). Aun as\u00ed, \u00e9l canta al final:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Aun as\u00ed, yo me regocijar\u00e9 en el Se\u00f1or.<\/em><br><em>\u00a1Me alegrar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n! (Hab 3:18).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Habacuc 3 es un canto y una oraci\u00f3n. Comienza recordando:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>SE\u00d1OR, he sabido de tu fama;<\/em><br><em>tiemblo delante de tus obras, SE\u00d1OR.<\/em><br><em>Rep\u00edtelas en nuestros d\u00edas,<\/em><br><em>dalas a conocer en nuestro tiempo;<\/em><br><em>en tu ira, ten presente tu misericordia (Hab&nbsp;3:2).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Habacuc tiene miedo. No finge que no es as\u00ed. M\u00e1s adelante, dice:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Al o\u00edrlo, se estremecieron mis entra\u00f1as;<\/em><br><em>a su voz, me temblaron los labios;<\/em><br><em>la debilidad entr\u00f3 en los huesos<\/em><br><em>y se me aflojaron las piernas (Hab&nbsp;3:16a).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>As\u00ed se siente el sufrimiento. La enfermedad hace estremecer nuestras entra\u00f1as. La Biblia no ignora ese miedo. Sin embargo, la mayor parte del cap\u00edtulo no se trata de las circunstancias de Habacuc: se trata de Dios. Habacuc recuerda qui\u00e9n es Dios. Recuerda los actos poderosos del Se\u00f1or: su poder en el \u00c9xodo, su autoridad sobre la creaci\u00f3n, su justicia contra el mal y su compromiso con salvar a su pueblo. Recordando que Dios es el Salvador, declara:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Saliste a liberar a tu pueblo,<\/em><br><em>saliste a salvar a tu ungido (Hab&nbsp;3:13a).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Recordar qui\u00e9n es Dios<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Esta es la primera clave para encontrar alegr\u00eda en el sufrimiento: recordar. Cuando la enfermedad hace que nuestra mirada se limite a ver los resultados de las pruebas y los tratamientos, debemos ampliarla para as\u00ed observar el car\u00e1cter del Se\u00f1or. \u00c9l es santo, soberano, misericordioso y salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordar es volvernos a conectar con Dios. Cuando recordamos qui\u00e9n es \u00c9l, el sufrimiento no desaparece, pero adquirimos una nueva perspectiva. La enfermedad es real, pero no es definitiva: Dios lo es. Habacuc imagina el peor escenario posible:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Aunque la higuera no florezca<\/em><br><em>ni haya frutos en las vides;<\/em><br><em>aunque falle la cosecha del olivo<\/em><br><em>y los campos no produzcan alimentos;<\/em><br><em>aunque en el redil no haya ovejas<\/em><br><em>ni vaca alguna en los establos (Hab&nbsp;3:17).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Habla de un colapso total: agr\u00edcola, econ\u00f3mico y social. Nada funciona y, en esas circunstancias, no existe una raz\u00f3n visible para sentir alegr\u00eda. Pero, a pesar de todo, dice:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Aun as\u00ed, yo me regocijar\u00e9 en el Se\u00f1or.<\/em><\/em><br><em><em>\u00a1Me alegrar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n! (Hab&nbsp;3:18).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Observa la repetici\u00f3n: \u00abme regocijar\u00e9\u00bb, \u00abme alegrar\u00e9\u00bb. La poes\u00eda hebrea a menudo repite ideas para a\u00f1adir \u00e9nfasis y que lleguen m\u00e1s profundo al coraz\u00f3n. Habacuc sabe que regocijarse en momentos de sufrimiento no es algo instintivo. Es algo que debe elegirse y declararse. El tiempo futuro que usa en los verbos es importante. La alegr\u00eda aqu\u00ed no es una emoci\u00f3n pasiva; es una decisi\u00f3n firme. Habacuc no dice: \u00abMe siento alegre\u00bb, sino: \u00abElijo regocijarme\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La enfermedad puede quitarnos muchas capacidades. Puede limitar nuestra movilidad, nuestra energ\u00eda, nuestro apetito e incluso nuestra habla, pero no puede quitarnos la voluntad de regocijarnos en Dios. Incluso el creyente m\u00e1s d\u00e9bil puede decir en su coraz\u00f3n y su mente: \u00abMe alegrar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa repetici\u00f3n es esencial, ya que la enfermedad y el sufrimiento nublan la mente. Nos olvidamos de lo que ya sabemos. Puedo subir las escaleras de mi casa y, en los diez segundos que me toma hacerlo, olvidarme de por qu\u00e9 sub\u00ed. Necesitamos repetir las verdades a trav\u00e9s de las Escrituras, de la predicaci\u00f3n, de las canciones y de los amigos. Debemos hablar del evangelio una y otra vez. La alegr\u00eda crece en donde se repite la verdad del evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Suena casi demasiado simple: para alegrarnos, debemos elegir alegrarnos. Pero las Escrituras nos llaman a hacerlo porque regocijarse es una acto de fe. Regocijarse en el Se\u00f1or es atesorarlo. Es reconocerlo como Salvador. Habacuc no se alegra en los higos, las ovejas ni en la estabilidad financiera. Se regocija \u00aben el Se\u00f1or\u00bb y se alegra en el Dios de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa frase es esencial: \u00abel Dios de mi salvaci\u00f3n\u00bb. Su alegr\u00eda tiene su origen en la redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros, la salvaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s clara. Ponemos nuestra mirada en la liberaci\u00f3n definitiva: la cruz. Jesucristo, el Cordero verdadero y mejor, derram\u00f3 su sangre para librarnos del pecado y la muerte. Si esa salvaci\u00f3n est\u00e1 asegurada, entonces ese bien supremo nunca nos podr\u00e1 ser arrebatado.<\/p>\n\n\n\n<p>La enfermedad puede quitarnos la fuerza, la independencia y los a\u00f1os de nuestra vida, pero no puede arrebatarnos a Cristo. No puede borrar nuestros nombres del libro de la vida. No puede revertir nuestra justificaci\u00f3n. No nos puede separar del amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que podemos encontrar alegr\u00eda en el sufrimiento y en la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tim Keller cont\u00f3 una vez la historia de Allenn Gardiner, oficial de la Armada Real Brit\u00e1nica y misionero en la Patagonia sudamericana, quien se vio aislado junto a su tripulaci\u00f3n frente a la isla Picton, en la parte m\u00e1s meridional de Chile, cerca del Cabo. A principios de 1851, los suministros destinados a su tripulaci\u00f3n quedaron retenidos a cientos de kil\u00f3metros de distancia debido al mal tiempo, en las Islas Malvinas. Poco a poco, uno tras otro, los hombres murieron de hambre. Gardener fue el \u00faltimo en morir, y en la \u00faltima entrada de su diario, encontraron que hab\u00eda escrito el vers\u00edculo de Salmos 34:10:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Los leoncillos se debilitan y tienen hambre,<\/em><\/em><br><em><em>&nbsp;pero a los que buscan al&nbsp;SE\u00d1OR&nbsp;nada les falta.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 estaba haciendo Gardener? Estaba recordando a su Se\u00f1or; por lo tanto, pudo regocijarse en el sufrimiento. Las \u00faltimas palabras en su diario fueron:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Me sobrecoge el profundo sentido de la bondad de Dios.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Pablo expresa la misma paradoja cuando se describe como aparentemente triste, pero siempre alegre en 2 Corintios 6:10. La tristeza y la alegr\u00eda no son secuenciales, como el mundo suele predicar. Pablo dice que la tristeza y la alegr\u00eda pueden darse forma simult\u00e1nea. Queremos que termine el sufrimiento y que llegue la alegr\u00eda, pero a menudo esa es una ilusi\u00f3n muy lejana a la realidad. En cambio, las Escrituras sostienen la hermosa tensi\u00f3n de la alegr\u00eda en el sufrimiento: \u00abaparentemente tristes, pero siempre alegres\u00bb. Vemos eso cuando Habacuc concluye:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>El SE\u00d1OR y Dios es mi fuerza;<\/em><\/em><br><em>da a mis pies la ligereza de una gacela<\/em><br><em><em>y me hace caminar por las alturas (Hab&nbsp;3:19).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Esa imagen es impactante: una gacela caminando por colinas rocosas con firmeza y agilidad, por encima del peligro. El sufrimiento nos puede empujar hacia la amargura y la autocompasi\u00f3n, o, por gracia, nos puede elevar hacia una profunda confianza en Dios.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>\u00bfQu\u00e9 impide que nos regocijemos?<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Regocijarse en la enfermedad no implica fingir que esta es agradable. Es confiar en que Dios es nuestra fuerza en medio de ella. La colina es empinada, pero desde la cima podemos ver mejor. En las alturas, vemos que Dios sigue siendo bueno. Entonces, \u00bfqu\u00e9 impide que nos regocijemos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 El pecado. David or\u00f3 diciendo: \u00abDevu\u00e9lveme la alegr\u00eda de tu salvaci\u00f3n\u00bb (Sal&nbsp;51:12a). Los pecados que no confesamos hacen que no podamos alegrarnos en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 La comodidad tambi\u00e9n. Una vida dedicada al confort no nos proporcionar\u00e1 una alegr\u00eda duradera. Si nos regocijamos solo en ciertas circunstancias, nos sentiremos abatidos cuando estas cambien.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si nos regocijamos en el Se\u00f1or \u2014si servimos a nuestro Salvador y nos deleitamos en \u00c9l\u2014 la alegr\u00eda puede coexistir con las enfermedades, las l\u00e1grimas y el estremecimiento. Habacuc nos muestra que la fe no niega el miedo: canta a pesar de \u00e9l. \u00c9l se estremece en el vers\u00edculo 16 y se regocija en el vers\u00edculo 18. Los caldeos a\u00fan se acercan y los campos siguen siendo yermos, pero aun as\u00ed se alegra.<\/p>\n\n\n\n<p>La enfermedad y la angustia son reales, pero no por eso carecen de alegr\u00eda para el creyente. Cuando la salud falla, Dios permanece; y cuando la fuerza se disipa, la salvaci\u00f3n sigue siendo firme.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Aun as\u00ed, yo me regocijar\u00e9 en el Se\u00f1or.<\/em><br><em><em>\u00a1Me alegrar\u00e9 en el Dios de mi salvaci\u00f3n!<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Observa c\u00f3mo termina el himno de Cowper. Como ser humano, lidi\u00f3 con problemas de salud mental durante toda su vida. Sin embargo, como persona que confi\u00f3 en Jes\u00fas, pudo escribir estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Aunque ni la vid ni la higuera den su fruto habitual,<\/em><\/em><br><em><em>aunque todos los campos se marchiten, y no haya reba\u00f1os ni manadas ya;<\/em><\/em><br><em><em>sin embargo, Dios permanece igual, y mi voz lo alabar\u00e1;<\/em><\/em><br><em><em>pues, al confiar en \u00c9l, me puedo regocijar.<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Incluso en medio de la enfermedad, podemos alegrarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Preguntas para reflexionar:<\/em><\/h4>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfDe d\u00f3nde proviene tu alegr\u00eda? Cuando la vida va bien, \u00bfa qu\u00e9 atribuyes tu alegr\u00eda? \u00bfA la salud, a la estabilidad, al \u00e9xito, a las relaciones?<\/li>\n\n\n\n<li>Habacuc se estremece en el vers\u00edculo 16, pero se regocija en el vers\u00edculo 18. \u00bfQu\u00e9 verdades espec\u00edficas sobre el car\u00e1cter de Dios (su soberan\u00eda, su misericordia, su salvaci\u00f3n, su fidelidad) te ayudan m\u00e1s cuando sientes miedo? \u00bfQu\u00e9 h\u00e1bitos pr\u00e1cticos podr\u00edan ayudarte a \u00abrecordar\u00bb esas verdades cuando la enfermedad o el sufrimiento limiten tu perspectiva?<\/li>\n\n\n\n<li>Habacuc repite: \u00ab[&#8230;] me regocijar\u00e9 [\u2026] Me alegrar\u00e9\u00bb. \u00bfQu\u00e9 persona de tu entorno podr\u00eda ayudarte a repetir las verdades del evangelio cuando el sufrimiento nuble tu mente? \u00bfC\u00f3mo podr\u00edas hacer lo mismo por ella?<br><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>\u2014<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em>Al Se\u00f1or le agrad\u00f3 haber recibido en su Reino a mi querida y fiel esposa, con quien he vivido casi 42 a\u00f1os. Su ternura conmigo y su fidelidad al Se\u00f1or fueron tales que me es imposible expresarlas. Siempre empatiz\u00f3 conmigo en todas mis aflicciones. Puedo decir con seguridad que nunca la escuch\u00e9 expresar ni el m\u00e1s m\u00ednimo descontento ante las diversas pruebas que debimos enfrentar. Ve\u00eda la mano de Dios en todas nuestras desgracias, y constantemente me alentaba a seguir el camino del Se\u00f1or. Su muerte fue la mayor pena que he sentido en este mundo.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Esas fueron las palabras que dijo William Kiffin, ministro bautista ingl\u00e9s, tras la muerte de su esposa Hanna el 6 de octubre de 1682. Las le\u00ed cuando nos reunimos a celebrar la vida de mi difunta esposa, Sarah, en enero de 2024. Luego de citar a Kiffin, simplemente dije: \u00abMe hago eco de sus palabras hoy\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya vimos que enfrentar la enfermedad es uno de los procesos m\u00e1s desorientadores de la vida. Nos despoja de toda ilusi\u00f3n, expone nuestra fragilidad y nos obliga a confrontar lo que preferir\u00edamos evitar: nuestros cuerpos se est\u00e1n deteriorando, y el mayor dolor que llegaremos a conocer en este mundo se perfila con mayor claridad. Aun as\u00ed, los cristianos no nos refugiamos en la negaci\u00f3n ni en un optimismo vac\u00edo. Somos honestos y permanecemos en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos visto que la enfermedad no nos define. Al estar unidos a Jes\u00fas, nuestra identidad va m\u00e1s all\u00e1 de los s\u00edntomas. Eres \u00aben Cristo\u00bb: est\u00e1s seguro, eres amado y est\u00e1s libre de condena. Puede que tu cuerpo se debilite, pero no as\u00ed tu uni\u00f3n a \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos aprendido que la enfermedad no est\u00e1 fuera de los prop\u00f3sitos de Dios. A menudo, no encontramos respuestas para los \u00abpor qu\u00e9\u00bb, pero las Escrituras levantan nuestra mirada para fijarnos en los prop\u00f3sitos, no en las causas. Ya sea a trav\u00e9s de la sanaci\u00f3n o de la gracia sustentadora, las obras de Dios se hacen evidentes: a veces por medio de una liberaci\u00f3n dram\u00e1tica, a menudo por medio de una resistencia silenciosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos considerado que la enfermedad es ligera y ef\u00edmera en comparaci\u00f3n con la gloria eterna. Eso no trivializa el dolor: lo relativiza. Incluso las d\u00e9cadas de sufrimiento son un breve cap\u00edtulo cuando las comparamos con el peso de la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos aprendido que hay una canci\u00f3n para la enfermedad. Comienza diciendo: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo?\u00bb, pero no termina ah\u00ed. Lamentarnos por la enfermedad no es carecer de fe: es la fe que, por medio de las l\u00e1grimas, se acerca al amor inquebrantable del Se\u00f1or que permanece incluso cuando los sentimientos lo ponen en duda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hemos visto que hay alegr\u00eda en la enfermedad. La alegr\u00eda que depende del bienestar colapsa. La alegr\u00eda que surge de la salvaci\u00f3n es duradera. Por lo tanto, sentirse triste pero siempre alegre no es una contradicci\u00f3n, es la realidad cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>De forma maravillosa, <em>el mayor dolor <\/em>de la tumba no gana. La enfermedad y el deterioro no nos definen. Es decir, tu sufrimiento y tu enfermedad no tienen la \u00faltima palabra: Cristo s\u00ed. Y \u00c9l declar\u00f3 que la enfermedad tiene un fin y, en su bondad, se la revel\u00f3 a Juan en Apocalipsis 21:1-4.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, Jes\u00fas levanta nuestra mirada hacia el final definitivo de la enfermedad y la tristeza. Juan ve \u00abun cielo nuevo y una tierra nueva\u00bb donde Dios habita con nosotros. En esa creaci\u00f3n restaurada, Dios mismo \u00abestar\u00e1 con ellos<br>y ser\u00e1 su Dios\u00bb. Esta promesa llega a todos los cuartos de hospitales y a los lugares junto a la tumba: \u00ab\u00c9l enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima de los ojos. Ya no habr\u00e1 muerte ni llanto\u00bb (Ap\u00a021:4a). Por lo tanto, \u00abtampoco lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir\u00bb (Ap\u00a021:4b). La enfermedad es parte de las primeras cosas. En Cristo, tiene un fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, enfrenta la enfermedad. Fija tu mirada en las cosas invisibles y, con tu cuerpo debilitado, af\u00e9rrate a la esperanza segura que tenemos en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p><em><em>Dios ha creado muchas flores hermosas, pero la m\u00e1s hermosa de todas es el cielo, y la flor de entre todas las flores es Cristo. Cuando vayamos a casa y entremos en posesi\u00f3n del hermoso reino de nuestro Hermano, cuando nuestras cabezas encuentren el peso de la eterna corona de gloria, y cuando miremos hacia los dolores y sufrimientos del pasado; entonces, veremos que la vida y el dolor son menos que un paso, o una zancada, de la prisi\u00f3n a la gloria, y que nuestra peque\u00f1a pulgada de sufrimiento temporal no es digna de la bienvenida de nuestra primera noche de regreso a casa en el cielo. (Samuel Rutherford, The loveliness of Christ [La belleza de Cristo]).<\/em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Acerca del autor<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>ANDY FENTON<\/strong> es actualmente pastor en la Iglesia Grace de Guildford (Reino Unido), habiendo servido anteriormente durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os como pastor en Londres dentro de una red de plantaci\u00f3n de iglesias. Estuvo casado con Sarah durante 26 a\u00f1os. Sarah sufri\u00f3 de esclerosis m\u00faltiple durante gran parte de su vida matrimonial y parti\u00f3 para estar con el Se\u00f1or en diciembre de 2023. Andy tiene dos hijos, ambos estudiando en la Universidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coming Soon<\/p>\n","protected":false},"featured_media":7680,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"guides-category-es":[15,14,18],"class_list":["post-4176","field_guides","type-field_guides","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","guides-category-es-proximamente","guides-category-es-tu-relacion-con-dios","guides-category-es-tu-relacion-contigo-mismo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Enfrentar la enfermedad: esperanza en un cuerpo que falla - The Mentoring Project<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Navega el sufrimiento f\u00edsico sin desanimarte. 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