Marriage God’s Way: A Biblical Perspective for a New Christian

El matrimonio según Dios: una perspectiva bíblica para un nuevo cristiano

Un hombre o una mujer que se convierte al cristianismo suele empezar a plantearse preguntas silenciosas y profundas sobre la vida cotidiana. Una de las primeras preguntas suele versar sobre el matrimonio. ¿Cómo debería ser ahora que Cristo ocupa el centro de la vida? El mundo ofrece mil respuestas. Las Escrituras ofrecen algo más sólido. El matrimonio en la Biblia no es un contrato basado en la conveniencia o en emociones cambiantes. Es un pacto hecho ante Dios mismo.

A veces, un nuevo creyente da por sentado que los consejos sobre el matrimonio que ofrece la Escritura son complicados. No lo son. Son exigentes. La Biblia habla con una claridad sorprendente. Ama de forma abnegada. Perdona rápidamente. Honra a tu cónyuge incluso cuando el orgullo te susurre lo contrario. El matrimonio según Dios no se rige por el estado de ánimo. Se forja a través de la obediencia.

Pablo escribe en Efesios 5:25: «Maridos, amad a vuestras esposas, así como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella». Esa sola frase basta para desmontar cualquier idea superficial sobre el matrimonio. Cristo no amó a la Iglesia cuando era fácil. Se entregó por completo. Un marido estudia ese versículo y siente su peso. Una mujer lee los versículos circundantes y oye el mismo llamado al respeto y a la colaboración. Ambos están bajo el mismo Señor.

Muchos versículos bíblicos sobre el matrimonio dirigidos a los nuevos creyentes revelan algo sorprendente. Dios se preocupa profundamente por los pequeños hábitos dentro del hogar. El tono de voz. La paciencia en momentos de estrés. La fidelidad en el día a día. Un matrimonio cristiano crece en la cocina, en las largas conversaciones después del trabajo, en las oraciones susurradas antes de dormir. Sin público. Dios lo ve.

Los primeros meses de fe pueden resultar abrumadores para un nuevo cristiano. Las Escrituras, la vida en la iglesia, la oración y las nuevas prioridades. El matrimonio se convierte en un campo de entrenamiento donde la fe deja de ser una teoría y se convierte en una práctica diaria. Aprendes a decir «me he equivocado». Aprendes a escuchar. Aprendes a servir primero.

Génesis 2:24 lo dice claramente: «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne». Una sola carne. No dos individuos compitiendo por el control. Una sola vida formada ante Dios. La unidad requiere humildad. El orgullo destruye los hogares.

Un creyente nuevo en la fe no debe alarmarse si el matrimonio todavía le parece un lío. Todo hogar cristiano está en construcción. Cristo transforma los corazones poco a poco. Lo que importa es la dirección. ¿Se están volviendo ambos cónyuges juntos hacia Cristo?

Leed juntos las Escrituras de vez en cuando. Aunque solo sean unos versículos. Rezad oraciones breves cuando surja un conflicto. Seguid aprendiendo de los versículos bíblicos para nuevos creyentes que hablan del amor, la paciencia y el perdón. Las disciplinas silenciosas cambian el ambiente de un hogar.

Si queréis una orientación más profunda, dedicad tiempo a lasGuías de Habilidades para la Vidadisponibles en The Mentoring Project.

Hay una guía que merece especial atención si las dudas sobre el matrimonio te preocupan:¿Qué es el matrimonio?: Una guía bíblica sobre el amor y la unidad


Léela con calma. Escucha el audio. Deja que las Escrituras pongan a prueba tus hábitos y expectativas. Un matrimonio cristiano sólido no surge de la noche a la mañana. Se construye a través de la entrega diaria a Cristo. Una decisión cada vez. Un acto de amor cada vez. Empieza hoy mismo.

¡Comienza hoy tu camino de discipulado bíblico!

Ahora es el momento de profundizar en tu caminar con Cristo. Nuestras guías gratuitas revelan el significado del discipulado y cómo el discipulado bíblico puede cambiar la manera en que piensas, lideras y vives. Cada guía está diseñada para cada creyente, desde aquellos que inician en la fe hasta líderes cristianos experimentados, mediante sabiduría práctica y ánimo para vivir el llamado de Dios.

Comienza tu primera guía de habilidades para la vida