#86 Vivir con simplicidad:despeja el caos de tu vida para Dios

por MASON GOOD

INTRODUCCIÓN: TU VIDA, RUIDOSA Y CAÓTICA

Hace poco, un domingo por la tarde después de la iglesia, me senté, encendí el televisor y descubrí que tenía la opción de ver ocho partidos de fútbol en una pantalla al mismo tiempo. (Como dijo el teórico del caos de Parque Jurásico: «¡Tus científicos estaban tan preocupados por si podían o no, que no se detuvieron a pensar si debían!»).

Lo sintonicé por pura curiosidad, e inmediatamente me sentí abrumado por la experiencia. Aunque de pronto disponía de una enorme cantidad de información por estar mirando ocho partidos al mismo tiempo, enseguida me di cuenta de que era incapaz de centrarme en ninguno. Pasaban tantas cosas que me sentía insensible a todo ello e incapaz de concentrarme en ningún partido en particular. Si a eso le añadimos dos niños curiosos que preguntaban a la vez, un bebé que jugaba con un juguete a pilas que parecía diseñado únicamente para proyectar luces intensas y hacer el mayor ruido posible, y un perro que ladraba para salir, ¡desde luego, vaya día de descanso!

Nuestra cultura es acelerada y ruidosa. Tendemos a quererlo todo más grande, mejor y más rápido. ¿Pero es eso realmente mejor? Yo creo que no, y la mayoría lo sabe. Hoy asistimos al consiguiente aumento del agotamiento, la desesperanza y la soledad, así como a una disminución de la capacidad de atención, a amistades más superficiales y a una creciente sensación de que no podemos controlar todo.

Piensa en todas las cosas de la vida que compiten por tu tiempo, esfuerzo y energía. Fíjate en lo rápido que se llena tu agenda. ¿Cuántas veces te despiertas con una lista de tareas pendientes para el día y, sin embargo, cuando te acuestas, apenas has avanzado en ellas? Hace poco, alguien me preguntó cómo podía orar por mí, y mi instinto inicial fue responder: «¡Ora para que el día tenga 28 horas!». Nuestras reacciones instintivas suelen revelar lo que hay en nuestro corazón, ¿no es cierto?

Cada día dices «sí» y «no» a ciertas cosas, desde las muy importantes hasta las que lo son menos, e incluso desde cosas buenas y piadosas hasta tentaciones pecaminosas. Nuestra vida se llena enseguida de cosas. Al igual que el agua se mueve y adopta la forma del recipiente en que se encuentra, nosotros nos apresuramos a dedicar tiempo, energía y esfuerzos a una amplia gama de pretendientes que compiten por nuestra atención. Al igual que ese armario olvidado en el sótano que, lento pero seguro, ha acumulado todo tipo de objetos, cajas y cachivaches sueltos, nuestra existencia se llena de un caos de citas, prácticas, disciplinas personales, cenas y aficiones, más las sorpresas de la vida. Limpiamos nuestra casa para hacer hueco a las cosas buenas que queremos y necesitamos. De la misma manera, honramos a Cristo cuando eliminamos de nuestra vida distracciones inútiles, incluso pecaminosas, para centrarnos en las cosas buenas de Dios.

La Biblia nos resulta didáctica en esta cuestión. La Palabra de Dios nos enseña que tener por objetivo la mera obediencia a Jesús nos ayuda a tomar decisiones sobre qué merece nuestro tiempo, nuestro talento y nuestro tesoro. Nos enseña cómo podemos trabajar con tesón en respuesta a la gracia de Dios, al tiempo que descansamos de nuestras labores en espera del reposo sabático eterno en Cristo.

Esta guía de habilidades para la vida tiene por finalidad brindarte consideraciones prácticas a medida que tratas de sortear las preguntas cotidianas sobre a qué dedicarás tu vida. Te ayudará a ajustar tus prioridades y a simplificar tu vida para que puedas servir, adorar y seguir mejor a tu Salvador.

En esencia, este llamado a una vida simple no se trata de una respuesta cultural, ni siquiera de una vía hacia una mayor felicidad personal. No son consejos de vida para que alcances mejor tus objetivos por medio de una vida simplificada. Se trata de seguir a Cristo como Salvador. Él nos llama hacia Sí y luego nos recluta a su servicio. Él quiere todo nuestro afecto y devoción.

¿Qué importa realmente? ¿Qué es verdaderamente importante? Al tener más claras estas preguntas, podemos despejar el caos de nuestros armarios mentales y fijar nuestra mente en las cosas de arriba. Esta guía te ayudará a centrar tu vida mientras analizas estas preguntas y trabajas este material con un amigo.

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Qué hace «ruido» en tu vida actual? ¿Qué parece requerirte mucho tiempo, esfuerzo y carga mental? ¿En qué piensas cuando te acuestas por la noche?
  2. ¿Qué es un «caos» en tu vida actual? ¿Qué relaciones, responsabilidades o problemas parecen interponerse en tu camino o no tienen un «lugar» específico en tu vida?

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